Viajes a Etiopía

Foto de una de las iglesias de La libela

Viajar a Etiopía, país situado en el Cuerno de África, es descubrir una civilización milenaria que hunde sus raíces en el antiguo reino de Axum, fundado por Menelek I hijo del rey Salomón y la reina de Saba. Cristianizado en el siglo IV quedó más tarde aislado del resto de la cristiandad y sin embargo mantuvo su fe y a sus tradiciones.
Viajar a Etiopía es “viajar en el tiempo”, ir en busca de las míticas fuentes del Nilo siguiendo los pasos de Pedro Páez, el misionero que en el año 1613 las descubrió, y contemplar las cataratas del Nilo Azul; es explorar el valle del rio Omo con sus diferentes tribus: desde los Mursi y sus platos labiales hasta los Banna con sus sombreros de calabaza, o los Karo con sus cuerpos pintados que conservan sus ancestrales ceremonias y ritos, y parecen seguir anclados en la prehistoria; es asombrarse ante una arquitectura única, como las iglesias rupestres de Lalibela (una de las maravillas del mundo), excavadas por completo en la roca, inmensas, decoradas con pinturas que parecen cobrar vida y magníficamente conservadas que son la joya del país y el principal tesoro del cristianismo ortodoxo etíope; la amurallada ciudad imperial de Gondar conocida como la “Camelot de África” con sus bellos palacios; la histórica Axum (la antigua Tigray), la ciudad más antigua de Etiopía, capital durante siglos del poderoso Reino de Axum y centro religioso del país, con sus colosales estelas funerarias, la iglesia de Santa María de Sión que custodiaba en su interior el Arca de la Alianza.

Nuestros "Viajes de Autor" a Etiopía

Iglesia de Lalibela

"Etiopía y la Reina de Saba"
(14 días / 13 noches)

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CIUDADES HISTORICAS

AXUM

Está considerada la ciudad más sagrada de Etiopia. Fue la capital del Reino de Axum, que según la leyenda tuvo su origen en Menelik I, hijo rey Salomón y la reina de Saba, por lo que la dinastía tomó el nombre de “salomónica”. Se desarrolló a partir del siglo IV a. C y alcanzó su máximo apogeo en la primera centuria de nuestra Era. Sus tentáculos se extendían desde el actual Yemen hasta el este de Sudán, controlando las rutas comerciales entre África y Asia. Durante los siglos II y III siguió ampliando su control sobre la cuenca del Mar Rojo, llegando a convertirse en el principal proveedor de los productos africados del Imperio Romano. Fue el primer estado africano en acuñar moneda, lo que ha permitido conocer los nombres de veinticinco monarcas, desarrolló un alfabeto propio y construyó importantes obras de ingeniería. En el año 356 el rey Ezana adoptó el cristianismo como religión oficial de la mano de Frumencino de Tiro. Desde entonces su fe cristiana  sobrevivido aislada del resto de la Cristiandad, lo que le ha conferido una personalidad propia. Siglos más tarde, bajo el reinado de Kaleb, se alió con Bizancio contra el Imperio Persa. En el siglo VII con la expansión del Islam inició un lento y largo declive como consecuencia de la pérdida de las rutas comerciales y finalmente, en el siglo IX fue destruido por la reina judía Yodit (Gudit), Las excavaciones comenzaron en 1960 y en la actualidad solamente se ha descubierto el 5% de su patrimonio arqueológico

PARQUE DE LAS ESTELAS. Es un campo con más de 300 estelas (u obeliscos) de diferente tamaño pertenecientes a distintas épocas. Todas piezas monolíticas de granito.De los siete obeliscos gigantes levantados en la antigüedad, tan solo uno se mantiene aún en pie, que mide 23 metros de altura y fue tallado bajo el reinado de Ezana, Representa un edificio de nueve pisos con su puerta de acceso y ventanas, con un remate circular a modo de cubierta. El obelisco más grande alcanza los 33 metros de altura y cerca de 500 toneladas de peso; medidas que lo convierten en el mayor del mundo realizado en una sola pieza. Esta pieza fue extraída probablemente entre los siglos III o IV de una cantera de sienita, arrastrada durante casi 5 km por hombres o elefantes y luego tallada hasta semejar un edificio de 13 plantas. Seguramente cayó mientras lo izaban. Hoy yace en varias piezas en el lugar en que se desplomó, lo que nos permite contemplar con detalle su decoración.  

GONDAR

Al norte del lago Tana se halla Gondar, capital imperial de Etiopía durante los siglos XVI y XVII. El origen de la ciudad se remonta al año 1635, fecha en que el emperador Fasil (Fasilidas) “el Grande” la fundara. Según la leyenda un búfalo condujo al emperador hasta un estanque donde vivía un anciano ermitaño que le dijo que debería construir una ciudad en ese mismo lugar. Fasilidas rellenó el estanque y sobre él construyó un castillo y varias iglesias.El jesuita español padre Páez fue clave en la elección del estilo arquitectónico.
Los emperadores que le sucedieron siguieron su ejemplo haciendo prosperar la ciudad y embelleciéndola. A finales del XVII se estimo su población en más de 60.000 habitantes lo que la convertía en la segunda ciudad más gran del mundo en la época. Fue capital de Etiopia hasta 1855, año en que Teodoro II traslado la capital imperial, iniciando así su decadencia. Después la ciudad sufrió saqueos que destruyeron parte de sus infraestructuras, sin embargo, gran parte de sus edificios y en especial el recinto real amurallado de Fasil Ghebi han llegado hasta nuestros días en muy buen estado de conservación.

LALIBELA

Inicialmente conocida como Roha fue la capital de la dinastía Zagüe durante los siglos XII y XIII. El conjunto arquitectónico excavado en escoria de basalto está formado por once iglesias, de las cuales cuatro están completamente separadas de la roca por fosos, mientras que las demás forman complejos hipogeos conectados por trincheras y galerías. Los templos se concentran en tres grupos. El primero situado al NO, de evidente origen religioso y simboliza la “Jerusalén terrestre”;  el segundo, situado al SE, simboliza la “Jerusalén celestial”, que por sus extrañas formas y fosos, los arqueólogos sugieren que originalmente pudo ser el área palatina de los Zagüe; y por último la solitaria iglesia de San Jorge (Bete Giyorgis), la más tardía y refinada, y la más impresionante del conjunto. De planta de cruz griega y ubicada en medio de un foso cuadrangular, se elevada sobre un falso podio de tres escalones.

YEHA

Es la ciudad más antigua de Etiopía, considerada la cuna de la primera civilización etíope de unos 3.000 años de antigüedad y uno de los centros arqueológicos más importantes.     

GRAN TEMPLO DE YEHA Está considerado el más antiguo del país y está muy bien conservado. Su construcción se ha datado entre los siglos VIII – VI a.C.  Construido con bloques de piedra (sillares) sin mortero con gruesos muros sin ventanas recuerdan a los encontrados en templos de Saba, en Yemen y otras partes de Arabia. Las ruinas, muy bien conservadas son impresionantes, tanto por su antigüedad como por su construcción.




NATURALEZA

LAGO TANA

Con 3.673 Km2, es el de mayor extensión del país, uno de los lugares que nadie puede dejar de visitar. El lago tiene un total de sesenta afluentes, siendo el más importante el pequeño Abai Wenz o fuentes del Nilo Azul. Posee treinta islas de abundante vegetación, la mayoría auténticos santuarios naturales, y cuenta con treinta y ocho monasterios edificados entre los siglos XIV al XVII. Muchos poseen una magnífica decoración y esconden verdaderos tesoros. Las calmadas aguas del lago siguen siendo surcadas por las famosas “tankwas”,  canoas de papiro tejido, ligeras e insumergibles, capaces de cargas enormes pesos, e idénticas a las que se pueden ver en las paredes de los antiguos templos egipcios.
Aunque las fuentes del Nilo se hallan unos 135 Km antes de llegar al Lago Tana, es aquí donde se considera el nacimiento oficial del rio Abay Wenz, como lo llaman los etíopes, que aporta el 86% del caudal del legendario Nilo. A finales del siglo XX  Etiopía inició la construcción de una serie de pequeñas presas para aprovechar sus aguas.

MONTAÑAS SIMIEN

Al norte de Gondar se hallan las Montañas Simien, conocidas como “el techo de África” declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1978. Ofrecen un paisaje tan impresionante como irreal, con profundos cañones y escarpados picos. Se trata de una de las cordilleras más bonitas de África, un enorme altiplano salpicado de barrancos y pináculos en el que algunas especies endémicas de mamíferos de Etiopía, como los babuinos gelada, la cabra montés y el lobo etíope, han encontrado refugio. El parque de Simien se creó en 1969, está situado entre los 1.900 y 4.620 m de altura y ocupa una superficie de 179 Km2. En él se encuentran varios picos con una altitud cercana a los 4.000 m, siendo el más alto el de Ras Dashem (4.620 m) que es el más elevado de Etiopía y el cuarto de África.

NILO AZUL

A 32 Km de Bahar Dar, en una espectacular falla del terreno las aguas del Nilo Azul se precipitan formando unas increíbles cataratas de 45 metros de altura y 400 metros de ancho. En su caída forma enormes nubes de agua vaporizada y constituye un imponente espectáculo de la naturaleza. Estas cataratas rodeadas de exuberante vegetación se conocen en lengua amharica como “Tis Abay” o “Tis Isat”, “el Nilo que humea”, nombre adoptado por el poblado que habita la zona.

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