Viajes a Israel

Viajar a Israel no es s√≥lo viajar a los origenes del Cristianismo: Bel√©n, Nazaret, Cana√°n, Cafarna√ļn, Tiberiades, Betania, Jerusal√©n..., sino descrubir un pa√≠s rico en historia y arte. Conocer las faraonicas obras de Herodes: Massada, Herodion, Cesarea...; imponentes fortalezas de los Cruzados: San Juan de Acre, Belvoir...; impresionantes yacimientos greco-romanos: Bet She‚Äôan (Escit√≥polis), Tell Maresha, Bet Guvrin, Tzippro (Sepphoris); antiqu√≠simas sinagogas y necr√≥polis hebreas: Qasrin, Korazeim, Bet Alfa, Bet She‚Äôarim, Kfar Baram‚Ķ; descubrir perdidas ciudades nabateas: Mamshit, Avedat, Shivta... y estremecedores paisajes: el desierto del Negev, con su inmenso crater de Makhtesh, el valle de Timna, el mar Muerto, el fertil valle del Jord√°n...


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Ciudades de Israel

ACRE (Akko)

    Importante enclave comercial desde la Antig√ľedad, fue codiciado por todos los grandes reinos e imperios de la Antig√ľedad; egipcios, israel√≠es, asirios, persas, sel√©ucidas, romanos, bizantinos la conquistaron. En el a√Īo 636 los omeyas tomaron el puerto y lo nombraron ¬ęAkka¬Ľ, nombre que perdur√≥ hasta la llegada de los cruzados en el 1104, que dirigidos por Balduino I, conquistaron la ciudad y la llamaron ‚ÄúSan Juan de Acre‚ÄĚ. En 1187 el gran Salah ad-Din (Saladino) tom√≥ Acre, y cuatro a√Īos despu√©s los Cruzados se hac√≠an nuevamente con ella, convirti√©ndola en capital del Reino Latino de Jerusal√©n, sede central de los Caballeros Cruzados e important√≠simo puerto comercial.
    Los cruzados La fortificaron y embellecieron, y surgieron diferentes barrios con personalidad propia para albergar, unos a los Caballeros de las Ordenes Militares y otros, a los comerciantes de las Rep√ļblicas de G√©nova, Venecia, Pisa y Amalfi. Todo ello se trunc√≥ cuando en el a√Īo 1291 fue conquistada definitivamente por los mamelucos, cuyo sult√°n Baybars decidi√≥ arrasarla en su totalidad, perviviendo √ļnicamente imponente ciudad subterr√°nea de los cruzados y Burdj el-Sult√°n.
    En el siglo XVIII revivi√≥ de sus cenizas gracias a dos singulares figuras: Dahir al-Omar y Ahmad ¬ęal-Jazzar¬Ľ, ¬ęEl Carnicero¬Ľ, que emprendieron la tarea de reconstruir sus barrios y levantar fortificaciones. Ahmed Al-Jazzar, famoso por su ferocidad, financi√≥ refinadas obras arquitect√≥nica, entre las que se hallan los ba√Īos en la ciudad, el Hammam al-Pasha y la bella Mezquita Blanca, construida sobre los cimientos de la iglesia cruzada de la Santa Cruz, que se decor√≥ en el estilo puramente geom√©trico del periodo otomano tard√≠o √ļnicamente alterado por las fajas y los paneles de azulejos con inscripciones. En ella las columnas del peristilo que rodea el patio son columnas romanas, tomadas de las ruinas de Ces√°rea y Tiro, al igual que los fustes de las columnas que soportaban el mihrab proven√≠a de la puerta herodiana de la ciudad. Esta mezquita es la tercera m√°s grande de todo el territorio israelita y su relevancia es tal que tan s√≥lo es superada en importancia por la mezquita de al-Aqsa, en Jerusal√©n. En 1799, Ahmed Al-Jazzar con la ayuda de la Armada Brit√°nica resisti√≥ el asedio de Napole√≥n y a√Īadi√≥ una ancha muralla que rodea la parte norte de la ciudad. En 1840 fue conquistada por el Imperio Otomano, pero su puerto obsoleto y encenagado acab√≥ siendo sustituido por el de Haifa.
    La ciudad de Acre, hoy Patrimonio de la Humanidad, es fascinante. En su ciudad vieja a√ļn se aprecian las diferencias arquitect√≥nicas de sus distintos barrios medievales: el barrio veneciano que alberg√≥ al gran viajero Marco Polo, en cuya plaza central se encuentra se encuentra el Khan el-Faranj o Posada de los Francos (siglo XIII); el barrio genov√©s con su impresionante khan el-Umdam o Caravansar de los Pilares (siglos XVIII); el khan el Shawarda, el mayor caravansar de Acre, y su ciudadela y la imponente Ciudad subterr√°nea de los cruzados y Burdj el-Sultan (la √ļnica fortificaci√≥n cruzada que ha llegado hasta nuestros d√≠as), y el Hamman al Pasha y la Mezquita Blanca....

BEL√ČN

    Belén y la Basílica de la Natividad, cuna de la cristiandad, es también uno de los lugares más sagrados para los judíos y además venerado por los musulmanes.
    Entre las profec√≠as atribuidas a Miqueas (siglo VIII-VII a. C) hay una que se√Īala a Bel√©n como el lugar de nacimiento del futuro Mes√≠as. En un intento de transformar el car√°cter sagrado de la cueva donde naci√≥ Jes√ļs (ya venerada en el siglo II a.C.), el emperador Adriano consagr√≥ el sitio al culto a Adonis. Sin embargo, al hacerlo, termin√≥ indicando el lugar exacto venerado por los primeros cristianos.
    En tiempos del Emperador Constantino (325) la reina Helena identifico sin problemas la cueva donde tuvo lugar la natividad de Cristo, sobre la que construyendo la primera Bas√≠lica de la Natividad que al parecer constaba una nave central y dos laterales realzadas los magn√≠ficos mosaicos en el pavimento y en las paredes. Posteriormente el emperador Justiniano, en el a√Īo 590, construy√≥ sobre ella una magn√≠fica iglesia bizantina, cuya estructura original gracias a una serie de circunstancias favorables, ha permanecido intacta, lo que la convierte en una de las Iglesias m√°s antiguas del mundo y la m√°s antigua de Israel. En 614, el rey persa Cosroes II invadi√≥ Tierra Santa, devastando pr√°cticamente todos los edificios sagrados que encontr√≥ a su paso, sin embargo la Bas√≠lica de la Natividad se salv√≥ debido a los relieves que decoran su fachada donde aparecen los Reyes Mayos con vestimenta persa. En el siglo XI los primeros cruzados llevaron a cabo alguna peque√Īa reconstrucci√≥n. La bas√≠lica a lo largo de los siglos se ha salvado de las diferentes oleadas de conquistadores musulmanes.
    Una vez pasado el atrio, se accede al nártex de la Iglesia de la Natividad a través de una puerta de sólo 1,22 m de alto -recurso utilizado para prevenir la entrada a caballo de los profanadores-. La parte más antigua del edificio es la planta en sí, que contiene restos del mosaico de pavimento de la época de Constantino (siglo IV), con motivos geométricos, así como algunas representaciones de santos pintados en las columnas. El interior consta de cinco naves separadas por cuatro filas de columnas y pilares de mármol amarillo profusamente decorados en una sorprendente mezcla y variedad de estilos, resultado de las contribuciones hechas por los miembros de las diversas doctrinas cristianas durante siglos de peregrinación. En los laterales del coro, situado en el crucero, en el centro de los tres ábsides de la época de Justiniano (siglo VI) hay dos escaleras que conducen a la Cueva de la Natividad, una cripta excavada en la roca con abovedado de mampostería y los muros parcialmente revestidos de mármol. La cueva principal, que forma parte de una red de cuevas naturales usadas como viviendas ya en el s. VI a. C, comunica con otras criptas, una de las cuales está dedicada a las víctimas de Matanza de los Santos Inocentes por parte de Herodes. Continuando por el entramado de cuevas, se llega a la Iglesia de Santa Catalina, edificio construido en el siglo XX sobre los cimientos de un monasterio medieval dedicado a San Jerónimo, del que se conserva el claustro.

CESAREA (Caesarea Marítima)

    En la llanura costera de Sharon se hallan las magn√≠ficas ruinas de Ces√°rea, ciudad portuaria romana, capital bizantina y baluarte de la √©poca de las Cruzadas, fundada por Herodes ‚Äúel Grande‚ÄĚ (37-4 a.C.) al amparo del gran Puerto de Sebastos, el mayor de todo Oriente.
    Su origen se remonta siglos atr√°s. Bajo el dominio persa (586 ‚Äď 332 a.C.) los fenicios construyeron un asentamiento en la costa, que florecer√≠a bajo el periodo helen√≠stico (332-337 a. C). Se menciona por primera vez en los papiros de Zenon (documento fechado en el 259 a.C.) con el nombre de Torre de Estraton. Desde el a√Īo 110 a.C. con la desintegraci√≥n del Imperio Sele√ļcida, el gobierno de esta zona qued√≥ en manos de la Dinast√≠a Hasmonea. En el a√Īo 63 a.C. Oriente fue conquistado por la Rep√ļblica Romana, pasando a poder de Herodes ‚Äúel Grande‚ÄĚ el a√Īo 37 a.C. Pocos a√Īos despu√©s el emperador romano Cesar Augusto coron√≥ a Herodes rey de los Judios.
    Entre el 22-10 a.C. Herodes construy√≥ una de sus obras arquitect√≥nicas m√°s ambiciosas de todo Israel, la ciudad de Cesarea y su puerto Sebastos (traducci√≥n griega de ‚ÄúAugusto‚ÄĚ); en honor ambos nombres del emperador Cesar Augusto
    Sebastos se convirti√≥ en el mayor puerto del Mediterr√°neo, superando al del Pireo en Atenas. Fue el primer pues fue el primero en ser enteramente construido en mar abierto, sin el apoyo de bah√≠as que los protegieran. √Čstas fueron reemplazadas por dos enormes rompeolas paralelos en la costa orientados al oeste, que fueron construidos con bloques de cemento rellenos de enormes cascotes. El Puerto de Sebastos consist√≠a en una gran d√°rsena dividida en tres secciones: la interna fue construida en parte sobre la anterior instalaci√≥n hel√©nica y ten√≠a muelles de carga y descarga, as√≠ como almacenes; La secci√≥n central se abr√≠a hacia el sur con una esclusa que regulaba el flujo de agua necesario para limpiar el puerto de escombros; y la secci√≥n externa ten√≠a forma de codo dirigido hacia el norte y estaba flanqueada por un imponente faro, dise√Īado seg√ļn el de Alejandr√≠a (una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo).
    Cesarea ten√≠a todas las caracter√≠sticas de una t√≠pica ciudad romana, desde la estructura cuadricular de las calles hasta el eficaz sistema de alcantarillado y las principales edificaciones p√ļblicas: teatro, anfiteatro, termas, foro, acueducto‚Ķ Herodes aplic√≥ en Cesarea los principios de planificaci√≥n de las ciudades romanas, combinando: funcionalidad y monumentalidad. La ciudad fue reflejo del poder de Roma en el per√≠odo comprendido entre el final de la Rep√ļblica la √Čpoca Imperial. Durante el reinado de Herodes la poblaci√≥n creci√≥ hasta alcanzar 100.000 habitantes, m√°s numerosa a√ļn que la de Jerusal√©n, y la ciudad alcanz√≥ una extensi√≥n aproximada de 65 hect√°reas.
    Tras su muerte se convirti√≥ en residencia de los procuradores romanos de Judea , entre los que estaba el conocido Poncio Pilatos. Su poblaci√≥n inclu√≠a a jud√≠os gentiles, pero los conflictos entre ellos fue una de las causas de la Rebeli√≥n judia que estall√≥ en el 66 a.C. Cesarea sirvi√≥ como base para las legiones romanas que se ocuparon de reprimir la revuelta, al mando de su general, Vespasiano (proclamado a√Īos m√°s tarde emperador). La ciudad recibi√≥ el estatus de "colonia" y despu√©s de la ca√≠da y la destrucci√≥n de Jerusal√©n, se convirti√≥ en la ciudad m√°s importante del pa√≠s.
    Ces√°rea tambi√©n estuvo ligada a personajes del Nuevo Testamento. Pedro convirti√≥ al centuri√≥n Cornelius aqu√≠ y tambi√©n estuvieron en esta ciudad los ap√≥stoles Felipe y, sobre todo, Pablo, que fue encarcelado durante dos a√Īos antes de ser enviado a Roma para ser ejecutado. Pero la principal conexi√≥n con la nueva religi√≥n cristiana es el Padre de la Iglesia que estuvo en activo en la ciudad a mediados del s. III, Or√≠genes, y Eusebio de Ces√°rea, el fundador de la historiograf√≠a eclesi√°stica y el obispo de la ciudad en la primera mitad del s. IV. Con el Concilio de Nicea (a√Īo 325) se convirti√≥ en uno de los principales centros culturales e intelectuales de Oriente Pr√≥ximo.
    Durante el periodo bizantino la ciudad siguió prosperando; a finales del siglo VI se construyó un muro perimetral, convirtiéndose en la ciudad fortificada más grandel de Israel.
    Tras la conquista √°rabe en el a√Īo 640 Cesarea perdi√≥ su importancia pol√≠tica y econ√≥mica y a mayor√≠a de sus ciudadanos abandonaron la ciudad, s√≥lo en el siglo IX, con el desarrollo del comercio mar√≠timo y la recuperaci√≥n de las ciudades de la costa, fue refortificada.
    Revivi√≥ temporalmente durante el periodo Cruzado (ss. XII y XIII). En 1101 los cruzados sitiaron y conquistaron por primera vez Ces√°rea, que hab√≠a permanecido durante cinco siglos bajo dominio √°rabe. Eliminaron del puerto la arena que lo hab√≠a bloqueado durante siglos, construyeron nuevas murallas rodeando la ciudad cruzada, interviniendo personalmente en su construcci√≥n el rey Luis IX de Francia. En el a√Īo 1256 los mamelucos, dirigidos por el sult√°n Baybars, reconquistaron la ciudad y la arrasaron, quedando abandonada durante siglos. Sus ruinas se convirtieron en cantera durante siglos para toda la regi√≥n. En 1837 un terremoto destruy√≥ a√ļn m√°s las ruinas de esta impresionante ciudad. El lugar permaneci√≥ desolado hasta finales del siglo XIX, cuando las autoridades otomanas asentaron a refugiados bosnios. La fortaleza de los Cruzados fue renovada y se convirti√≥ en centro administrativo con nuevas casas construidas sobre las ruinas.

JERIC√ď (Yeriho)

    Jeric√≥ situada junto al Mar Muerto en un bello oasis alimentado por numerosos manantiales subterr√°neos, situada a 258 metros bajo el nivel del mar, est√° considerada la ciudad m√°s baja del planeta y seg√ļn algunos la m√°s antigua.
    La historia de la ciudad y la construcción de sus primeras murallas a finales del VIII milenio, estuvieron condicionadas por su posición geográfica, al está situada cerca de una de las antiguas rutas comerciales que comunicaban Oriente con el Mediterráneo. Las excavaciones arqueológicas han mostrado que a finales del Neolítico las modestas murallas de la ciudad primitiva fueron reemplazadas por un muro fortificado de unos seis metros de altura.
    A comienzo del IV milenio, Jeric√≥ fue abandonada por alguna cat√°strofe y despu√©s ocupada por gente de una cultura m√°s primitiva. Dos mil a√Īos despu√©s, la ciudad sufri√≥ otra calamidad y fue destruida, tras lo cual se construyeron las murallas m√°s impresionantes de su historia pre-israelita, probablemente por los cananeos, cinco o seis siglos antes de que Josu√© tomara Jeric√≥.
    El Antiguo Testamento nos dice que hacia 1200 a.C. Josu√© destruy√≥ completamente la ciudad. Sus poderosas murallas se derrumbaron al sonido de las trompetas de cuerno de carnero tras la se√Īal del patriarca, por lo que tuvieron que asentarse en la cercana localidad de Ca√≠gala. Aunque no se tienen pruebas directas de la destrucci√≥n de los muros, el hecho de que Jeric√≥ fuera abandonada a finales de la Edad de Hierro, deber√≠a bastar para confirmar la descripci√≥n b√≠blica. En cualquier caso, pasaron dos siglos antes de que Jeric√≥ fuera ocupada por los Israelitas, que continuaron ampli√°ndola hasta el cautiverio b√≠blico a principios del s. VI a. C.
    Tras el exilio en Babilonia, la antigua Jericó no se volvió a reconstruir. Se eligió una nueva ubicación, en el oasis. A principios del siglo V, Jericó entró a formar parte de la satrapía persa de Judea y después cayó bajo el dominio seléucida y heleno hasta que los asmoneos reconquistaron la región.
    Durante el periodo asmoneo y posteriormente, el reinado de Herodes el Grande, las colinas que rodeaban el antiguo asentamiento fueron fortificadas y, en las dos elevaciones conocidas como Tulul el-Alaiq, se construyeron lujosos complejos, usados como palacio de invierno de los reyes de Judea.
    Habiendo sido tomada al asalto por Pompeyo en el 60 a.C. pas√≥ a formar parte del Imperio Romano. Durante la Primera Rebeli√≥n Jud√≠a (66 ‚Äď 73) Jeric√≥ fue destruida por Vespasiano y posteriormente reconstruida por el emperador Adriano. En el s. VIII d. C la ciudad fue conquistada por los musulmanes, dejando los omeyas unos de sus palacios m√°s bellos de todo Oriente (‚ÄúQasr al Hisham‚ÄĚ).
    Permaneció en manos musulmanas hasta la llegada de los Cruzados en 1099. En el 1187, los cruzados vencidos por Salah ad-Din (Saladino) abandonaron la ciudad, quedando a merced de los salteadores del desierto. Y así durante siglos, fue declinando hasta convertirse en un humilde pueblo.

NAZARET

    En un f√©rtil valle en las estribaciones de Galilea se halla Nazaret, hoy ciudad grande y bulliciosa donde conviven √°rabes, jud√≠os y cristianos, pero en tiempos b√≠blicos, tan solo un peque√Īo pueblecito donde Jes√ļs pas√≥ su infancia, cuyo nombre no aparece en ninguna cr√≥nica de la √©poca.
    Hasta el siglo IV, la población de este pueblo era exclusivamente judía, por tanto, fue una secta judeocristiana la que identificó un grupo de cuevas usadas como viviendas durante los siglos I y II como la Sagrada Cueva de la Anunciación y la Casa de María; iniciando el culto a los lugares sagrados mencionados en los Evangelios.
    Lo m√°s probable es que este lugar formara parte de una sinagoga-iglesia, reemplazada durante el Imperio Bizantino por una bas√≠lica. Sobre la que siglos m√°s tarde, los Caballeros Cruzados construyeron bajo las ordenes de Tancredo, despu√©s del a√Īo 1099 una gran Catedral de la Anunciaci√≥n.
    Durante el período en el que los Cruzados permanecieron en Tierras Santa, Nazaret, como muchas otras ciudades y pueblos cambiaron a menudo de manos, pasando primero a Salah ad-Din (Saladino) quien arrasó la Catedral de la Anunciación, de la que sólo quedaron como testimonio de su grandeza, cinco bellos capiteles historiados y una efigie de la Santísima Trinidad; y después por el sultán mameluco Baybars, en el 1263.
    Hay que esperar al siglo XVII para que los cristianos pudieran reconstruir sus edificios sagrados. A mediados del siglo, los franciscanos construyeron en Nazaret un monasterio y una iglesia sobre los restos de la Catedral de la Asunci√≥n. Este complejo fue ampliado a lo largo del siglo XVIII y posteriormente demolido -despu√©s de cuatro a√Īos de meticulosa investigaci√≥n arqueol√≥gica del sitio- para dejar espacio a la mayor iglesia cristiana de Oriente Medio, la Bas√≠lica de la Anunciaci√≥n.
    La imponente Bas√≠lica de la Anunciaci√≥n fue dise√Īada por el arquitecto italiano Giovanni Muzio y consagrada en e1 a√Īo 1968. Consta de dos iglesias superpuestas. El coraz√≥n de la Bas√≠lica de la Anunciaci√≥n es la Gruta de la Anunciaci√≥n, la antigua cueva-vivienda, que los Cruzados convirtieron en una capilla. Es preciso mencionar el laudable esp√≠ritu ecum√©nico mostrado por el gobierno israel√≠, que subvencion√≥ con dinero p√ļblico este gran complejo.
    En el mismo complejo se halla la peque√Īa Iglesia de San Jos√©, construida sobre un conjunto de habitaciones excavadas en la roca que se han identificado tradicionalmente con el taller de carpinter√≠a de san Jos√©.
    La iglesia griega ortodoxa de San Gabriel que alberga la denominada ‚ÄúFuente de la Virgen‚ÄĚ, un manantial que los griegos ortodoxos ‚Äďcitando el Evangelio Ap√≥crifo de Santiago- identifican con el lugar de la Anunciaci√≥n.

Lugares especiales en Israel

BET GUVRIN (Eleutheropolis)

    Bet Guvrin surgió tras la destrucción de la carcana Marecha, conviertiéndose en el asentamiento más importante en la zona.
    Bet Guvrin es mencionada por primera vez por Flavio Josefo en el a√Īo 68 d.C., como una de las ciudades conquistadas para Roma por el general de Vespasiano. Durante el periodo romano, fue una importante ciudad en la via que un√≠a Jerusal√©n y Ascal√≥n. Despu√©s de la destrucci√≥n del Segundo Templo continu√≥ existiendo como un asentamiento jud√≠o hasta la rebeli√≥n de Bar-Kojba (132-135: En el a√Īo 200 el emperador Septimio Severo cambi√≥ su nombre a ‚ÄúEleutheropolis‚ÄĚ (ciudad de los hombres libres) y le otorg√≥ estatus municipal. Dos acueductos aseguraban el abastecimiento de agua, Cinco vias llegaban a la ciudad desde distintas direcci√≥nes. Contaba con residencias, un teatro y edificios p√ļblicos. El asentamiento jud√≠o fue rehabilitado y en los siglos III y IV, Bet-Guvrin aparece mencionado en el Talmud y los Midrashim -Comentarios sobre las Escrituras-. Lleg√≥ a ser la capital de Palestina Tertia en tiempos de Teodosio. Este distrito se extend√≠a desde las costas del Mar Muerto hasta la zona costera detr√°s de Gaza y era la m√°s grande jam√°s creada en la regi√≥n.
    Bet Guvrin pronto se convirtió al cristianismo y continuó prosperando en la época bizantina, hasta que fue conquistada por los omeyas en el siglo VII, en que se la conocía por Bet Gibrin, una corrupción del nombre que tenía antiguamente y que los cruzados volvieron a desvirtuar, llamándola Bet Giblin (o Gibelin).
    Durante el periodo de las Cruzadas fue una peque√Īa ciudad fortificada; fortificaci√≥n llevada a cabo por Foulques de Anjou, que tan solo ocupaba el 15% de la superficie de la antigua ciudad bizantina. Fue destruida por los mamelucos en 1244 y reconstruido por los otomanos tres siglos despu√©s.
    Lo m√°s llamativo de este recinto arqueol√≥gico son las llamadas ‚Äúcuevas acampanadas‚ÄĚ, canteras de creta (caliza terrosa de color blanco) explotadas desde el periodo bizantino hasta el siglo X. Unas ochocientas cuevas con forma de campana, de distintas dimensiones, algunas, algunas ciertamente impresionantes se halllan en en subsuelo de Bet Govrin. Sobre origen y funci√≥n han surgido diferentes teor√≠as. En el pasado se pensaba que eran graneros, cisternas o viviendas, pero los estudiosos actuales tienden a pensar que eran canteras de creta excavadas entre los siglos IV al Vll. De hecho, la configuraci√≥n de las cuevas es el resultado de la t√©cnica de excavaci√≥n empleada entonces. Con el fin de mantener la creta lo suficientemente h√ļmeda para poder ser extra√≠da f√°cilmente, los obreros hac√≠an un agujero redondo de unos tres metros de di√°metro en la dura corteza del terreno que cubre los dep√≥sitos de creta. Una vez alcanzada la creta, los mineros la cortaban en bloques regulares para sacarlos del agujero. La forma de estas excavaciones era tal que permit√≠a a los obreros explotar los principios estructurales de la c√ļpula, de forma que era improbable que se produjera un derrumbamiento. Aunque alisadas por la erosi√≥n, las paredes de estas 800 cuevas acampanadas a√ļn tienen las marcas de las herramientas usadas en ellas y numerosas inscripciones que muestran que los obreros locales eran cristianos que hablaban √°rabe. Algunas de ellas se comunicaban porque los mineros a menudo atravesaban las paredes rocosas mientras excavaban.
    La creta extraída era calcinada en hornos para fabricar mortero y cemento, sin embargo los arqueólogos han encontrado muy pocas instalaciones de este tipo en la zona de Bet Cuvrin, lo que indica que la creta probablemente era vendida cruda y procesada en otro lugar.

BET SHE’AN (Escitópolis)

    En la confluencia del valle del Jordán con el valle de Jezrael, situada en la antiquísima ruta comercial que unía Oriente con el Mediterráneo, se halla la impresionante ciudad greco-romana y bizantina de Beit She’an, la más grande de Israel.
    El Tell el-Jish, que hoy domina Bet She‚Äôan, debido a su importancia estrat√©gica y a su abundancia de agua fue ocupado ya a finales del Neol√≠tico. Entre los 18 estratos arqueol√≥gicos estudiados en √©l, los hallazgos m√°s antiguos se remontan al V milenio a. C. La primera referencia se remonta al Imperio Nuevo, donde es llamada ¬ęBeit She‚Äôan¬Ľ en la lista de ciudades cananeas que fueron conquistadas y fortificadas por Tutmosis III (1504-1450 a.C.). Cincos estratos arqueol√≥gicos estudiados en el tell, que datan de los siglos XV al XII a. C., contienen los restos del recinto del templo egipcio, construido y demolido una y otra vez, as√≠ como algunos sarc√≥fagos antropom√≥rficos de los administradores de los faraones. El Libro de Josu√© y el Libro de los Jueces hablan de esta localidad, excluy√©ndola temporalmente de la lista de ciudades que cayeron en manos de los israelitas. La Biblia (Samuel I) narra el episodio de la ocupaci√≥n filistea, que tuvo lugar a principios de la Edad de Hierro, describiendo c√≥mo los cuerpos decapitados de Sa√ļl y sus hijos fueron expuestos en los muros de la ciudad. Bet She‚Äôan finalmente cay√≥ bajo el dominio israelita y el primer Libro de los Reyes indica finalmente incorporaci√≥n de la ciudad al Reino de Salom√≥n.
    Despu√©s de siglos de oscuridad hist√≥rica Bet She‚Äôan renace al ser conquistada por los macedonios. Los griegos trasladaron su ubicaci√≥n a los pies de la colina, quedando la cima reservada a la acr√≥polis, pasando a denominarla ‚ÄúEscit√≥polis‚ÄĚ.
    El general romano Pompeyo tom√≥ la ciudad en el a√Īo 63 a.C., pasando a formar parte de la Dec√°polis (una confederaci√≥n compuesta de diez ciudades, todas en la orilla opuesta del r√≠o Jord√°n) En esa √©poca, la abandonada cima albergaba la acr√≥polis, donde queda constancia de la existencia de un templo, probablemente dedicado a Zeus, el dios del Olimpo.
    Durante los periodos greco-romano y bizantino Escit√≥polis, tambi√©n conocida como ¬ęNysa¬Ľ creci√≥, prosper√≥ y fue embellecida con impresionantes obras arquitect√≥nicas. Restos de templos, altares, estatuas, ninfeo, teatro, ode√≥n, anfiteatro, termas (las m√°s grandes de Israel), bas√≠lica, monasterio bizantino y varias sinagogas dan testimonio de su pasado esplendor.
    En el 636 d. C. los √°rabes conquistaron Escit√≥polis, devolvi√©ndole su nombre sem√≠tico. Pero fue el destructivo terremoto del a√Īo 749, -que asol√≥ a todo Oriente Pr√≥simo- que afect√≥ gravemente a la ciudad el art√≠fice de su destrucci√≥n y abandono.
    Durante la época de las Cruzadas la ciudad experimento un breve período de resurgimiento, que termino en 1187 cuando Salah ad-Din (Saladino) conquistó la ciudad. En ese periodo, una comunidad judía se asentó en Bet Shean, reemplazando a la anterior, que había desaparecido en tiempos de la primera invasión omeya.

BET SHE’ARIM

    En la Baja Galilea, en el valle de Jezrael, se halla la antigua ciudad hebrea de Bet She’arim y su magnífica necrópolis excavada en las laderas su ladera rocosa; un entorno privilegiado.
    La ciudad hebrea de Bet She‚Äôarim con su fascinante necr√≥polis floreci√≥ tras la eclipse de Jerusal√©n al convertirse en refugio de los jud√≠os que sobrevivieron a las rebeliones contra Roma (de los a√Īos 70 y 137 d.C).
    Despu√©s de la segunda Rebeli√≥n Judia, ‚ÄúBar Kochba‚ÄĚ (132-135 d.C.), el emperador Adriano construy√≥ sobre Jerusal√©n la ciudad de Elia Capitolina, y los jud√≠os tuvieron prohibida la entrada e igualmente les fue prohibido el derecho a enterrarse en el Monte de los Olivos, lugar sagrado durante generaciones. Fue entonces cuando el Sanedr√≠n (consejo supremo rab√≠nico) eligi√≥ Bet She‚Äôam como sede y su cementerio local, que desde tiempos de Herodes albergaba a ilustres rabinos, se convirti√≥ en lugar de enterramiento sagrado; piadosos jud√≠os palestinos y de toda la Di√°spora decidieron, durantes m√°s de 200 a√Īos, ser enterrados all√≠, surgiendo as√≠ una gran necr√≥polis.
    En las laderas de piedra caliza de la colina de Bet She‚Äôarin se excavaron numerosas catacumbas cuyos corredores y c√°maras funerarias (algunas de m√°s de cuatro metros de altura) albergan cientos de sarc√≥fagos de variados tama√Īos y decoraci√≥n, que reflejan la posici√≥n social y el lugar de procedencia de sus propietarios. Los profundos pasillos de las catacumbas, excavados en las laderas de piedra caliza de la colina de Bet Shearim y las elevaciones cercanas, est√°n ocupados por cientos de sarc√≥fagos que, en su mayor parte, est√°n intactos, a pesar de la destrucci√≥n llevada a cabo por por el tetrarca bizantino Galo Constancio al sofocar despiadadamente una revuelta en Palestina en el a√Īo 351.
    Aunque las primeras catacumbas eran p√ļblicas, la posici√≥n social de la mayor√≠a de las personas enterradas en otras zonas de la necr√≥polis (aquellas que pod√≠an pagar el transporte de los cuerpos desde lugares tan distantes y el enterramiento en s√≠ mismo, que eran bastante caros) estaba subrayada por la elegancia de algunos sarc√≥fagos y por la decoraci√≥n de los muros de las catacumbas: con grandes menorabs esculpidos en la piedra caliza, representaciones del Arca de la Alianza y de objetos de culto tales como el shofar (el cuerno de carnero que conmemora el sacrificio interrumpido de Isaac), as√≠ como motivos decorativos tomados de la naturaleza y elementos arquitect√≥nicos todos intercalados en los muros En los sarc√≥fagos se puede ver una gran variedad de s√≠mbolos, tanto jud√≠os como romanos, y hay m√°s de 250 inscripciones en griego, hebreo, arameo y palmire√Īo por todo el lugar que dan testimonio de la procedencia de los fieles -desde Yemen o Mesopotamia por ejemplo-.
    La preeminencia de Bet She‚Äôarin dur√≥ hasta mediado del s. IV, cuando en el a√Īo 352 el tetrarca bizantino Galo Constancio destruy√≥ la ciudad como castigo por el estallido de una nueva revuelta jud√≠a. Esta fecha marca el inicio de su declive, cayendo definitivamente en el olvido durante la √©poca bizantina.

Cafarna√ļn (Kefar Nahum)

    Kefar Nahum fue una importante ciudad romana y uno de los lugares del magisterio de Jes√ļs en Galilea. All√≠ nacieron los ap√≥stoles a Pedro y Andr√©s, y all√≠ predic√≥ Jes√ļs en numerosas ocasiones. Como estaba situada en la frontera de Galilea, junto a la ruta comercial que un√≠a esta regi√≥n con Damasco, Cafarna√ļn contaba con una guarnici√≥n militar y una aduana. Tras la Segunda Guerra Jud√≠a (135 d.C.) muchos jud√≠os se refugiaron en Galilea, y Cafarna√ļn prosper√≥.
    La coexistencia entre jud√≠os y romanos estaba basada en la tolerancia y el respeto mutuo, hasta tal punto que, entre los siglos IV y V, los gentiles ayudaron a los judios aconstruir su gran sinagoga. Mientras tanto, los cristianos hab√≠an elegido la casa de Pedro como su lugar de culto y hab√≠an construido una iglesia en ese lugar. Ambos edificios fueron destruidos en el periodo de la conquista de Palestina por los √°rabes, en el siglo VII, lo que conllev√≥ el declive de Cafarna√ļn.
    Con la llegada de los cruzados y su especial inter√©s por los lugares con connotaciones religiosas, era obvio su interes por el lugar, pero ante el peligro que supon√≠a su expuesta/vulnerable posici√≥n desistieron. S√≥lo, muchos siglos depues, en 1894, la Custodia Franciscana en Tierra Santa compr√≥ el lugar donde estuvo la casa de Pedro y, unos diez a√Īos despu√©s, inici√≥ las excavaciones arqueol√≥gicas en la zona (1904). El Padre Orfal√≠ inici√≥ las excavaciones en 1921 y, en 1969 las reanudaron los Padres Corbo y Loffreda, cuya exploraci√≥n de la zona bajo el suelo de la sinagoga sac√≥ a la luz unas antiguas ruinas romanas.Tras su descubrimiento, llegaron a la conclusi√≥n de que la sinagoga estaba bajo la que fue reconstruida en el siglo. IV-V.
    Al margen de las connotaciones cristianas, la fascinaci√≥n que ejerce Cafarna√ļn radica en el recinto arqueol√≥gico actual que encierra los restos romano-bizantinos de la antigua Kefar Nahum. en cuya construcci√≥n se emple√≥ la piedra da la zona, el basalto. Lugar dominado por una extraordinaria sinagoga del siglo IV, de sillares de piedra caliza, construida con la ayuda de la comunidad cristiana, sobre los cimientos de aquella otra de tiempos romanos que frecuent√≥ Jes√ļs, y por los restos de la bas√≠lica bizantina edificada en el siglo V sobre los cimientos que la tradici√≥n considera la casa de Sim√≥n Pedro;. El interior constaba de dos oct√≥gonos conc√©ntricos rodeados por cinco lados por una columnata y ten√≠a varias entradas. Posteriormente, se construy√≥ un peque√Īo baptisterio a lo largo del muro este. El suelo y la columnata de la iglesia estaban cubiertos de mosaicos, cuyo estilo recuerda al de la Iglesia de la Multiplicaci√≥n de los Panes y los Peces en Tabga. El mosaico central tiene un pavo real sobre un fondo de motivos geom√©tricos y est√° bordeado por flores de loto. Las ruinas de la iglesia ahora est√°n protegidas por una original estructura octogonal que el arquitecto lldo Avetta termin√≥ en 1990 con el doble objetivo de preservar los diversos estratos arqueol√≥gicos superpuestos y de ofrecer un lugar de culto para el peregrino.

HERODION

    El rey de Judea, Herodes ‚Äúel Grande‚ÄĚ (37‚Äď4 a.C.) se hizo famoso por las espl√©ndidas y lujosas obras arquitect√≥nicas llevadas a cabo durante su reinado. Sin duda, uno de los proyectos m√°s originales fue grandioso palacio de verano, construido a pocos kil√≥metros al sur de Jerusal√©n, llamado Herodion en su honor.
    Este magn√≠fico complejo, construido en del 23 al 20 a.C., estaba concebido como un palacio fortificado cuya finalidad era tambi√©n ser el mausoleo del monarca tras su muerte. Flavio Josefo (historiador hebreo) describi√≥ con gran detalle la procesi√≥n en el funeral de Herodes, sin embargo a pesar de esta descripci√≥n y de los estudios arqueol√≥gicos llevados a cabo en el lugar, a√ļn no ha sido encontrada.
    Este inmenso complejo estaba dividido en dos secciones: el alto Herodion y el bajo Herodion.
    El alto Herodion se encuentra en la cima de una colina semiartificial de forma tronco-c√≥nica, a unos 60 metros por encima del campo que le rodea y encerrado en dos murallas circulares conc√©ntricas de 62 metros de di√°metro. Los muros estaban dominados por una torre redonda, que los arque√≥logos calculan que midi√≥ unos 16 m de altura y por tres torres semicirculares m√°s peque√Īas que sobresal√≠an de la muralla externa. La colina adquiri√≥ su peculiar forma por los escombros resultantes de la excavaci√≥n de los cimientos y la construcci√≥n del palacio, que junto con otros materiales de relleno, se tir√≥ por las laderas para hacerlas m√°s empinadas. El acceso s√≥lo era posible a trav√©s de un pasadizo subterr√°neo abovedado, cuya entrada estaba al pie de la colina. El interior del redondo palacio ten√≠a dos alas: una estaba ocupada por un jard√≠n rodeado de columnas, un verdadero oasis en el desierto, mientras que la otra constaba de lujosos aposentos con elegantes ba√Īo en el piso bajo. Los suelos estaban decorados con mosaicos de motivos geom√©tricos y las paredes estaban cubiertas con relieves de estuco pintado. El agua de todo el complejo proven√≠a de grandes cisternas excavadas en la colina.
    La parte baja del Herodion era igualmente magn√≠fica, dominada por una gran piscina en el centro, que no s√≥lo se usaba para nadar sino tambi√©n para pasear con peque√Īos botes; rodeada por un jard√≠n, ba√Īos y almacenes.
    Herodes leg√≥ Herodion a su hijo Archelaus, que gobern√≥ desde el 4 a. C. al 6 d.C. Cuando Archelaus fue desterrado, Herodion pas√≥ a manos del procurador romano, hasta que fue tomado por los rebeldes jud√≠os tras el estallido en el a√Īo 66 d.C. de la Revuelta Jud√≠a ante el Imperio Romano. Los zelotes construyeron una sinagoga y ba√Īos rituales en el lugar, permaneciendo en el lugar cuatro a√Īos, hasta que finalmente fueron derrotados por los romanos y el lugar abandonado.
    Una vez m√°s Herodion jug√≥ un importante en la Historia. Los jud√≠os liderados por Simon Bar Kochba le levantaron nuevamente ante Roma, estallando la Segunda Rebeli√≥n en el a√Īo 132, ocupado Herodion. Dentro de la colina semiartificial, los arque√≥logos descubrieron un laberinto de pasadizos secretos excavados en la roca por los rebeldes, que inclu√≠a parte de las cisternas subterr√°neas construidas por Herodes, y herramientas, armas y monedas acu√Īadas durante la revuelta. Sofocada esta en el 135, Herodion nuevamente fue abandonada, permaneciendo as√≠ durante cientos de a√Īos, hasta que durante el periodo bizantino, una comunidad de monjes eligiera el lugar para instalarse entre los siglos V y el VII, construyendo cuatro iglesias durante este periodo.
    En el siglo VII, con la conquista √°rabe, el lugar fue nuevamente abandonado. Durante siglos se mantuvo olvidado y des√©rtico, hasta que los beduinos en las √ļltimas d√©cadas del siglo XX se asentaron en la zona.

MARESHA

    Maresha es mencionada en numerosas ocasiones en el Antiguo Testamento. En el 701 a.C. fue devastada por los asirios, recuperada tras la cautividad en Babilonia. Durante el período persa, después de la destrucción del Primer Templo, Maresha y todo el sur de Judea fue colonizada por los edomitas, que llegaron desde el sudeste. En el siglo IV a.C. los griegos llegaron a Maresha, helenizando la ciudad, convirtiéndose en un importante centro económico.
    Durante el periodo helenístico se construyó la ciudad baja y fueron excavadas muchas cuevas. Se convirtió en una importante ciudad que constaba con una importante zona residencial y red de abastecimiento de agua. Bajo cada casa había cisternas de agua o graneros para fabricar y conservar aceite de oliva y almacenar la comida y el vino; y varios columbaria y también grutas mortuorias.
    Entre los columaria destacan especialmente uno situado al oeste de la colina. Es el columbarium mejor dise√Īado de toda la ciudad y tambi√©n el mejor dise√Īado. Consta de un estrecho corredor excavado en la piedra caliza mediante la misma t√©cnica usada para abrir las cuevas acampanadas, contiene cientos de nichos diminutos que, como su nombre indica, se usaban para criar palomas. Los nichos en los columbaria estaban abiertos en la parte superior de las paredes para evitar que los depredadores capturaran los p√°jaros. De hecho, esta actividad prosper√≥ en la regi√≥n hasta el siglo III √≥ II a.C.; se calcula que hay entre 50.000 y 60.000 nichos en los columbar√≠a de Maresha.
    La zona de enterramiento contiene algunas tumbas verdaderamente espectaculares de √©poca helen√≠stica, como la Tumba de los Sidonianos y la tumba de los M√ļsicos.
    La Tumba de los Sidonianos es la mayor y m√°s ricamente decorada de todas ellas. Consta de una entrada que da acceso a un vest√≠bulo, flanqueado por tres c√°maras mortuorias distribuidas en forma de cruz. A lo largo de las paredes de estas tres c√°maras, hay 31 l√≥culos con una caracter√≠stica forma y, m√°s all√° de una entrada columnada coronada por un t√≠mpano en la pared posterior, tres c√°maras mortuorias m√°s peque√Īas. Lo m√°s interesante de esta tumba son sus pinturas: la entrada a las peque√Īas c√°maras mortuorias est√° flanqueada por dos √°nforas cinerarias en la parte baja y, encima, por dos √°guilas en una guirnalda ondulada que decora todo el corredor. Bajo las curvas de la guirnalda, hay una serie de escenas de caza, palmeras y diversos animales salvajes y ex√≥ticos, como un elefante y un rinoceronte.
    La Tumba de los M√ļsicos es de estructura similar pero m√°s peque√Īa. Debe su nombre a la alegre pintura de una mujer tocando una lira, precedida de un flautista, ambos vestidos con trajes de brillantes bandas verticales de m√ļltiples colores. Cerca de esta pintura, hay una escena de una fiesta con gente bebiendo, las figuras de un tr√≠pode y un kantaron.
    Las fuentes hist√≥ricas y excavaciones evidencian que en 113/112 a.C, Juan Hircano I, conquist√≥ Maresha y convirti√≥ a los habitantes de la ciudad y sus alrededores al juda√≠smo. La ciudad fue finalmente destruida por los partos en el a√Īo 40 a.C.

MASADA

    En pleno desierto de Judea y a poca distancia del Mar Muerto, una imponente roca de elevada altitud fue convertida en inexpugnable palacio-fortaleza por Herodes ‚Äúel Grande‚ÄĚ, rey de Judea.
    De acuerdo con el relato de Flavio Josefo (Yosef ben Matatiahu) historiador judío del primer siglo, fue Jonatan, Supremo Sacerdote, identificado como el rey hasmoneo Alexander Janeo (103-76 a.C.) quién ordenó la construcción de una fortaleza militar en la cima de una gigantesca roca aislada, prácticamente invulnerable gracias a sus escarpados laderas.
    En el a√Īo 40 a.C., Masada tuvo un papel fundamental en la vida de Herodes, que, teniendo que huir del ej√©rcito parto, se vio forzado a dejar all√≠ a su familia para que estuviera segura mientras el viajaba a Roma a solicitar ayuda militar. A su regreso, con el prop√≥sito de defenderse de una posible rebeli√≥n por parte de los jud√≠os o de un ataque de Cleopatra, la reina de Egipto, trasform√≥ este lugar en un complejo y bien fortificado palacio-fortaleza.
    Todo el per√≠metro de la ciudadela fue rodeado por imponentes murallas, que contaba con un gran n√ļmero de casamatas alternadas con torres y puertas construidas en lugares estrat√©gicos, y se excavaron en la roca canales y grandes cisternas para proveer de agua a la fortaleza. En el extremo septentrional, suspendido en el precipicio, edific√≥ un espl√©ndido Palacio que inclu√≠a unos lujosos ba√Īos y un vasto complejo de estancias utilizadas para almacenar v√≠veres, vino, armas y objetos de valor. Este suntuoso palacio del Norte, usado para dar banquetes, ten√≠a un claro prop√≥sito propagand√≠stico: exhibir el poder y la riqueza del rey Herodes ‚Äúel Grande‚ÄĚ. La residencia real se completaba con el Palacio del Oeste, m√°s funcional, que conten√≠a los aposentos reales y de los hu√©spedes, las habitaciones del servicio, talleres, almacenes, y salas de recepci√≥n para las visitas oficiales.
    Tras la muerte de Herodes una peque√Īa guardia romana se instal√≥ en el lugar.
    Flavio Josefo nos cuenta que uno de los primeros hechos acaecidos al comenzar el levantamiento contra Roma en el a√Īo 66 fue la conquista de Masada por los Sicarios, as√≠ llamados por el pi√Īal curvo (‚Äúsica‚ÄĚ en lat√≠n) que llevaban consigo, encabezados por Menajem ben Yehuda, el Galileo. El grupo de rebeldes que se encontraba en Masada era muy heterog√©neo (esenios, samaritanos..). A ellos se sumaron los √ļltimos rebeldes que salieron de Jerusal√©n despu√©s de su destrucci√≥n en al a√Īo 70; entre ellos Elazar ben Yair, qui√©n asumi√≥ el mando de la fortaleza. Los rebeldes aprovecharon como vivienda el muro de casamatas y algunos de los palacios de la √©poca de Herodes. Construyeron tambi√©n sinagogas y ba√Īos rituales (mikv√°) y mantuvieron en el lugar una vida comunitaria.
    As√≠, Masada conquistada por los zelotes, se convertir√≠a en enclave estrat√©gico de la Revuelta jud√≠a contra Roma (66 a 73 d.C.); √ļltimo basti√≥n rebelde de Judea.
    A sus pies acamp√≥ la X Legi√≥n Romana, llegada de Roma, al mando del gobernador Flavius Silva. Siti√≥ la roca para lo cual construy√≥ campamentos militares que rodearon la fortaleza. A lo largo de un a√Īo se desplegaron en su entorno m√°s tropas romanas, junto con unidades auxiliares, sumando unos 8.000 soldados. Estos se instalaron en ocho campamentos, construyeron un baluarte (muro de circunvalaci√≥n) y se propusieron conquistar Masada por medio de la construcci√≥n de una rampa de tierra reforzada por vigas de madera, sobre la falda natural de la ladera occidental.
    Cuando los zelotes perdieron toda esperanza ante el avance de Roma prefirieron la muerte a la esclavitud, y as√≠ cuando finalmente las legiones asaltaron la fortaleza, en el a√Īo 73, s√≥lo hallaron cad√°veres y destrucci√≥n. Los 950 hombres, mujeres y ni√Īos, prefirieron el suicidio colectivo antes que la rendici√≥n a Roma. √Čste fue el √ļltimo cap√≠tulo de una rebeli√≥n que hab√≠a alcanzado su punto √°lgido tres a√Īos antes con la destrucci√≥n de Jerusal√©n por las tropas de Tito.

QUMRAN

    A pocos kil√≥metros al sur de Jeric√≥, junto al Mar Muerto se halla el sitio arqueol√≥gico de Qumran, que debe su fama a los numerosos manuscritos descubiertos en sus cuevas entre 1947 y 1958, conocidos los ‚ÄúRollos del Mar Muerto‚ÄĚ. En el a√Īo 1947, un joven pastor beduino, buscando una cabra perdida, tir√≥ una piedra en el interior de una cueva para comprobar si el animal estaba all√≠, pero en vez de escuchar un balido, oy√≥ un ruido de vasija de barro rota. As√≠ descubri√≥ jarras llenas de pergaminos enrollados y escritos en una curiosa escritura. En realidad, se trataba de los textos m√°s antiguos escritos en lengua hebrea y aramea, ya que se habr√≠an redactado entre el siglo II a. C. y el siglo I d.C., y, por tanto, anteriores a los Textos B√≠blicos
    Muchas interpretaciones han surgido para explicar su existencia de este yacimiento arqueol√≥gico. Para unos, Qumran era un apeadero para caravanas fundado en el siglo VIII a. C y frecuentado por los viajeros que segu√≠an la Ruta de la Sal desde Jerusal√©n a Arabia y el Cuerno de √Āfrica. Otros expertos han sugerido que la localidad fue la residencia de verano de una rica familia de Jerusalen, o tal vez una fortaleza militar. Seg√ļn otros es probable que Qumran fuera la Ciudad de la Sal, una de las seis localidades del desierto de Judea mencionada por Josu√© (15, 61-62).
    Estudios arqueologicos han confirmado que el llugar estuvo habitado durante el periodo israelita y que fue albandonado tran la caida del Reino de Judá. Siendo habitado de forma continua por los esenios desde el siglo II a. C hasta que fue reprimida la Primera Revuelta Judia en 68 d. C. a excepción de un breve periodo que seguió a a un terremono que alcanzó al lugar en 31 a. C.
    Esta extra√Īa comunidad de hombres (calificada de secta), retirada en el desierto desde el siglo II a. C. para encontrar la pureza de la ley de Mois√©s. segu√≠a normas de vida asc√©tica y austera. Hostiles al clero de la √©poca y a los ¬ęguar-dianes del Templo¬Ľ, los esenios se consideraban los √ļltimos justos de Israel, escribas intransigentes, ofuscados por la pureza espiritual.
    En cuanto a las referencias hist√≥ricas, los esenios son citados por cr√≥nistas judios como Fid√≥n de Alejandr√≠a y Flavio Josefo, siendo tambien mencionados por Plinio el Viejo. Seg√ļn estos eminentes eruditos, la secta de los esenios, ten√≠a unos 4.000 miembros dispersos por Palestina. Se oponian firmememtne a la helenizaci√≥n de la cultura judia y observaban escrupulosamente la Ley, vivimendo en casas comunales. S√≥lo los hombres pod√≠an entrar en ella y era necesario pasar por un periodod de prueba antes de ser admitido como un autentico miembro. Los nuevos adeptos donaban todas sus posesiones a la secta y ten√≠an que entregar tambien cualquier ganancia posterior.
    La entrada principal al asentamiento se encuentra en un promontorio que sobresale en direcci√≥n Este, hacia el Mar Muerto, se compon√≠a de una puerta que ten√≠a una torre fortificada en las cercan√≠as. Hab√≠a otras dos entradas. La parte de atr√°s de las casas servi√°n como muros defensivos que encerraban varios patios. Entre los edificios de la comunidad habia una enorme cocina con cinco chimeneas, un gran vestibulo, que se ha identificado como el refectorio, y una habitaci√≥n m√°s peque√Īa que conten√≠a unos 100 objetos de barro (tarros, platos, jarras, vasos, tazas, cuencos y jarrones), un taller de alfarer√≠a, una gran sala de reuniones, que pudo haber sido usada como scriptorium, ya que se ha encontrado en ella una gran mesa para escribir y tres tinteros. Dispon√≠a de una sistema de abastecimiento de agua bastante sofisticado; el agua llegaba a los edificios por un acueducto que atravesaba el lugar y flu√≠a hasta un dep√≥sito de decantaci√≥n, donde era purificada y despu√©s canalizada hacia siete cisternas por medio de una serie de canales.

S√ČFORIS (Zippori)

    En la baja Galilea, a escasa distancia de Nazaret, se encuentra la ‚Äúbella S√©foris‚ÄĚ, gran ciudad romana con teatro, mansiones patricias, ba√Īos rituales, dos acueductos que abastec√≠an a sendas cisternas subterr√°neas, grandes avenidas -cardo y decumanus-, sinagoga y su peque√Īo castillo construido por los Cruzado. Sin embargo, es la riqueza y perfecci√≥n de sus numerosos mosaicos, en especial el denominado ¬ęMona Lisa de Galilea¬Ľ, los que hacen famoso a este yacimiento por poseer y conservar ‚Äúin situ‚ÄĚ los m√°s bellos mosaicos de Israel.
    S√©foris fue fundada en la √©poca helenista, aunque Zippori se menciona por primera vez durante el reinado de Alejandro Janaeus (103 a. C), pero fue bajo el Imperio Romano cuando adquiri√≥ su mayor prestigio. En el a√Īo 63 a.C, el pa√≠s fue conquistado por el ej√©rcito romano bajo Pompeyo y Seforis fue llamada Diocaesarea ‚Äúla ciudad del dios Zeus y de C√©sar‚ÄĚ, y en el 55 a. C., Gabinio, gobernador de Siria, declar√≥ Zippori la capital de la Galilea. A√Īos m√°s tarde, Herodes tom√≥ la ciudad por la fuerza, y continu√≥ siendo la capital de Galilea.
    Después de su muerte en el siglo 4 a. C, los judíos se rebelaron contra los romanos y capturaron Zippori. Sin embargo, el ejército romano sofocó la rebelión; quemó la ciudad y vendió a sus habitantes judíos como esclavos. Posteriormente, Galilea pasó a manos de Antipas, hijo de Herodes, que reconstruyó y fortaleció Zippori.
    En el a√Īo 66 estall√≥ la Primera Gran Revuelta Jud√≠a, y la ciudad tom√≥ partido por el emperador Vespasiano salv√°ndose de las crueles represalias que otras ciudades padecieron. Tras la destrucci√≥n del Templo de Jerusal√©n por Tito en el 70, la ciudad atrajo a numerosos disidentes judios; se convirti√≥ en residencia de los Jeda√≠as, poderosa familia de sacerdotes. Su fama como centro cultural y religioso creci√≥ cuando el rabino Jud√° ha-Nas√≠ (135-217) se traslad√≥ all√≠ hacia el 200, desde Bet Shearim. Durante 17 a√Īos, este gran l√≠der religioso, dirigi√≥ los asuntos del Sanedr√≠n y complet√≥ la redacci√≥n de la Mishna, las primeras leyes orales hebreas.
    Zippori se menciona frecuentemente en el Talmud como una ciudad jud√≠a con diez y ocho sinagogas y un n√ļmero de casas de estudio. Durante el per√≠odo de la Mishn√° y el Talmud muchos sabios fijaron su residancia en Zippori, entre ellos el rabino Šł§alafta, Rab√≠ Elazar Ben-Azariya y el rabino Yosef Ben-Šł§alafta. El Sanedr√≠n se mantuvo al Zippori hasta la segunda mitad del siglo III, cuando se traslad√≥ a Tiber√≠ades
    El emperador Constantino, en el 324, declar√≥ el Cristianismo religi√≥n del Imperio Romano (fecha que marca el inicio de la √©poca bizantina.). En 351 estall√≥ una revuelta contra Galo C√©sar, gobernador de la provincia., que envi√≥ a su general, Aursecinus, para reprimir la revuelta, pero √©l no destruy√≥ la ciudad. Fue el terremoto del a√Īo 363 el que da√Ī√≥ seriamente la ciudad, que fue reconstruida r√°pidamente. Mantuvo su car√°cter eminentemente judaico hasta el siglo VI, cuando una comunidad cristiana se asent√≥ all√≠ y S√©foris se convirti√≥ en Di√≥cesis, sin embargo la mayor√≠a de la poblaci√≥n judia permaneci√≥ en la ciudad, que continu√≥ prosperando hasta finales de la √©poca bizantina, que con la invasi√≥n √°rabe entr√≥ en declive.
    Los cruzados la llamaron Seroris, construyendo en el siglo XII un castillo y una iglesia dedicada a Sta. Ana y San Joaqu√≠n -que seg√ļn la tradici√≥n nacieron y vivieron all√≠-. Desde aqu√≠ parti√≥ ej√©rcito cruzado el 3 de julio de 1187 en apoyo de la ciudad asediada de Tiberiades, s√≥lo para ser vencido al d√≠a siguiente por Saladino en la Batalla de Hattin. Gracias a un tratado especial, en 1240 se permiti√≥ volver a la ciudad a los templarios, que permanecieron all√≠ hasta que el sult√°n mameluco Baybars la conquist√≥ en 1263.
    El Castillo de Seforis se convirti√≥ en la musulmana Safuriya y fue reconstruido por √ļltima vez por el hijo de Dahar el-Omar, el jeque beduino que trat√≥ de hacer de Galilea su feudo particular.

VALLE DEL CEDR√ďN

    Separando el Monte Moria del Monte de los Olivos se extiende la depresión del Valle del Cedrón, también se conocida como Valle de Josafat. Este rocoso y profundo valle ha sido usado desde siglos como lugar de enterramiento, y las que las tradiciones judía, musulmana y cristiana lo consideran el lugar del Juicio Final.
    Aparte del cementerio musulmán en el Monte del Templo y los cementerios judíos del extremo meridional de la cresta del Monte de los Olivos, el rocoso valle también alberga espectaculares tumbas excavadas en la roca, que se remontan al siglo XVI a. C. y llegan hasta el siglo II, I a C y I d. de Cristo. Especial mención merecen: la Tumba de Absalom, de Beni Hazir y de Zacarías.

    Tumba de Absalon. Quiz√°s la m√°s interesante es la Tumba de Absalom, el monumento funerario mejor conservado de Israel, una elegante obra arquitect√≥nica compuesta de una base paralelep√≠peda, casi enteramente excavada en la roca en la que descansa, y un cimborrio bajo de mamposter√≠a que termina en una curiosa cubierta con la forma de una flor puesta boca abajo. Esta singular c√ļpula c√≥ncava es el monumento funerario de la c√°mara mortuoria contenida en la base y, quiz√°s tambi√©n, de las ocho c√°maras de la denominada Tumba de Josafat, el sepulcro del siglo I d.C. excavado en la roca situado tras la c√ļpula.

    Tumba de Beni Hazir. La Tumba de Beni Hazir es la √ļnica de nombre correcto, ya que fue el sitio donde se enterraron algunos miembros de la poderosa familia de sacerdotes del Templo, los Beni Hazir. La fachada de este mausoleo muestra toda la pureza del estilo d√≥rico. Sobre otro podio, tiene un par de columnas lisas excavadas en la roca que soportan el friso en el que est√°n esculpidos los nombres de aquellos que est√°n en la c√°mara mortuoria, un vest√≠bulo central excavado en la roca y flanqueado por l√≥culos que penetran unos 15 m en la roca.
    Aunque es tradicionalmente considerado el lugar donde San Juan se refugió después de la crucifixión de Cristo, así como la tumba del mismo, data del periodo asmoneo, a mediados del siglo II a.C.

    Tumba de Zacar√≠as. Tallada en la roca, la monol√≠tica Tumba de Zacar√≠as es una piedra c√ļbica aislada, con sus cuatro caras expuestas decoradas con columnas j√≥nicas y coronada por una pir√°mide de puntiagudo √°pice.
    Algunos investigadores indican que este monumento funerario es el ‚Äúnijes√≠‚ÄĚ de las adyacentes tumbas de Beni Hazir; sin embargo descansa sobre su propia c√°mara funeraria subterr√°nea, que fue excavada en la roca bajo los tres escalones de la base en un periodo que todav√≠a no se ha identificado.
    Ni las fuentes arqueol√≥gicas ni la tradici√≥n aportan solidez y unanimidad a cerca de su funci√≥n. Seg√ļn unos, como su nombre indica, es la tumba del profeta Zacar√≠as que vivi√≥ en el siglo IV, pero seg√ļn otros es la del padre de San Juan Bautista.

Monumentos en Israel

BAR’AM

    En la Alta Galilea, cerca de la frontera entre Israel y L√≠bano se hallan las ruinas de una impresionante sinagoga que se dec√≠a que hab√≠a sido fundada por el famoso rabino Sime√≥n Bar Yohai en el siglo IV. Lo que es m√°s, seg√ļn la tradici√≥n medieval en la ciudad est√°n las tumbas de Esther y el profeta Abd√≠as, pero los sitios exactos no han sido identificados.
    La sinagoga estaba precedida por un p√≥rtico soportado por ocho columnas con basas √°ticas, seis a lo largo de la fachada y una a cada lado. La fachada est√° orientada al sur, es decir, hacia Jerusal√©n. El tabern√°culo que conten√≠a los rollos de la Tor√° estaba orientado en la misma direcci√≥n. La fachada de la sinagoga tiene una puerta central, flanqueada por dos puertas m√°s peque√Īas. El dintel de la primera est√° decorado con una guirnalda redonda, originalmente soportada por dos victorias aladas que fueron deliberadamente eliminadas por los iconoclastas. Por encima, hay un friso convexo que representa reto√Īos de parra emergiendo de un √°nfora. A los lados del dintel, sobre el que hay una gran ventana en forma de arco, hay dos m√©nsulas en forma de doble voluta. Las puertas laterales son m√°s sencillas y similares: el friso convexo de la izquierda est√° decorado con un motivo que imita una cuerda, mientras que el de la derecha tiene hojas de laurel. Encima de ambas puertas laterales hay una ventana rectangular, la de la izquierda a√ļn conserva un dintel monol√≠tico decorado con reto√Īos de parra en relieve.
    En el alf√©izar de la ventana izquierda, hay una inscripci√≥n en arameo que dice: ¬ęConstruido por Elazar, el hijo de Jud√°¬Ľ. El suelo de la sala de oraciones est√° fabricado con bloques de piedra, la amplia nave estaba dividida en tres secciones por tres filas de columnas, dos longitudinales y otra transversal. No quedan restos del piso superior de la sinagoga, pero es evidente que la fachada terminaba en un t√≠mpano y que el edificio presentaba un tejado de estructura a dos aguas.

LA C√öPULA DE LA ROCA

    Dominando el centro de la Explanada del Templo (Haram es-Sharif) sobre el sagrado Monte Moria, se halla la Mezquita de la C√ļpula de la Roca, tambi√©n conocida err√≥neamente como la Mezquita de Ornar, que inaugura el arte omeya.
    Qubbet es-Sakhra (o C√ļpula de la Roca) es un ejemplo incomparable de la primera arquitectura religiosa isl√°mica. Fue construida en la √ļltima d√©cada del siglo VII por orden del califa Abd el-Malik (686‚Äď691), para albergar una roca; aquella en la que seg√ļn el Antiguo Testamento el patriarca Isa√≠as estaba dispuesto a ofrecer en sacrificio a su hijo Isaac, y el lugar de la m√≠stica visita nocturna de Mahoma, cuyo caballo dej√≥ all√≠ la huella de uno de sus cascos.
    La elecci√≥n del lugar para la construcci√≥n de la C√ļpula de la Roca encerraba todo tipo de prop√≥sitos: religiosos y pol√≠ticos. El Monte Moria era sagrado para los judi√≥s, all√≠ levant√≥ Salom√≥n su Gran Templo, all√≠ fue enterrado Ad√°n (y en consecuencia es considerado el ombligo del mundo), all√≠ se conmemoraba a Abrahan, pero sobre todo significaba el poder del Isl√°n sobre jud√≠os y cristianos, y a la vez que rivalizada con La Meca y la Caaba, convirti√©ndose en centro de peregrinaci√≥n.
    Para su edificación eligió material de construcción romano y bizantino, y artesanos y peones sirios y griegos. La singular decisión del califa de confiar a no musulmanes la tarea de construir tan singular mezquita se debió probablemente a la falta de experiencia en construcción de los habitantes nómadas que acababan de abandonar sus tiendas del desierto para llevar una vida sedentaria.
    De elegantes proporciones, este edificio presenta planta octogonal con cuatro puertas en los ejes cardinales, con dos deambulatorios conc√©ntricos en torno a la ‚Äúroca sagrada‚ÄĚ y est√° coronado por una c√ļpula dorada, consistente en dos c√ļpulas conc√©ntricas y superpuestas soportadas por nervaduras de madera y separadas entre s√≠ por una pared doble rellena de corcho para aislar la suntuosa decoraci√≥n de la b√≥veda del posible da√Īo causado por las grandes diferencias de temperatura de Jerusal√©n.
    A diferencia de la mezquita de al-Aqsa, que en todos los aspectos es un tradicional lugar de culto y oraci√≥n, la C√ļpula de la Roca es un edificio conmemorativo, un verdadero lugar de peregrinaci√≥n, erigido para la conmemoraci√≥n del Profeta.
    Durante el breve periodo de dominio Cruzado, la mezquita se convirti√≥ en el Templum Domini, de ah√≠ el nombre de la orden de los Caballeros del Templo, pero ya en 1187, de nuevo en manos musulmanas, fue usada otra vez como mezquita con Saladino, que la hizo decorar ricamente con m√°rmol y mosaicos. M√°s tarde, se continu√≥ restaurando y decorando durante siglos, hasta la √ļltima modificaci√≥n importante, cuando el rey Hussein de Jordania hizo dorar el domo en 1994.
    Durante siglos, la C√ļpula de la Roca ha permanecido pr√°cticamente inalterada y ha mantenido su extraordinaria armon√≠a de proporciones entre planta y alzado que hace de ella uno de los mejores ejemplos de arquitectura isl√°mica.

IGLESIA DE SANTA ANA

    Flanqueando la zona norte de la Explanada del Templo (Haram es-Aharif) se halla el peque√Īo barrio de Betesda, casi junto a la Puerta de San Esteban -inserto en el musulm√°n-, que contiene ruinas y monumentos extremadamente interesantes desde un punto de vista arqueol√≥gico y religioso, desde el √°rea de la Piscina de Betesda hasta la adyacente Iglesia de Santa Ana, y conduce a la V√≠a Dolorosa.
    Junto a la Piscina de Betesda se halla la Iglesia de Santa Ana, un bello edificio de puro estilo rom√°nico, que se considera la iglesia cruzada mejor preservada en Tierra Santa.
    Su origen se remonta al periodo bizantino, cuando los restos de los ba√Īos romanos que ocupaban la piscina de Betesda fueron incorporados a una iglesia dedicada a la Virgen Mar√≠a, que fue destruida en el 614 por los persas. Reconstruida y destruida otra vez por el califa el-Hakim en 1099. Durante el periodo cruzado, las monjas Benedictinas construyeron un convento cerca de la zona de aquella bas√≠lica. En 1104, Balduino I, hermano de Godofredo de Bouillon y su sucesor al trono de Jerusal√©n, envi√≥ a su repudiada esposa a vivir all√≠. Gracias a las generosas donaciones del cruzado conquistador de Acre, las monjas pudieron construir una capilla en medio de la iglesia bizantina. A√Īos m√°s tarde, en el 1140,, la iglesia del convento fue reemplazada por la de Santa Ana. Dedicada a la madre de la Virgen Mar√≠a, pues seg√ļn la tradici√≥n, cerca de ella estuvo la casa de los padres de Mar√≠a, Ana y Joaqu√≠n, y por lo tanto fue el lugar de su infancia.
    Pronto se comprob√≥ que el nuevo edificio era demasiado peque√Īo, y fue inmediatamente agrandado, desplazando la fachada siete metros hacia delante. En 1192, el sult√°n Salah ad-din (Saladino) transform√≥ iglesia en una escuela musulmana de teolog√≠a (madrasa), como muestra un ep√≠grafe encima de la entrada, y √©sta funcion√≥ como tal hasta el periodo otomano. Posteriormente fue abandona y estaba pr√°cticamente en ruinas cuando fue donada al gobierno franc√©s y a los misioneros africanos (que a√ļn la administran). As√≠, este bello edificio de puro estilo rom√°nico, que se considera la iglesia cruzada mejor preservada en Tierra Santa, fue restaurado inmediatamente, de forma que su austera fachada est√° totalmente intacta.

LA MEZQUITA DE AL-AQSA

    Al-Aqsa la mayor mezquita de Jerusalén fue construida en las primeras décadas del siglo VIII, en el extremo meridional de la Explanada del Templo (Haram as-Sharif), quizás sobre el primer edificio religioso construido en el siglo VII por Omar, que usó las naves de una basílica bizantina, que a su vez había sido construida sobre ruinas herodianas.
    La historia del edificio m√°s sagrado del Islam es tambi√©n la historia de destrucci√≥n causada por cuatro terremotos y muchas recontrucciones y restauraciones. En 780 el califa al-Mahdi a√Īadi√≥ 15 naves a la mezquita, que fueron reducidas a las actuales siete en 1033 por el califa az-Zahir que reconstruy√≥ la mezquita tal como la vemos hoy, con la caracter√≠stica c√ļpula negra (que en realidad es de un brillante color plateado cuando est√° limpia) que mira a la inmensa c√ļpula dorada de la Roca.
    Los Cruzados ocuparon el Monte del Templo en 1099 reconvirtiendo todos los edificios de la explanada y usando la mezquita de al-Aqsa como residencia de los reyes del Reino Latino. Entonces se lo cedieron a los Caballeros Templarios -los √ļltimos gobernantes cat√≥licos del Monte del Templo- que agrandaron la mezquita original, a√Īadiendo tres naves centrales al porche y rode√°ndola de nuevos edificios. En 1187, Saladino al reconquistar la Explanada del Templo (Haram es-Sharif), rehabilit√≥ la mezquita, decor√°ndola con m√°rmol y mosaicos especialmente el mihrab, as√≠ como un p√ļlpito finamente tallado. El gran conquistador ayub√≠ tambi√©n convirti√≥ el oratorio de Zacarias de los templarios, del que ha sobrevivido hasta nuestros d√≠as una ventana rosa, en lo que se conoce actualmente como el mihrab ‚ÄúZakariyeh‚ÄĚ.
    Saladino decidió destruir los edificios que los templarios habían situado al oeste de la mezquita y utilizó el material de construcción para hacer otras estructuras en Haram es-Sharif y en el interior de la propia mezquita de al-Aqsa. No tocó el refectorio de los Caballeros Templarios, que recorría el muro meridional, actualmente una parte de este edificio está ocupado por dos naves de la mezquita de las mujeres y la otra por el Museo Islámico.
    Desde 1249 los mamelucos que realizaron la mayor√≠a de las m√°s bellas obras arquitect√≥nicas de la Jerusal√©n musulmana, hicieron obras de reconstrucci√≥n a ambos lados de la mezquita, a√Īadiendo las cruj√≠as que recorr√≠an los laterales del porche de los cruzados (1345-50). En el periodo Otomano, especialmente en la primera mitad del siglo XVI, bajo el mandato de Suleim√°n ‚Äúel Magn√≠fico‚ÄĚ, se restauraron los mosaicos que decoran la c√ļpula, dise√Īados por Saladino y al comienzo de la Segunda Guerra Mundial los techos fueron decorados y se realizaron cambios substanciales. En particular, en 1938, las columnas originales de la mezquita fueron reemplazadas por otras de m√°rmol de Carrara, que fueron donadas por Musolini, y algunas ventanas del periodo cruzado fueron agrandadas para dar m√°s luz al santuario. El interior mide 90x60 m y puede albergar hasta 5.000 fieles en las siete naves, soportadas por columnas y pilares de piedra de diferentes √©pocas, desde las que datan del periodo Omeya hasta las columnas de m√°rmol con capiteles corintios de antes de la Segunda Guerra Mundial, que soportan los arcos de la nave central, decorada con artesonados dorados.

EL MONTE DE LOS OLIVOS

    Situado frente al Monte del Templo, y separado de √©l por el profundo Valle del Cedr√≥n se halla el Monte de los Olivos, un lugar con connotaciones m√≠sticas desde la antig√ľedad; emplazamiento elegido por los israelitas para ubicar su morada eterna.
    Usado por los Jebuseos como cementerio en el II milenio a.C, se menciona en la Biblia como el lugar donde David se refugió tras sobrevivir a la revuelta instigada contra él por Absalom. La presencia de enormes cementerios judíos en las laderas meridionales de la colina, junto con las tumbas de la ladera oeste del Valle del Cedrón que datan de los siglos I a.C al I d.C. atestiguan su valor espiritual.
    Parece probable que la veneraci√≥n cristiana de los lugares santos del Monte de los Olivos comenzara en el periodo inmediatamente posterior a los eventos relatados en los Evangelios. Y as√≠ sobre cada uno de los lugares testigos de la presencia de Jes√ļs surgieron criptas, capillas y oratorios a lo largo de los primeros siglos del Cristianismo.
    La √©poca bizantina fue testigo de la construcci√≥n en las laderas del munte de un gran n√ļmero de bas√≠licas: La Iglesia de la Eleona o ¬ędel Olivar¬Ľ, una bas√≠lica parcialmente tallada en la roca, la Iglesia de la Asunci√≥n, fundada en el 378 en la cima de la colina, la Bas√≠lica de Getseman√≠, al pie de la colina, entre los olivos centenarios ‚Äďseg√ļn la tradici√≥n testigos de la agon√≠a de Cristo- construida por Teodosio I en el 385. En este mismo siglo, una cripta parcialmente excavada en la roca, de la cara norte de Getseman√≠, fue identificada corno la tumba donde yaci√≥ la Virgen Mar√≠a durante la Dormici√≥n, antes de su asunci√≥n al cielo, construy√©ndose una capilla bizantina.
    Despu√©s, durante la invasi√≥n de los persas, la mayor√≠a de los edificios cristianos sufrieron graves da√Īos o fueron totalmente destruidos.
    Tras la conquista de Jerusal√©n por parte de los Cruzados, ellos tambien dejaron su huella. La zona pr√≥xima al ed√≠culo de la Ascensi√≥n ‚Äďconsiderada el lugar desde donde Cristo ascendi√≥ al cielo, 40 d√≠as despu√©s de su resurrecci√≥n- fue nivelada para hacer sitio a una fortaleza.
    La conquista de Jerusal√©n por Saladino afect√≥ nuevamente al Monte de los Olivos. El sult√°n ayub√≠ demoli√≥ la fortaleza cruzada, pero preserv√≥ el ed√≠culo de la Ascensi√≥n, que guardaba la huella dejada por Jes√ļs, tambien venerada por los musulmanes convirti√©ndola en mezquita.
    Las tradiciones judía, musulmana y cristiana afirman que este es el lugar donde tendrá lugar la resurrección de los muertos y el Juicio Final.

MONTE DEL TEMPLO (Monte Moria)

    Dominando Jerusalén se halla el Monte Moria o Monte del Templo; uno de los pocos lugares en el mundo que juega un papel central para las tres grandes religiones monoteístas. Combina su importancia religiosa con el extraordinario interés histórico, arqueológico y artístico que encierra.
    El Monte Moria se mencion√≥ por primera vez en la b√≠blica historia del sacrificio de Isaac. Las Sagradas Escrituras tambi√©n cuentan que tras la unificaci√≥n de Palestina hacia 1000 a.C., el rey David plane√≥ construir en el lugar de la ¬ępiedra del sacrificio de Isaac¬Ľ (la Sagrada Piedra de Abraham) un santuario digno del objeto m√°s sagrado del Juda√≠smo, el Arca de la Alianza, testimonio del pacto divino hecho entre el pueblo jud√≠o y Dios.
    El Primer Templo fue construido por el rey Salom√≥n para sustituir al Tabern√°culo como √ļnico centro de culto para el pueblo jud√≠o. En el espacio de siete a√Īos, construy√≥ un vasto edificio rectangular en el medio de la extensa √°rea excavada en la c√ļspide del Monte Moria.
    La √ļnica fuente acerca de la forma y distribuci√≥n del templo, as√≠ como del tama√Īo de sus salas es la Biblia, que describe sus tres secciones, que eran progresivamente m√°s sagradas. La m√°s interna y la m√°s sagrada, albergaba el Arca de la Alianza y estaba flanqueada por un gran altar y un estanque para las abluciones rituales. El complejo original ten√≠a 26,97 m de largo, 8,99 m de ancho y unos 13 m de alto. Este gran templo fue usado durante poco m√°s de cuatro siglos, a los que sigui√≥ la dram√°tica secuencia de destrucci√≥n y reconstrucci√≥n que caracteriza la historia del Templo del Monte.
    El Templo de Salomón (el Primer Templo de Jerusalén, fue destruido en el 586 a. C. por Nabucodonosor II; quién además deportó a los miembros más importantes del pueblo hebreo a Babilonia. Tras su liberación, los judíos reconstruyeron un Templo, con grandes dificultades, mucho más modesto y sin el Arca, que fue completado durante el reinado del rey persa Darío I.
    Herodes el Grande tras conquistar Jerusal√©n se propuso devolver al pueblo hebreo su gran templo, iniciando la construcci√≥n del Segundo Templo de Jerusal√©n, alrededor del a√Īo 20 a.C. Este proyecto se realiz√≥ a tan gran escala que continu√≥ hasta mediados del siglo I de nuestra Era, cuando el Templo alcanz√≥ su m√°ximo esplendor. La gigantesca forma trapezoidal que concibi√≥ para la explanada se conserva hasta hoy.
    Sin embargo en menos de un siglo aquella impresionante obra herodiana desapareci√≥. Las tropas romanas al mando de Tito, sitiaron Jerusal√©n y arrasaron el Templo de Herodes en el a√Īo 70. Su √ļnico testigo es el Muro Occidental o Muro de las Lamentaciones.
    Poco tiempo despu√©s el √°rea ocupada por el magn√≠fico Templo de Herodes ‚Äúel Grande‚ÄĚ fue consagrada por el emperador Adriano al culto de J√ļpiter. Con la llegada del Islam al frente del califa Omar, segundo sucesor del profeta Mahoma y el nuevo conquistador de Jerusal√©n (638 d.C.), el lugar adquiri√≥ una nueva connotaci√≥n m√≠stica, pues los musulmanes creen que el Profeta fue all√≠ durante su m√≠stica visita nocturna a Jerusal√©n antes de ascender a los cielos, convirti√©ndose en un lugar sagrado para el Islam. Entre los siglos VII y VIII se construyeron en la explanada los edificios isl√°micos m√°s importantes: la C√ļpula de la Roca y la Mezquita de al-Aqsa.
    Los Cruzados ocuparon el Monte del Templo en 1099, reconvirtiendo todos los edificios de la explanada y usando la mezquita de al-Aqsa como residencia de los reyes del Reino Latino. Que la cedieron a los Caballeros Templarios -los √ļltimos gobernantes cat√≥licos del Monte del Templo-, que agrandaron la mezquita original. En 1187, Saladino reconquist√≥ Haram es-Sharif (la Explanada del Templo) y la rehabilit√≥ como mezquita y destruy√≥ los edificios que los templarios hab√≠an situado al Oeste de la mezquita, utilizando el material de construcci√≥n para hacer otras estructuras en Haram es-Sharif y en el interior de la propia mezquita de al-Aqsa.
    Desde entonces el Monte del Templo fue administrado por las diversas dinast√≠as isl√°micas que gobernaron Tierra Santa, que gradualmente fueron a√Īadiendo edificios de segundo orden y modific√°ndolo. Los mamelucos a partir de 1249 realizaron la mayor√≠a de las m√°s bellas obras arquitect√≥nicas de la Jerusal√©n musulmana, hasta la llegada de Suleiman ‚Äúel Magn√≠fico‚ÄĚ en el siglo XVI qui√©n amurall√≥ los lados este y oeste de la explanada.
    La Explanada del Templo es una área igualmente sagrada para las tres grandes religiones monoteístas. Vedado a los judíos ortodoxos porque lo consideran un lugar sagrado profanado, y que ostenta algunas de las creaciones más antiguas y bellas de arte islámico.

MURALLAS Y PUERTAS DE JERUSALEN

    A lo largo de los siglos las murallas de Jerusalén se han adaptado a la superficie de la ciudad. Los muros que protegían la ciudad original, fundada por los Jebuseos, datan de los siglos XVIll - XIX a.C. Fueron reconstruidos por el rey David cerca de la Colina de Ofel a principios del s. XII a. C y, poco tiempo después, el área del Monte Moria, donde el rey Salomón había decidido construir el Templo para albergar el arca sagrada, fue amurallada.
    En la segunda mitad del s. VIII a. C, se construyeron muchas viviendas al oeste de las murallas para poder acoger a los numerosos refugiados judíos tras la invasión asiría. Pero cuando, en el 701 a.C., Senaquerib se convirtió en un serio peligro para la ciudad, se extendieron las murallas, cuadruplicando su longitud. Sin embargo, estas nuevas murallas fueron destruidas en el 586 a.C., durante la invasión de los babilonios bajo el mando de Nabucodonosor.
    Las murallas permanecieron en ruinas hasta después del final del Cautiverio Babilónico porque los judíos, que fueron liberados por el emperador persa Ciro en el 539, no pudieron reconstruirlas hasta la época de Nehemías (445-443 a.C.), e incluso entonces, la reconstrucción fue sólo parcial. Después de otra ruinosa invasión por parte de Antíoco IV Epífanes en 167 a.C., Jerusalén pasó por un periodo de resurgimiento bajo el gobierno de los reyes asmoneos, expandiéndose al oeste y al norte rodeada por un muro defensivo que permanecería durante varias décadas.
    Ni siquiera un infatigable constructor como Herodes el Grande, que conquist√≥ Jerusal√©n en el 37 a.C., alter√≥ la muralla, aunque Flavio Josefo afirmaba que hab√≠a sido extendida por Herodes Agripa, al a√Īadir un ¬ętercer muro¬Ľ hacia el norte. Hacia el 70 d.C, Tito destruy√≥ las obras de fortificaci√≥n, aunque respet√≥ las torres Phasael, Hippicus y Mariamne, as√≠ como la secci√≥n occidental de la muralla, para defender a la guarnici√≥n romana. 65 a√Īos m√°s tarde, Adriano termin√≥ de destruir la ciudad, tan sistem√°ticamente que la nueva ciudad, Aelia Capitolina, que era bastante peque√Īa y cuyo acceso estaba prohibido a los jud√≠os, no ten√≠a ning√ļn tipo de lortificaci√≥n defensiva.
    Jerusalén comenzó a crecer de nuevo a partir del 313 d.C., cuando el Edicto de Milán concedió libertad religiosa a los cristianos y los peregrinos comenzaron a viajar a la ciudad santa. A mediados del s. V d.C., la emperatriz Eudocia mandó construir una muralla rodeando el Monte Sión y la original Ciudad de David y, durante el s. VI d.C., la Jerusalén cristiana atravesó un largo periodo de prosperidad. Esta edad de oro empezó a declinar a principios del s. VIl d.C., debido a la destrucción llevada a cabo durante la conquista de los persas, seguida por un breve periodo de gobierno bizantino que finalizó en el 638 d.C., cuando la ciudad fue ocupada por el califa musulmán Ornar.
    Como Jerusal√©n tambi√©n era considerada por los musulmanes una ¬ęciudad santa¬Ľ, los lugares sagrados siguieron siendo frecuentados por los peregrinos. Sin embargo, la poblaci√≥n de la ciudad fue decreciendo gradualmente, hasta tal punto que, cuando el califa fatimita al-Aziz (975-996 d.C.) se dio cuenta de que el emperador bizantino, Juan Tzimisces, estaba a punto de conquistar la ciudad, simplemente abandon√≥ el √°rea amurallada y estableci√≥ Lina cabeza de puente en el sector norte de la ciudad.
    En este periodo, la ciudad Antigua alcanz√≥ aproximadamente lo que son sus dimensiones actuales. Se construyeron murallas alrededor de ella, que fueron destruidas y reconstruidas muchas veces hasta el reinado de Suleim√°n el Magn√≠fico (1520-66 d.C.), que, como hemos visto, mand√≥ construir las murallas que existen actualmente y, de acuerdo con las cr√≥nicas, incluso particip√≥ √©l mismo en las labores manuales de construcci√≥n. En 1537, el sult√°n comenz√≥ la construcci√≥n de los muros, comenzando por la secci√≥n norte y, en los siguientes tres a√Īos, continuando hacia el este y el oeste. La secci√≥n sur fue acabada en 1540, ya que parece que hubo una singular disputa sobre si la nueva muralla deb√≠a rodear o no el Monte Si√≥n, donde se encontraba la sala de los franciscanos donde se celebr√≥ la Ultima Cena (el Cen√°culo). Los arquitectos musulmanes pidieron a los cenobitas cristianos que pagaran por la construcci√≥n de esta secci√≥n extra del muro, y como los frailes se negaron, el Monte Si√≥n fue dejado fuera de las murallas. Como Suleim√°n hab√≠a pretendido dar igual protecci√≥n a todas las religiones, cuando supo que este lugar santo cristiano hab√≠a sido excluido, hizo ejecutar a los arquitectos en el acto.
    Las murallas de la ciudad est√°n atravesadas por las seis puertas que Suleim√°n mand√≥ construir originalmente: Jaffa, Si√≥n, Basura, San Esteban, Herodes y la Puerta de Damasco. A las que hay que a√Īadir la Puerta Dorada, que est√° clausurada y la Puerta Nueva (¬ęBab el-Jadid¬Ľ en √°rabe) que se abri√≥ en el 1887 por el sult√°n otomano Abdul Hamid II como v√≠a de acceso al Barrio Cristiano.
    El dirigente otomano hab√≠a dise√Īado todas las puertas con la misma forma: un alto arco cortado por un dintel recto o ligeramente curvo decorado con una inscripci√≥n √°rabe, con accesos en forma de ‚ÄúL‚ÄĚ, por razones de defensa que han permanecido intactos s√≥lo en algunos lugares. Suleiman tambi√©n dio nombre a cada una de ellas, a lo largo de los siglos, las diferentes comunidades religiosas a√Īadieron otros, de forma que la misma puerta puede tener hasta ocho nombres.

    Puerta de Jaffa (Yafo). Fue construida por Suleim√°n entre 1538 y 1539 en el lugar donde hab√≠a una puerta romana. En √°rabe se llama ‚ÄúBab al Khalil‚ÄĚ, la ‚ÄúPuerta del Amigo‚ÄĚ en referencia a la ciudad de Hebr√≥n (hac√≠a donde est√° dirigida), de hecho el nombre √°rabe de Hebr√≥n deriva de Abraham, o ‚Äúamigo de Dios‚ÄĚ. Contiene las tumbas de los arquitectos...
    Esta puerta tiene dos accesos distintos. El original, en forma de L, corresponde a los peatones, mientras que la entrada recta destinada a los vehículos, fue construida en 1898 con ocasión de la visita del Kaiser alemén Guillermo II, con el fin de permitir la entrada de la carroza imperial a la Ciudad Santa.
    Desde 1948, cuando estalló la guerra tras la fundación del estado de Israel, hasta 1967, cuando Jerusalén fue unificada bajo control israelí, la Puerta de Jaffa fue una vía de paso muy disputada que marco el límite entre Israel y Jordania.

    Puerta de Si√≥n. Se encuentra en el lado sur de la muralla, cerca del Monte Si√≥n, donde se encuentra la Tumba del Rey David. Fue construida entre 1540 y 1541 al oeste de la puerta romana donde acababa de cardo m√°ximo. La secci√≥n de muro en que se incorpor√≥ est√° puerta a√ļn muestra signos de las furiosas batallas que tuvieron lugar en 1948 entre jordanos e israel√≠es.

    Puerta de las Basuras. Situada en la sección meridional de la muralla, también fue construida durante el reinado de Suleimán, probablemente para actuar como una vía de acceso para el servicio, al ser más estrecha que las otras puertas.
    Comunica directamente con la explanada del muro occidental (o de las Lamentaciones). Seg√ļn la tradici√≥n jud√≠a, el d√≠a de su regreso, el Misias pasar√° por esta puerta.
    El extra√Īo nombre de esta puerta deriva del vertedero que hubo una vez en esta parte de la ciudad, mientras que su nombre √°rabe ‚ÄúBab al Maghariba‚ÄĚ o ‚Äúpuerta del Magreb‚ÄĚ proviene del barrio de inmigrantes norteabricanos que se asentaron a las afueras en el siglo XII.
    Fue ensanchada por los jordanos, quieren la usaron para el paso de vehículos desde 1947 hasta 1967 cuando la Puerta de Jaffa, situada en la frontera, no podía ser usada.

    Puerta de San Esteban (o Puerta de los Leones). En el lado este del muro de la ciudad, fue construida entre 1538 y 1539 fue construida bajo el mandato del Sult√°n Suleim√°n, que la llam√≥ ¬ęBab al-Ghor¬Ľ (Puerta de Jordania), un nombre que nunca se hizo muy popular. Por ella se accede al barrio musulm√°n y a la V√≠a Dolorosa.
    Los cristianos la llamaron Puerta de San Esteban, el mismo nombre de una antigua puerta que estuvo situada en las cercanías. Tambien es conocida por el nombre de Puerta de los Leones, haciendo referencia a la figura heráldica de los emblemas que el sultán mameluco Baybars (1260-77) había hecho esculpir en los laterales de la puerta.
    Su entrada original con forma en ‚ÄúL‚ÄĚ fue enderezada por los ingleses durante el Mandato Brit√°nico para que los veh√≠culos pudieran acceder f√°cilmente al hospital austr√≠aco.

    Puerta de Herodes. La Puerta de Herodes conocida en √°rabe como ¬ęBab-ez-Zahr¬Ľ o ¬ęPuerta Florida¬Ľ es la m√°s septentrional. Recibi√≥ este nombre a lo largo de los siglos XV1-XVII debido a que los peregrinos creyeron haber encontrado el palacio de Herodes Antipas en una casa mameluca adyacente. Su nombre est√° conectado con la creencia tradicional de que Jes√ļs atraves√≥ esta puerta cuando fue llevado ante Herodes.
    Los cruzados construyeron su primera cabeza de puente aquí cuando conquistaron Jerusalén, el 15 de julio de 1099.

    Puerta de Damasco. En el lado septentrional de la muralla, se encuentra la Puerta de Damasco, la mayor y m√°s bella de Jerusal√©n. Fue construida sobre el lugar ocupado por aquella otra levantada por Herodes Agripa (41-44 d.C.) y despu√©s reconstruida por Adriano en el a√Īo 135, como entrada principal de la ciudad de Aelia Capitalina reci√©n fundada por √©l.
    La Puerta de Damasco est√° flanqueada por dos torres cuadradas y da acceso a lo que en el pasado fueron las dos calles principales de Jerusal√©n (las actuales Tariq el-Wad y Suq Khan ez-Zeit). En √°rabe, se llama ¬ęBab al Amud¬Ľ o ¬ęPuerta de la Columna¬Ľ, un nombre que deriva de la columna de la Iglesia de San Esteban, que est√° situada unos 198 m fuera de la muralla de la ciudad.
    Un vasto sitio arqueol√≥gico fue descubierto bajo la calle actual, donde a√ļn se pueden ver los restos de la puerta de Adriano.

    Puerta Dorada. Situada dentro de la muralla, del lado Este del Monte del Templo, atisba el monte de los Olivos. Est√° cerrada con piedras desde hace siglos. Seg√ļn la tradici√≥n b√≠blica, solo se reabrir√° ‚Äúal final de los tiempos‚ÄĚ. Por ella entr√≥ Jesus el Domingo de Ramos. Los turcos la tapiaron.
    La Puerta Dorada, fue cegada con ladrillos por Saladino, pues tradicionalmente se cre√≠a que el Mes√≠as pasaria por ella para liberar Jerusalen, se sit√ļa en el lado este, a lo largo de la explanada del Monte del Templo. Tambien llamada la ‚ÄúBella‚ÄĚ o ‚Äúla Puerta del Perd√≥n‚ÄĚ ha preservado su original estructura herodiana mejor que ninguna otra puerta de la ciudad. Fue construida sobre unos cimientos de la √©poca herodiana, adquiriendo su aspecto actual en el siglo VII, durante el dominio de los Omeyas y fue cerrada cuando en el siglo VIII el acceso a la explanada fue prohibida a los no musulmanes.
    Durante la presencia de los Cruzados en Jerusal√©n se abr√≠a dos veces al a√Īo: en el Domingo de Ramos y durante la fiesta de la Elevaci√≥n de la Cruz, pero desde que los musulmanes reconquistaron la ciudad, la puerta no se ha vuelto a usar jam√°s.
    Est√° compuesta por dos arcos, llamados respectivamente ¬ęPuerta del Perd√≥n¬Ľ y ¬ęPuerta de la Penitencia¬Ľ, nombres que derivan de la creencia en las tradiciones hebrea y musulmana de que la Puerta Dorada ser√° cruzada por los justos el d√≠a del Juicio Final, mientras que la palabra ¬ędorada¬Ľ proviene de un error de interpretaci√≥n por parte de los griegos, al confundir la palabra ¬ęhoraia¬Ľ, o bonita, con el vocablo latino ¬ę√°urea¬Ľ, o dorada.

MURO DE LAS LAMENTACIONES

    Al pie de la explanada del Monte del Tempo se encuentra el Muro de las Lamentaciones o Muro Occidental, importantísimo lugar desde el punto de vista histórico y arqueológico, corazón del mundo judío.
    Con el nombre de ‚ÄúMuro de las Lamentaciones‚ÄĚ se designa un peque√Īo tramo del muro de contenci√≥n occidental que construy√≥ Herodes ‚Äúel Grande‚ÄĚ para reforzar y agrandar la explanada del Monte Moria, sobre la que construyera el Segundo Templo de Jerusal√©n; los cicl√≥peos bloques de la parte inferior del muro est√°n coronados por otros bloques m√°s peque√Īos, colocados all√≠ durante los trabajos de restauraci√≥n efectuados en los periodos mameluco y otomano.
    En el veneran los jud√≠os la memoria del lugar m√°s sagrado para el pueblo hebreo, el Templo, destruido y reconstruido a lo largo de los siglos desde su edificaci√≥n por Salom√≥n, y definitivamente arrasado por el emperador romano, Tito, en el a√Īo 70 d. C.
    La historia de este lugar por lo que se refiere al Judaísmo, comenzó inmediatamente después de la destrucción del Templo y continuó durante siglos, con una alternancia entre el permiso y la prohibición de rezar allí, dependiendo de quién gobernaba la Ciudad Santa. Esta situación terminó en 1967 cuando las tropas israelíes ocuparon el área y la restituyeron definitivamente como lugar de culto para los judíos. Posteriormente, durante la renovación del barrio judío, todos los edificios del llamado barrio del Magreb (la zona junto al muro), que estaban a medio metro del muro fueron demolidos creándose la actual plaza.
    El car√°cter sagrado de este lugar proviene del hecho de que el Muro Occidental es el lugar accesible a los jud√≠os m√°s cercano al original emplazamiento del Gran Templo de Jerusal√©n, dado que tienen prohibida la entrada a la explanada del Monte del Templo por ser considerado un lugar profanado. Esto hace de este √°rea una especia de sinagoga exterior, usada por los jud√≠os pr√°cticamente de Jerusal√©n y de la di√°spora, que procedentes de todo el mundo llegan en peregrinaci√≥n a su ‚Äúsanto lugar‚ÄĚ.
    Como en el caso de las sinagogas, el lugar sólo es accesible a los fieles con la cabezas cubiertas, hay zonas separadas para hombres y mujeres
    Los enormes bloques de piedra de la √©poca de herodiana que componen el muro, en cuyas grietas los fieles ponen notas con oraciones y votos, son tambi√©n lugar para el Bar-mizwab, la ceremonia para los adolescentes, que a los trece (12 para las ni√Īas) asumen todas las responsabilidades religiosas y se unen a la comunidad.

PISCINA DE BETESDA

    Flanqueando la zona norte de la Explanada del Templo (Haram es-Aharif) se halla el peque√Īo barrio de Betesda, casi junto a la Puerta de San Esteban -inserto en el barrio musulm√°n-, que contiene ruinas y monumentos extremadamente interesantes desde un punto de vista arqueol√≥gico y religioso, desde el √°rea de la Piscina de Betesda hasta la adyacente Iglesia de Santa Ana, y conduce a la V√≠a Dolorosa.
    La Piscina de Betesda recibi√≥ su nombre de la cercana Puerta de la Oveja (tambi√©n conocida como el Estanque Prob√°tico, aludiendo a los ba√Īos para purificar las ovejas antes de sacrificarlas). En el pr√≥spero periodo inmediatamente anterior al Cautiverio de Babilonia, al nordeste de los muros del Monte del Templo, se tall√≥ una piscina en la roca para recoger agua de lluvia para el sagrado recinto, En la √©poca hel√©nica, esta cisterna estaba flanqueada por otra que, posteriormente, se uni√≥ a la primera para formar la gran piscina que se ve actualmente. Su existencia perdur√≥ bajo el periodo hasmoneo, alcanzando su punto m√°s bajo. Durante la √©poca de Herodes ‚Äúel Grande‚ÄĚ la piscina fue reemplazada como fuente de agua por otra nueva excavada cerca del Templo, pero la Piscina de Betesda conserv√≥ su funci√≥n ritual.
    El Evangelio seg√ļn San Juan menciona la Piscina de Betesda, ¬ęcerca del mercado de ovejas¬Ľ, como el lugar donde Jes√ļs cur√≥ al paral√≠tico, lo que hizo aumentar su reputaci√≥n de piscina milagrosa, y pronto se convirti√≥ en lugar de peregrinaci√≥n. En tiempos de Adriano, las piscinas gemelas fueron cubiertas y usadas como ba√Īos p√ļblicos, cerca de las que se construy√≥ un templo dedicado al dios de la medicina, Asclepio.
    Bajo el periodo bizantino los restos de los ba√Īos fueron incorporados a una iglesia dedicada a la Virgen Mar√≠a, que fue destruida en el 614 por los persas. Reconstruida y destruida otra vez por el califa el-Hakim en 1099.

SANTO SEPULCRO

    El edificio del Santo Sepulcro, se ve actualmente, incluye lugares sagrados, que constituyen el coraz√≥n de la religi√≥n cristiana: el √°rea circular del Anastasis es decir, la tumba de Jes√ļs, que simboliza la Resurrecci√≥n y el Calvario, donde fue crucificado.
    Tal como dice el Nuevo Testamento, en vida de Jes√ļs ambos lugares estaban fuera de los muros de la ciudad, en la cima de una roca cuya forma, aridez y funciones le valieron el nombre de G√≥lgota, ¬ęcalavera¬Ľ, y pasaron a formar parte de la ciudad en tiempos de Herodes Agripa, unos 20 a√Īos despu√©s de la resurrecci√≥n de Cristo.
    Eusebio de Ces√°rea (siglo IV), fundador de la Historiograf√≠a Eclesi√°stica, nos relata en su obra la Historia de la Iglesia desde los ap√≥stoles (historia conocida como ‚ÄúHechos de los Ap√≥stoles‚ÄĚ) hasta sus d√≠as, pero fue la madre del emperador Constantino, Helena, quien identific√≥ las Estaciones de la V√≠a Dolorosa hasta el Sepulcro, que fue sacado a la luz junto con la roca del G√≥lgota cortando el terrapl√©n del Templo de Venus que Adriano hab√≠a hecho construir precisamente sobre el lugar.
    La tumba de Jes√ļs fue aislada del risco que la rodeaba y encerrada en un ed√≠culo rematado por una c√ļpula y conectado a una bas√≠lica de cinco naves cubierta por un tejado a dos aguas, el Martyrion, que fue consagrado en el 335.
    Esta primera bas√≠lica bizantina fue destruida en el a√Īo 614 por los persas, que se encargaron de destruir la mayor parte de las edificaciones llevadas a cabo bajo el emperador Constantino.
    Iniciados los trabajos de reconstrucci√≥n, se abandon√≥ la idea de la planta basilical para darle una distribuci√≥n asim√©trica, con el fin de que el complejo arquitect√≥nico incluyera el Anastasis y el Calvario. En el siglo XI, la bas√≠lica fue definitivamente demolida por el califa fatimi el-Kakim, en el a√Īo 1009. Treinta a√Īos despu√©s de inici√≥ una reconstrucci√≥n parcial, pero se necesitaron otros sesenta a√Īos antes de que los Cruzados pudieran construir la gran iglesia rom√°nica que, en su mayor parte, ha sobrevivido hasta hoy.
    Despu√©s de restaurar la c√ļpula (lo que se ve actualmente es el resultado de la reconstrucci√≥n del siglo XVIIl), el exterior se dej√≥ pr√°cticamente intacto hasta 1808, cuando la Rotonda (Anastasis) fue destruida por el fuego. Los griegos ortodoxos que se encargaron de la reconstrucci√≥n efectuaron en el austero interior rom√°nico unos cambios que pr√°cticamente borraron todas las trazas de la construcci√≥n cruzada, incluyendo las tumbas de los reyes cristianos, que estaban originalmente situadas bajo la roca del Calvario.
    Desde 1959 las comunidades religiosas al cargo de las diversas partes del Santo Sepulcro lo han ido renovando. Actualmente el edificio está dirigido por seis comunidades religiosas que cuidan separadamente de las secciones que están bajo su jurisdicción, trabajando juntas en las áreas comunes. Las comunidades con las porciones mayores de Santo Sepulcro son la Iglesia Griega Ortodoxa, la Latina y la Armenia, mientras que la Etiope y la Copta juegan un papel secundario en su administración. Sorprendentemente, incluso los musulmanes comparten responsabilidades, guardan las llaves de la iglesia.
    Dentro de la Bas√≠lica del Santo Sepulcro est√°n las cinco √ļltimas Estaciones del V√≠a Crucis, desde la 10¬ļ a la 15¬ļ, siendo la √ļltima la tumba de Cristo.

TORRE DE DAVID (Ciudadela)

    La ‚ÄúTorre de David‚ÄĚ es una Ciudadela con m√°s de 2000 a√Īos de historia, que se halla en el coraz√≥n de Jerusal√©n, junto a la Puerta de Yafo, lugar donde se encuentran la Ciudad Viaje con la Nueva.
    La Ciudadela, denominada ‚ÄúTorre de David‚ÄĚ dominaba Jerusal√©n desde el punto m√°s elevado de la zona. Ya desde el siglo II a. C este lugar fue asentamiento israelita rodeado por una muralla defensiva. Dada la importancia defensiva de la Ciudadela, todos los sucesivos gobernantes de la ciudad se preocuparon de fortificarla y reconstruirla, en un intento de superar a sus predecesores y aumentar su prestigio.
    Con su victoria sobre los sucesores de Alejandro Mango, Jud√°, el m√°s famoso de los hijos de la familia de los Macabeos, fundo en el siglo II a. C. la dinast√≠a de los reyes hasmoneos. Este fue un periodo de prosperidad y florecimiento que se manifest√≥ entre otras cosas en ambiciosos proyectos de construcci√≥n en Jerusal√©n, la capital del reino. Los edificios m√°s antiguos de este per√≠odo, construidos en bloques de piedra tallada de impresionantes dimensiones, son los restos de la muralla y dos torres que constitu√≠an, al parecer, el l√≠mite oeste de la ciudad en aquellos d√≠as. En el a√Īo 132 a. C. la ciudadela fue sitiada por Antioco IV. El rey Herodes ‚Äúel Grande‚ÄĚ en el 66 d. C. dej√≥ su huella en la Ciudadela, fortific√°ndole con tres gigantescas torres: Fasael, Hippicus y Mariamne. El final de su reinado, en el a√Īo 4 d. C, marc√≥ el comienzo de un periodo de luchas intestinas y revueltas, que provocaron entre otras cosas la destrucci√≥n de la ciudad. Este e la √©poca en que actu√≥ Jes√ļs de Nazaret, la √©poca de la rebeli√≥n jud√≠a contra Roma y del arrasamiento de la ciudad y del Segundo Templo por las legiones romanas.
    Durante la Primera Rebeli√≥n Jud√≠a las legiones romanas al mando de Tito atacaron e incendiaron la Ciudadela, usando la fortificaci√≥n como campamento para la X legi√≥n. M√°s tarde, en el a√Īo 135 el emperador Adriano destruy√≥ sus grandes torres.
    Roma cedió su lugar a Bizancio, y Jerusalén se convirtió en un foco de atracción para los peregrinos cristianos. Parece ser que en esa época la Ciudadela dejó de ser una fortificación militar exclusivamente, y en parte de ellas se alojaron ordenes monacales. Los gobernantes bizantinos reforzaron y reconstruyeron las murallas de la Ciudadela.
    Tras el Imperio Bizantino, Jerusal√©n fue gobernada por los √°rabes, que ocuparon la ciudad en el a√Īo 638 y la dominaron durante 460 a√Īos. Los gobernantes √°rabes construyeron una Ciudadela m√°s peque√Īa con una torre redonda, cuyos restos son visibles hasta hoy, en el patio interior
    Desde el a√Īo 1118 la Ciudadela sirvi√≥ de sede a los reyes de la Jerusal√©n Cruzada, que hasta entonces hab√≠an residido en la mezquita al-Aksa. Los cruzados reconstruyeron la fortaleza, compuesta de torres con un gran n√ļmero de troneras interconectadas por murallas, alrededor de un gran patio interior. Estaba circundada por un profundo foso, que era uno de los elementos defensivos de la √©poca, atravesado por un puente levadizo de madera. Fue la √ļnica fortificaci√≥n que qued√≥ en Jerusal√©n despu√©s del periodo Cruzado. En el XIII, los mamelucos la destruyeron y posteriormente construyeron nuevas fortificaciones en sucesivas etapas.
    Pero la Ciudadela que vemos hoy no es la de Herodes, ni Omeyas, ni Cruzados, ni Ayubies, sino que es fruto de la iniciativa de los gobernantes mamelucos.
    Los mamelucos restauraron la Ciudadela en el a√Īo 1310. Fue el sult√°n Naser Muhammad Ibn-Khaloun fue quien dio a la Ciudadela su forma actual. Durante ese per√≠odo se hallaba en la Ciudadela una reducida guarnici√≥n militar. En el siglo XVI los otomanos reconstruyeron y repararon la Ciudadela. Suleiman ‚Äúel Magn√≠fico‚ÄĚ construy√≥ el hermoso port√≥n de entrada en el lado este. Los turcos construyeron aqu√≠ una mezquita, cuyo minarete se alza en el lado oeste de la Ciudadela y forma la silueta tan caracter√≠stica de la ‚ÄúTorre de David‚ÄĚ. Durante el periodo del desmoronamiento de Imperio Otomano la Ciudadela todav√≠a serv√≠a como cuartel militar, aunque su estado era deplorable. Cuando el emperador alem√°n Guillermo II visit√≥ Jerusal√©n en 1898 se orden√≥ tapar el foso y derribar la muralla que conectaba la Ciudadela con la Puerta de Yafo para permitir al distinguido visitante y a su comitiva entrar a la ciudad en sus cabalgaduras, con lo que finaliz√≥ definitivamente todo uso militar.

 
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