Viajes a Jordania

Viajar a Petra, la ciudad rosa del desierto y capital del reino nabateo, es la excusa perfecta para viajar a Jordania; un pa√≠s rico en arte greco-romano (Jerash, Gadara, Pella, Umm al Jimal‚Ķ), bizantino (M√°daba, Monte Nebo, Umm al Rasas‚Ķ), omeya (‚Äúcastillos del desierto‚ÄĚ Qusayr Amra, Qasr al Jarrana, Qasr al Hallabat‚Ķ), fortalezas medievales (Castillo de al-Karak, Shobak, Ajl√ļn..) y bellos paisajes naturales: Wadi Rum, Wadi Mujib, Wadi Dana, Valle del Jord√°n, el mar Rojo (de c√°lidas y transparentes aguas) y el punto m√°s bajo de la Tierra, el mar Muerto.

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Castillos de los Cruzados en Jordania

AL - KARAK

    En el Oeste de Jordania, a 900 m sobre el nivel del mar, sobre un espolón rocoso situado en el límite sur de la actual ciudad de Karak, se yergue majestuoso su castillo.
    Karak era una antigua ciudad amurallada construida sobre una colina con precipicios recortados en tres lados desde donde se divisa todo el Wadi Karak que se extiende hasta el mar Muerto, ubicada en una antigua ruta caravanera que unía Egipto y Siria en tiempos de los reyes bíblicos y que también fue utilizad por griegos y romanos. La ciudad aparece varias veces mencionada en el Antiguo Testamento con el nombre de Kir, Kir Moab y Kir Jeres y en el mapa-mosaico bizantino de Madaba, como un baluarte defensivo natural.
    Gracias a la llegada de los Cruzados, la ciudad logró un nuevo impulso, y fue durante primera mitad del siglo XII cuando Balduino I, rey de Jerusalén, ordene la construcción de un impresionante castillo en este punto estratégico con el fin de dominar una extensa región, llegando a ser capital de Transjordania, una de las divisiones administrativas de los Cruzados.
    En el 1142 los Cruzados empezaron a construir su fortaleza sobre un espolón rocoso situado en lo alto de una colina, y aumentaron las ventajas naturales del lugar cavando un foso que se extendía hacia el norte y el sur, y reforzando las laderas con un glacis pavimentado. Fue concebido como un castillo interior, firme y sólido, dotándolo de galerías subterráneas, pasadizos secretos y estancias casi bajo tierra.
    A lo largo de la segunda mitad del siglo XII el castillo sufri√≥ en varias ocasiones el cerco del victorioso Saladino. La guarnici√≥n cruzada de Karak resisti√≥ el asedio durante varios meses, vendieron sus esposas e hijos a cambio de comida y tuvieron que comerse sus caballos y los perros, pero la rendici√≥n era inevitable. Karak capitul√≥ en noviembre del a√Īo 1188, tras un asedio de ocho meses, pasando a manos de los Ayyubies.
    A finales del siglo XIII el sult√°n mameluco Baybars reforz√≥ la fortaleza, ahond√≥ el foso y a√Īadi√≥ el patio inferior, aunque tres de las torres se vinieron abajo en un terremoto acaecido en 1293. Durante el dominio de los mamelucos imper√≥ la anarqu√≠a en las tierras de alrededor de Kayak, al ser esta una provincia remota y el castillo se utiliz√≥ principalmente como √ļltimo reducto para sultanes y oficiales destituidos.
    Bajo el poder de los turcos otomanos la fortaleza quedó en manos de los jeques locales.

QALA'AT RABADH

    En el NO de Jordania, en la cima de una colina llamada ‚ÄúJebel Auf‚ÄĚ (a unos 1.250 m de altitud), en una ubicaci√≥n perfecta sobre el valle del Jord√°n hubo un antiguo monasterio cristiano habitado por un monje llamado Aljoun.
    En época de las Cruzadas el monasterio se hallaba en ruinas y su ubicación le convirtió en un lugar estratégico en la cadena defensiva contra los Cruzado para dominar el tramo norte del valle del Jordán
    En el 1184-1185, el general árabe, Azz ad-Din Usama Ibn Murqidh, sobrino de Salah ad-Din (Saladino) aprovechó la oportunidad para construir una fortaleza sobre las ruinas. Los motivos fueron varios: limitar la expansión de los reinos cruzados, contrarrestando al fuerte cruzado de Belvoir (al otro lado del Jordán) y la amenazadora fortaleza franca de Karak; proteger las minas de hierro de las colinas cercanas, dominar la zona norte del valle del Jordán: Wadi Kufranjah, Wadi Rajeb y Wadi al Yabis (Al Rayan) protegiendo el comercio y las rutas entre el sur de Jordania y Siria; y mostrar firmeza ante los clanes díscolos de la tribu local Beni Auf.
    Gracias a su emplazamiento, el castillo al-Rabadh formó parte de la cadena de atalayas y postas de palomas mensajeras que permitían que los mensajes se pudieran trasmitir de Bagdag a El Cairo en un solo día.
    Este castillo ayubí constituye un buen ejemplo de la arquitectura militar islámica, y a juzgar por las fuentes, resistió con éxito el ataque de los cruzados.
    A lo largo del siglo XIII el castillo fue ampliado en varias ocasiones. Primero a la muerte de Azz ad-Din Usama, cuando en 1214-1214 pas√≥ a manos de Aibak Ibn Abdllah, mayordomo de Al Muazzam Isa y a√Īos despu√©s cuando fue concedido a Salah El Din Yusef Ibn Ayub, Rey de Alepo y Damasco.
    En el a√Īo 1260 el castillo fue saqueado por los mongoles, que destruyendo parte del mismo. Despu√©s de la victoria de los mamelucos sobre los mongoles en Ain Jalut, el sult√°n Al Khaher Baybars reconstruy√≥ el castillo y limpio el foso, pasando a ser usado como almac√©n para guardar cosechas y las provisiones.
    En los siglos XVII y XVIII las tropas otomanas establecieron en el una guarnición. Cayó en desuso y fue utilizado por los habitantes de la zona; así cuando llegó el explorador Burckhardt en 1812 lo encontró ocupado sólo por 40 miembros de una sola familia.
    La gran intensidad de los terremotos acaecidos en 1837 y 1927 ha causado grandes da√Īos a la construcci√≥n, por en los √ļltimos a√Īos los importantes trabajos de consolidaci√≥n y conservaci√≥n llevados a cabo se han devuelto gran su esplendor.

QALA'AT SHOBAK

    En el Oeste de Jordania, pr√≥ximo a Petra, en el ‚ÄúCamino Real‚ÄĚ, la antigua ruta caravanera que un√≠a Egipto y Siria desde tiempos b√≠blicos, utilizada tambi√©n por griegos y romanos, pas√≥ posteriormente a ser eje del reino cruzado en Transjordania. Ellos vieron en este lugar, el sitio perfecto para la ubicaci√≥n de una de sus fortalezas.
    En el a√Īo 1115 el rey de Jerusal√©n, Balduino I, orden√≥ la construcci√≥n de este basti√≥n defensivo. Fue concebido como un castillo interior, firme y s√≥lido sobre una peque√Īa loma en el borde de la meseta que escond√≠a en su seno un manantial. Le dieron el nombre de ‚ÄúMons Reales‚ÄĚ (Montreal), convirti√©ndose en el primer castillo construido por los Cruzados en Transjordania, de aspecto imponente desde la distancia.
    A lo largo del siglo XII constituy√≥ un s√≥lido baluarte de los cruzados en estas tierras y fue objeto de numerosos ataques de Salah ad-Din (Saladino), hasta que finalmente sucumbi√≥ en el a√Īo 1189, pasando a manos ayubies.
    Los mamelucos a finales del siglo XIII y a lo largo del XIV restauraron el castillo. Las murallas y las torres son de estilo mameluco, y todas las torres que siguen en pie poseen inscripciones caligráficas de gran belleza fruto de las obras de reconstrucción efectuadas en la década de 1290.
    Siglos más tarde pasó a manos de los turcos otomanos, que nuevamente intervinieron en su restauración.
    La Historia y los numerosos terremotos da√Īaron seriamente este castillo, sin embargo hasta la d√©cada de 1950 el castillo estuvo habitado y fue la escuela de la ciudad antigua.
    En la actualidad se están llevando a cabo trabajos de restauración.


Ciudades de Jordania

AMMAN

    Una colina natural de 840 m protegida por profundos barrancos fue objeto de colonización desde el Paleolítico. Excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en sus terrazas han revelado la presencia de tribus amonitas -fundadores de la ciudad de Rabbat-Ammon-, que en época helenística fue rebautizada Filadelfia.
    Filadelfia, formó parte de la Decápolis (confederación de ciudades unidas por fuertes interesas comerciales, políticos y culturales). Pompeyo la incorporó a Roma y tras la anexión del Reino Nabateo por Trajano en 106 y la construcción de la Vía Nova Trajana prosperó, convirtiéndose a lo largo del siglo II en un importante centro urbano basado en los modelos grecorromanos, dotado de acrópolis, templos, foro, teatro, odeón, ninfeo…
    Bajo el período bizantino (siglos IV, V, VI) Filadelfia fue sede de un obispado y se construyeron varias iglesias decoradas con mosaicos, pero a mediados del siglo VI y principio del VII experimentó un notorio declive.
    En el a√Īo 634 fue conquistada por las tribus √°rabes capitaneadas por Yazid Ibn Abi Sufran, pasando a formar parte del Imperio Omeya. El nombre de la ciudad fue sustituido por el de Amm√°n durante el reinado de la dinast√≠a Omeya, con capital en Damasco. En la primera mitad del siglo VIII Amman se convirti√≥ en capital de la provincia. En el a√Īo 729 su gobernador decidi√≥ edificar sobre las dependencias romanas un elaborado y suntuoso complejo palatino. Este palacio, a la vez residencia y sede administrativa es fiel testigo de la importancia de la ciudad de Amman (la romana Filadelfia) en √©poca omeya. Poco despu√©s el devastador terremoto del a√Īo 747 trunc√≥ bruscamente la era de prosperidad y tras √©l, gran parte del palacio nunca fue reconstruido.
    Con el poder en manos de la dinastía Abasida, la capital del Imperio se traslado desde Damasco hacia el Este, a Bagdad, y la importancia de Ammán comenzó a decaer, aunque continuó siendo un importante lugar de parada para los peregrinos de camino hacia La Meca.
    Durante los siguientes siglos las descripciones hechas por los viajantes lo califican de ‚Äúpueblo desolado‚ÄĚ. Amm√°n hab√≠a cedido la importancia regional a Karak y cuando los otomanos establecieron all√≠ a los refugiados circasianos en la d√©cada de 1870 las colinas de Amm√°n s√≥lo serv√≠an de tierra de pasto para los beduinos de la localidad. Sin embargo los circasianos recuperaron la ciudad y cuando en el a√Īo 1921 se estableci√≥ el Emirato de Transjordania, el emir Abdullah eligi√≥ Amm√°n como capital.
    Las arduas campa√Īas arqueol√≥gicas y los esplendidos trabajos de reconstrucci√≥n llevados a cabo en estas √ļltimas d√©cadas nos permiten apreciar el esplendido conjunto palatino omeya, dotado de mezquita, ba√Īos, aljibe, residencia del gobernador, zonas de servicio, residencial y administrativa, y la maravillosa Sala de Audiencias con su preciosa decoraci√≥n de arcos ciegos.
    En la Ciudadela de Ammán (Jebel al-Qala’a) es de obligada visita: el complejo del Palacio omeya, el Templo de Hércules (templo romano del siglo II), la Iglesia bizantina y el Museo Arqueológico.

AQABA

    A lo largo de la Historia Aqaba ha cambiado de nombre y emplazamiento. Las excavaciones arqueológicas están sacando a la luz, poco a poco, los restos de la Aqaba nabatea, romana, bizantina e islámica. Gran parte de ella está hoy día enterrada bajo los edificios actuales y la arena de la playa.
    Aelana (Aqaba) fue importante bajo el poder de Roma y sede episcopal en su etapa bizantina. Con la llegada del Islam en el 636 mantuvo su importancia. Aqaba se convirti√≥ en un pr√≥spero puerto comercial que se benefici√≥ del peregrinaje a La Meca y a Medina. En el siglo XII fue tomada por los Cruzados, pero pronto fue reconquistada por Salah al-Din (Saladino) construy√©ndose un peque√Īo fuerte ayub√≠. Bajo el Califato Abasida y con el traslado de la capital de Damasco a Bagdad la importancia de Aqaba como centro comercial y cultural disminuy√≥. A principios del siglo XVI pas√≥ a formar parte del Imperio Otomano y acab√≥ convirti√©ndose en un sencillo pueblo de pescadores. Tras la Primera Guerra Mundial tuvo lugar la Revuelta √Ārabe contra el Imperio Otomano y en el a√Īo 1917, Aqaba fue conquistada por las tropas √°rabes bajo el mando de Faisal (hijo del emir de La Meca) y del famoso T.E. Lawrence, conocido como ‚ÄúLawrence de Arabia‚ÄĚ.
    Entre los vestigios rese√Īables en Aqaba est√° el Fuerte ayub√≠ (obra del siglo XII), transformado en ‚Äúcaravansar‚ÄĚ (albergue caravanero) a principios del siglo XVI por el sult√°n mameluco Qansawh al-Ghawri (1501-1516), seg√ļn la inscripci√≥n de la entrada. Poco despu√©s cay√≥ bajo el control otomano y en 1917 fue conquistado por las tropas √°rabes. Tiene planta cuadrada, grandes torres circulares en las esquinas y otras flanqueando la puerta. En el interior, alrededor de un patio, se encuentran los establos, almacenes y las habitaciones para alojarse. Hoy est√° restaurado y conserva la misma apariencia que ten√≠a cuando los viajeros occidentales del siglo XIX los visitaron.


Lugares especiales de Jordania

JERASH (JERASA)

    Jerash (la antigua Gerasa) est√° situada en un hermoso valle en la tierra b√≠blica de Galaad, es una de las ciudades Greco-Romanas mejor conservadas del mundo por lo que es conocida como la ‚ÄúPompeya del Este‚ÄĚ. Aunque la leyenda se√Īala a Alejandro Magno fundador de la ciudad, los historiadores atribuyen su fundaci√≥n a los sel√©ucidas (siglo II a.C.). Pudo ser en esta √©poca cuando surgiera la idea de la Dec√°polis, una confederaci√≥n de ciudades unidas por fuertes interesas comerciales, pol√≠ticos y culturales, de la que Gerasa form√≥ parte. En el a√Īo 63 a.C. Pompeyo la incorpor√≥ a Roma siendo rebautizada con el nombre de ‚ÄúGerasa‚ÄĚ, pasando a formar parte de la provincia Siria, si√©ndole concedida la autonom√≠a, pero no fue hasta 200 a√Īos m√°s tarde cunado Gerasa fue declarada colonia, una de las m√°s preciadas formas de anexi√≥n al Imperio Romano, lo cual elev√≥ su categor√≠a pol√≠tica con los consiguientes beneficios y privilegios para sus habitantes.
    El siglo I de nuestra Era Gerasa se caracteriz√≥ por un crecimiento y una estabilidad sin precedentes y fue cuando se dise√Ī√≥ el plano b√°sico de la ciudad, tal como ha llegado a nuestros d√≠as. En el a√Īo 106 cuando el emperador Trajano reorganiz√≥ el territorio romano pas√≥ a formar parte de la provincia de Arabia. Gerasa perdi√≥ su autonom√≠a y fue gobernada desde la capital de la provincia, Bosra. Sin en embargo en el plano econ√≥mico las medidas adoptadas en la zona por Trajano, es decir la creaci√≥n de la V√≠a Trajana beneficieron considerablemente a la ciudad. Gerasa conect√≥ con la V√≠a Trajana que un√≠a Bosra y el mar Rojo, mientras que otras carreteras la enlazaban con Filadelfia y Pella. De repente, la ciudad se encontr√≥ no s√≥lo cerca de la capital de la provincia sino tambi√©n a caballo de una de las rutas comerciales m√°s lucrativas, celosamente protegida por los nabateos durante larto tiermpo.
    Entre los a√Īos 129 y 130 la ciudad de Gerasa se convirti√≥ durante breve tiempo en el centro absoluto del Imperio Romano, ya que Adriano (sucesor de Trajano) pasaba los inviernos en la ciudad. En su honor, los gerasenos levantaron un nuevo arco monumental fuera de las murallas del sur y emprendieron importantes obras de expansi√≥n, como la ampliaci√≥n de la calle principal y la renovaci√≥n de templos y edificios p√ļblicos. La elecci√≥n de Adriano dio paso a una edad de oro para la ciudad, y la poblaci√≥n de Gerasa pudo haber llegado a los 25.000 habitantes a finales del siglo II y principios del III.
    Los disturbios civiles acaecidos en Roma en la d√©cada del 190 anunciaron el final de esta etapa de bonanza. Las autoridades romanas aumentaron los impuestos para ayudar a cubrir el enorme gasto militar del Imperio y los sas√°nidas empezaron a aparecer poco a poco en los l√≠mites orientales. El comercio se vio gravemente afectado y Gerasa tuvo que recortar el ambicioso programa de obras p√ļblicas. A lo largo de los siglos III y IV perdi√≥ el papel privilegiado que hab√≠a desempe√Īado como encrucijada de caminos, aunque sigui√≥ activa y pujante gracias a la agricultura y, sobre todo, a la producci√≥n de alfarer√≠a y a su comercializaci√≥n. De hecho, fue la cer√°mica la que ayud√≥ a Gerasa a mantener su nivel de vida e incluso a crear riqueza durante los per√≠odos tardorromano, bizantino y omeya.
    En el a√Īo 359 Gerasa adopt√≥ el Cristianismo y durante los siglos IV y V se edificaci√≥n numerosas iglesias, junto a templos y sinagogas, y bajo el emperador Bizantino, Justiniano (siglo VI) la ciudad volvi√≥ a renacer. En el a√Īo 614 las fuerzas persas no tuvieron problema alguno para ocupar la ciudad, y as√≠, al igual que Damasco y Jerusal√©n, Gerasa fue invadida por los persas. En ella permanecieron durante unos 12 a√Īos y su √ļnico legado fue convertir el hip√≥dromo en un campo de polo. En el a√Īo 636 cay√≥ bajo el poder de los √°rabes, tras la victoria musulmana sobre los bizantino, y as√≠ Gerasa fue rebautizada con el nombre √°rabe de Jerash, pasando a formar parte del Imperio Omeya.
    La antigua ciudad romana de Gerasa constituye un ejemplo paradigm√°tico de continuidad cultural, que nos permite descubrir las huellas dejadas por los omeyas durante los siglos VII y VIII a trav√©s de su mezquita, los hornos alfaremos del Santuario de Artemisa y su arquitectura dom√©stica (uno de los poqu√≠simos conjuntos que se conservan del per√≠odo omeya y el m√°s completo en Jordania). En el a√Īo 749 un tremendo terremoto sembr√≥ la destrucci√≥n en la ciudad y en toda la zona.
    El declive de Gadara fue gradual y generalizado, estuvo causado no por una ruptura cultural violenta entre los mundos bizantino e islámico, sino por la creación de nuevas rutas comerciales cuando la capital del Islam se traslado de Damasco a Bagdad, y la ciudad lentamente desapareció.

MADABA

    Ubicada en la Ruta de los Reyes, M√°daba es una peque√Īa, tranquila y acogedora ciudad; el centro cristiano m√°s importante de Jordania, llamada ‚Äúla ciudad de los mosaicos‚ÄĚ por reunir entre sus iglesias y museos la mayor colecci√≥n de mosaicos del pa√≠s. El Antiguo Testamento la menciona con el nombre de ‚ÄúMedeba‚ÄĚ para explicar que fue conquistada -junto con el resto de la tierra de Moab- por Moises y los israelitas durante su periplo en busca de la Tierra Prometida, quienes posteriormente la repartieron entre los miembros de la tribu de Rub√©n (N√ļm.21:30). Este hecho se menciona en la Estela de Mesha erigida en el rey moabita Mesha, en el a√Īo 850 a.C. para celebrar sus numerosas victorias sobre los israel√≠es, que reintegr√≥ la ciudad a la tierra de Moab.
    Despu√©s del convulso y confuso periodo helen√≠stico, durante el cual la ciudad paso de manos griegas a judias y nabateas, Madaba y las tierras de alrededor recuperaron el orden tras la anexi√≥n romana del Reino Nabateo en el a√Īo 106 por el emperador Trajano. La ciudad fue urbanizada siguiendo las directrices romanas y se levantaron impresionantes edificios p√ļblicos, convirti√©ndose en una de las m√°s importantes ciudades de la provincia de Arabia, llegando en el siglo III a acu√Īar sus propias monedas.
    El Cristianismo se extendi√≥ r√°pidamente. Bajo las √≥rdenes del emperador Diocleciano varios m√°rtires murieron por sus creencias en Madaba. En el siglo IV el emperador Constantino se convirti√≥ al cristianismo, con lo que la religi√≥n dominante del Imperio pas√≥ a ser √©sta. Desde el a√Īo 451 Madaba tuvo su propio Obispado. Durante la etapa bizantina continu√≥ su esplendor y a lo largo de los siglos V, VI y VII fueron construidas numerosas iglesias decoradas con bell√≠simos mosaicos. Los mosaicos continuaron haci√©ndose en Madaba y sus alrededores durante el per√≠odo isl√°mico hasta finales del siglo VIII.
    El arte musivario en Mádaba ya habían empezado a finales del siglo IV, pero fue durante el reinado del emperador bizantino, Justiniano (527-565) cuando el arte del mosaico comience a florecer. A finales del siglo VI, bajo las directrices del obispo Serigus, Mádaba experimentó la Edad de Oro de su producción artística: los mosaicos que se conservan de la Catedral (576), la Iglesia de los Apóstoles (578), la Iglesia del Obispo Sergius en Umm ar-Rasas (587), la cripta de San Elianos y la iglesia de la Virgen en Madaba (ambas del 595), y la iglesia conmemorativa de Moisés en el monte Nebo (597), así como posiblemente el famoso mapa mosaico de la Tierra Santa, todos datan de este período.
    Incluso despu√©s de la invasi√≥n persa, en el 614 d. de C., seguida de cerca en el tiempo por la invasi√≥n de los musulmanes, M√°daba conserv√≥ su vitalidad, Al rendirse al Islam sin oponer resistencia, conserv√≥ su identidad y su poblaci√≥n cristianas. Durante los siguientes 100 a√Īos se siguieron construyendo iglesias y haciendo mosaicos. Un mosaico descubierto en Umm al-Rasas menciona a un obispo de Madaba en un a√Īo tan avanzado como el 785. En el siglo VIII, el movimiento iconoclasta de las comunidades cristianas se dej√≥ notar tambi√©n en sus mosaicos.
    El devastador terremoto del 749 tuvo efectos devastadores y M√°daba fue abandonada. Las evidencias arqueol√≥gicas y literarias se√Īalan que a partir del siglo IX M√°daba disminuy√≥ tanto en poblaci√≥n como en importancia. Durante el per√≠odo mameluco fue abandonada y sus ruinas permanecieron intactas durante siglos.
    A finales del siglo XIX familias √°rabes cristianas ortodoxas se asentaron sobre sus ruinas, siendo los primeros en descubrir los mosaicos. El anuncio, en 1897, del descubrimiento de un mosaico que plasmaba el mapa de Tierra Santa, fechado en la era bizantina, cre√≥ una expectaci√≥n internacional. Eruditos de todas las procedencias llegaron al lugar con el fin de desarrollar actividades de excavaci√≥n y conservaci√≥n, y pocos a√Īos m√°s tarde la mayor√≠a de los mosaicos conocidos, hab√≠an sido parcialmente descubiertos y M√°daba se dio a conocer al mundo como la ‚ÄúCiudad de los Mosaicos‚ÄĚ.

MAR MUERTO

    El Mar Muerto, uno de los m√°s espectaculares paisajes naturales, es un gran lago salado de unos 75 Km de largo, 16 Km de anchura y su superficie alcanza los 1.049 km2. Situado entre Israel y Jordania, se encuentra en la gran falla del Valle del Rift, una impresionante depresi√≥n geol√≥gica que se extiende desde Turqu√≠a hasta el √Āfrica oriental. Ubicado a 395 metros bajo el nivel del mar, es el punto m√°s bajo del planeta y la fuente m√°s rica del mundo en las sales naturales, un maravilloso tesoro acumulado a lo largo de miles de a√Īos.
    La √ļnica fuente que lo alimenta es el r√≠o Jord√°n, que fluye desde Galilea hacia el Sur, pero debido a los levantamientos geol√≥gicos este lago no tiene salida, por ello el agua dulce que llega desaparece inmediatamente; el agua de su superficie se evapora a una media de millones de libros al d√≠a, aumentando incesantemente su salinidad y propiciando la aparici√≥n de una neblina que filtra los da√Īinos rayos ultravioletas y ahoga los sonidos.
    Como su nombre evoca, el Mar Muerto carece de vida ‚Äďnada vive ni cree en √©l- debido a un contenido extremadamente alto en sales y minerales (cuatro veces mayor que los oc√©anos), que aportan a sus aguas propiedades curativas y terap√©uticas reconocida desde la √©poca de Herodes el Grande, hace m√°s de 2.000 y flotabilidad; la alta salinidad hace que sus aguas sean tan densas que resulte imposible sumergirse en ellas.
    Este mar interior, famoso desde los albores de la historia, vio surgir a lo largo de su costa asentamientos desde la Antig√ľedad y cuenta con un importante legado hist√≥rico. En sus proximidades se cree que estaban situadas cinco ciudades b√≠blicas:
    Sodoma, Gomorra, Adma, Zoar y Zebouin. De él aparte de la sal, uno de los principales productos naturales de este mar, se extraía el alquitrán, cuya rareza hizo que egipcios, sumerios y cananeos lo consideraran un valioso artículo de comercio.
    Sus aguas contienen m√°s de 35 tipos de diferentes minerales que son esenciales para la salud y el cuidado de la piel: magnesio, calcio, potasio, bromo, azufre y yodo. Son bien conocidos para aliviar los dolores causados por la artritis, el reumatismo, psoriasis, eczema, dolor de cabeza y dolor de pies, y por nutrir y suavizar la piel. Tambi√©n proporcionan la materia prima para las famosas sales de ba√Īo jordano del Mar Muerto y los productos cosm√©ticos comercializados en todo el mundo.
    Una combinaci√≥n √ļnica de factores: la composici√≥n qu√≠mica de sus aguas (con propiedades curativas cient√≠ficamente probadas), los rayos de sol filtrados y desprovistos de los da√Īinos ultravioletas (que permiten el bronceamiento sin quemaduras solares), aire rico en ox√≠geno, el caliente y sulf√ļrico barro negro rico en minerales, la presencia de manantiales de agua fresca y de fuentes termales, y la proximidad a importantes yacimientos arqueol√≥gicos, tanto en suelo hachemita como israel√≠ hacen que la atracci√≥n que ejerce el Mar Muerto sea total y justificada.
    El Mar Muerto no es s√≥lo un lugar es una experiencia. La sensaci√≥n de flotar (sin ning√ļn tipo de ayuda) en las c√°lidas, densa y saladas aguas de este sereno mar, carente de oleaje, rodeado de borrosos perfiles monta√Īosos y envuelto en una bruma que ahoga los sonidos es indescriptible.

MONTE NEBO (Al-Siyagha)

    Al noroeste de Madaba se hallan una serie de picos que suelen agruparse con el nombre colectivo de MONTE NEBO (en árabe, al-Siyaghá), el lugar de más relevancia bíblica de toda Jordania y de especial significación para judíos, cristianos y musulmanes. Desde sus elevadas cimas, que llegan a alcanzar 800 m de altitud, se puede contemplar el valle del río Jordán y el mar Muerto.
    La vista desde el Monte Nebo es espectacular. Hacia el sur, el Mar Muerto y el desierto de Judea. Mirando hacia el oeste, la vista abarca el valle del Jordán, con las colinas de las bíblicas tierras de Judea y Samaria. En los días claros, la vista alcanza hasta Belén y, no lejos de allí, hasta el singular cono que fue en otro tiempo la Fortaleza de Herodium (de Herodes el Grande), así como las torres y los edificios de la ciudad de Jerusalén.
    La zona ha estado habitada desde tiempos remotos, como testimonian los d√≥lmenes y menhires que permanecen a√ļn en pie, pero su fama se debe a la identificaci√≥n de una de sus crestas, Ras Siyagha con el lugar donde seg√ļn la Biblia Dios mostr√≥ a Mois√©s la Tierra Prometida y le anunci√≥ que nunca entrar√≠a en ella. De acuerdo con el relato b√≠blico el profeta muri√≥ tras contemplar Canaan y fue enterrado all√≠ mismo (Deuteronomio34:1-6). Seg√ļn la tradici√≥n cristiana y jud√≠a, Mois√©s fue enterrado en alg√ļn lugar del monte Nebo, por ello es el lugar cristiano m√°s venerado de toda Jordania.
    En el pico de al-Siyagha, los cristianos de la regi√≥n construyeron en el siglo IV una iglesia conmemorativa en honor de Mois√©s, que habr√≠a de convertirse en un lugar de peregrinaci√≥n muy popular. El santuario se convirti√≥ en un importante foco de atracci√≥n para los peregrinos de todo el mundo cristiano. Las cr√≥nicas del peregrino romano Egeria (que viaj√≥ all√≠ entre 381 y 384) y los escritos del Obispo de Gaza, Pedro el Ibero (siglo V) describen con lujo de detalles la Iglesia Conmemorativa de Mois√©s del Monte Nebo y las cercanas Fuentes de Mois√©s. La informaci√≥n sobre la iglesia original es escasa. Etheria, una monja romana, fue la primera persona que inform√≥ de su existencia en el a√Īo 393 d.C. En el siglo VI se amplio, convirti√©ndose en un gran monasterio bizantino.
    Es posible que la primera estructura del conjunto se remonte a la √©poca cl√°sica, pero para el a√Īo 394 d.C. ya se hab√≠a transformado en una iglesia triabsidal con el suelo de mosaicos Se trata de un templo de planta cuadrada, con tres √°bsides formados por grandes sillares de piedra caliza y un vest√≠bulo revestido en mosaico blanco con una gran cruz trenzada en el lado meridional; en su suelo hay tumbas recubiertas de mosaico y a cada lado del vest√≠bulo se abren sendas capillas funerarias. Cerca del altar a√ļn se pueden ver fragmentos del mosaico del siglo IV, especialmente una cruz que se√Īalaba el lugar donde se conmemoraba la muerte de Mois√©s.
    A mediados del siglo VI se llevaron a cabo importantes obras de ampliaci√≥n. Alrededor del 530 se a√Īadi√≥ un baptisterio en el lado norte de la iglesia, pero en el 597 fue trasladado a la nave sur. En el 606 fue tambi√©n a√Īadida a la nave, la Capilla de la Virgen Mar√≠a. Durante la segunda mitad del siglo VI, en la √©poca del obispo Sergio de Madaba, se construy√≥ una bas√≠lica de tres naves. La antigua iglesia que hab√≠a visitado Egeria y Pedro el Ibero se convirti√≥ en el baptisterio de la nueva iglesia. La primera fase de la obra se completo en el a√Īo 597, tal como lo se√Īalan las inscripciones del mosaico del nuevo baptisterio. La nueva bas√≠lica estaba formada por tres naves separadas por columnas, y sus paredes y el suelo estaban decorados con mosaicos, y rodeada de capillas. Una capilla alargada (antiguo ‚ÄĚdiaconicon‚ÄĚ) situada al norte cubr√≠a el primitivo baptisterio; mientras que las dos capillas del sur son conocidas actualmente como la Capilla del Nuevo Baptisterio y la Iglesia Theotokos (de la Madre de Dios, la Virgen Mar√≠a)
    Todo el conjunto estaba decorado con mosaicos. En las naves laterales y entre algunas de las columnas se conservan fragmentos de las piezas colocadas en el a√Īo 597. A izquierda y derecha se hallan colgados de la pared paneles procedentes de la iglesia de San Jorge en Mukhayyat que muestran un segador, pavos reales, un le√≥n y otros animales. Uno de estos paneles, donde se ve una escena con varias palomas y un ciervo en torno a una palmera datilera, data del a√Īo 536.
    Los franciscanos compraron el lugar en los a√Īos 30 y han excavado la mayor parte de las ruinas. Las excavaciones arqueol√≥gicas se iniciaron en 1933 y contin√ļan actualmente.

PETRA

    Petra, la ‚Äúciudad rosa del desierto‚ÄĚ, es uno de los sitios arqueol√≥gicos m√°s impactantes y enigm√°ticos del planeta.
    Hace m√°s de dos mil a√Īos, en el siglo IV a. C., un pueblo √°rabe hasta entonces n√≥mada: los ‚Äúnabatu‚ÄĚ, conocidos en √©poca cl√°sica como ‚Äúnabateo‚ÄĚ fundaron al borde de Wadi Araba, en un marco de belleza incomparable, Petra -una de las m√°s importantes ciudades caravaneras de Oriente- convirti√©ndola en capital de su reino. En sus paredes rocosas excavaron canales para el agua, escaleras, cisternas y m√°s de mil tumbas e impresionantes templos de enormes proporciones y barrocas fachadas con influencias asir√≠a, egipcia, helen√≠stica y romana. Este hecho, unido a las peculiaridades crom√°ticas de su piedra arenisca -que la erosi√≥n ha dejado hoy al descubierto- convierte a Petra en la ciudad m√°s sorprendente, grandiosa y misteriosa de todo Oriente Pr√≥ximo.
    Los nabateos, tribu n√≥mada procedente de la pen√≠nsula Ar√°biga, crearon un extenso reino y fueron capaces de elaborar una aut√©ntica cultura, con escritura propia, acu√Īando moneda y demostrando su maestr√≠a en el trabajo de la piedra y en la ingenier√≠a hidr√°ulica. El control sobre las rutas comerciales de Oriente se materializ√≥ en una prosperidad econ√≥mica privilegiada. Los nabateos, antes saqueadores de caravanas, prefirieron dar seguridad a los viajeros a cambio de un canon. Construyeron una red de fortificaciones a lo largo de su frontera oriental y as√≠ Petra se convirti√≥ en punto de intercambio entre las rutas de la seda y las caravanas de Arabia, Siria, Egipto, Grecia y Roma, llegando a ser una de las ciudades m√°s importantes del mundo antiguo. La prosperidad de Petra crec√≠a cada vez m√°s. En la primera centuria de nuestra Era Petra alcanz√≥ su mejor momento, con una poblaci√≥n establecida de quiz√°s 30.000 habitantes. El historiador romano Estrab√≥n la describe como una ciudad rica y cosmopolita, llena de edificios y villas, jardines y canales, con las calles atestadas de romanos y otros extranjeros y un rey ‚Äúdem√≥crata‚ÄĚ.
    En el a√Īo 106 (tras la muerte del rey Rabbel II) el Reino Nabateo fue anexionado por Imperio Romano y Petra pas√≥ pac√≠ficamente a manos romanas. Bajo su dominio, Petra se convirti√≥ en un centro principal de la nueva Provincia de Arabia; experiment√≥ un florecimiento cultural y se restaur√≥ el teatro y la calle de columnas. La ciudad fue visitada por el emperador Adriano en el a√Īo 130 y posiblemente tambi√©n por el emperador Severo en el 199. Cuando las rutas del comercio se trasladaron m√°s al norte (especialmente a Palmyra) la ciudad perdi√≥ importancia, hasta llegar pr√°cticamente a desaparecer al cabo de cinco siglos.
    En el 300, Petra experimentaba una profunda decadencia; casas y templos eran abandonados por la falta de mantenimiento. En el 324 se adoptó el cristianismo pero durante décadas los nabateos mezclaron elementos de la nueva fe con los restos de su propia herencia pagana. El gran terremoto del 363, derribó la mitad de Petra, aunque la ciudad subsistió.
    Durante el periodo bizantino varias tumbas se transforman en iglesias y otras surgieron de nueva planta decoradas con bellos mosaicos. En el 447, la tumba de la Urna se convirti√≥ en una gran iglesia y, en el siglo siguiente, se construy√≥ la iglesia de Petra, profusamente decorada. En el siglo VII es conquistada por tribus √°rabes. Cuando en el a√Īo 749 acaeci√≥ el terrible terremoto que asol√≥ toda la zona, Petra se encontraba pr√°cticamente desierta y el terremoto probablemente oblig√≥ a los √ļltimos rezagados a abandonar la ciudad.
    En el siglo XIII alberg√≥ una peque√Īa comunidad de Cruzados. Desde entonces y hasta el siglo XIX Petra se ocult√≥ al mundo y las tribus beduinas mantuvieron su existencia en el m√°s estricto secreto, con la esperanza de apoderarse de los tesoros que cre√≠an estaban escondidos en ella, hasta que en el a√Īo 1812 Johann Ludwig Burckhardt, disfrazado de √°rabe entr√≥ en Petra, convirti√©ndose en el primer europeo en poner el pie en ella. Sus dibujos y notas atrajeron la atenci√≥n del mundo sobre este ‚Äútesoros escondido‚ÄĚ, abriendo su estudio a aventureros, cient√≠ficos y arque√≥logos. UnOS siglos despu√©s fue redescubierta y en 1929 comenzaron las tareas de excavaci√≥n. Y as√≠ lentamente aparecieron incre√≠bles ruinas bajo de la arena, el aut√©ntico tesoro de Petra.

UMM AL-YIMAL (THENTIA)

    Umm al-Yimal se encuentra en el Norte se Jordania, a tan solo 10 Km de la frontera siria. El yacimiento se halla en el l√≠mite meridional de la regi√≥n conocida como ‚ÄúEl Haur√°n‚ÄĚ, una extensa llanura de lava bas√°ltica que se extiende por cientos de kil√≥metros entre el NO de Jordania, el SO de Siria y el NE de Israel; lava procedente del extinto volc√°n Jebel Druze con 1.800 m de altura (en suelo sirio).
    Umm al-Yimal es impresionante; una ciudad extra√Īa y negruzca, testigo fascinante de la vida rural en √©pocas romana, bizantina y omeya. Aunque casi contempor√°nea de Jerash (Gerasa) carece de su esplendor monumental. Sus ruinas
    a√ļn conservan la mayor parte de los edificios, porque al contrario de lo que sucedi√≥ en otras ciudades coet√°neas, √©sta no fue saqueada, ni destruida, ni utilizados sus sillares en posteriores edificaciones. Fue levantada integramente en basalto (piedra negruzca de origen volc√°nico) lo que ha permitido su conservaci√≥n a lo largo de los siglos y le confiere un aspecto extra√Īo, enigm√°tico y √ļnico.
    Se sabe relativamente poco de Umm al-Jimal, nombre √°rabe que significa ‚Äúmadre √≥ lugar de los camellos‚ÄĚ. Posiblemente fuera fundada en el siglo I o II a. C por los nabateos durante su expansi√≥n hacia el Norte, y fueran ellos los que dada la escasa pluviosidad de la zona y la inexistencia de manantiales y pozos, crearan un perfecto sistema de almacenamiento de agua mediante cisternas que aseguraban el suministro de agua durante todo el a√Īo, lo que permiti√≥ la pervivencia del asentamiento y su prosperidad durante siglos.
    En la primera centuria de nuestra Era pas√≥ a formar parte del sistema defensivo romano. Algunos historiadores la identifican con ‚ÄúThentia‚ÄĚ, una ciudad de la Dec√°polis, de la que pudo haber formado parte. Ya en el siglo II Umm al Yimal era un importante centro militar y administrativo encerrado en s√≥lidas murallas, dotado de un sofisticado sistema hidr√°ulico fuera de la ciudad para abastecer sus numerosas cisternas. La proximidad a la V√≠a Trajana que un√≠a Damasco con el Mar Rojo la pusieron en contacto Bosra y Filadelfia (Amm√°n), convirti√©ndose en importante enclave comercial para beduinos y caravanas. Despu√©s de la rebeli√≥n de Zenobia, reina de de Palmira, contra Roma en el siglo III, la ciudad fue reconstruida y continu√≥ con su funci√≥n de enclave militar en la frontera fortificada del Imperio Romano.
    Dos son los rasgos llamativos de Umm al Yimal: el uso sistem√°tico basalto negro en su construcci√≥n y el hecho de no seguir las directrices o c√°nones arquitect√≥nicos de las urbes romanas, a imagen y semejanza de Roma, la ciudad imperial. En Umm al Yimal se utiliz√≥ √ļnica y exclusivamente basalto, no s√≥lo en sus murallas, sino tambien en los muros y cubiertas de todos los edificios. Empleando un sistema arquitrabado y prescindiendo de madera, ladrillos y adobe cerraron los espacios con grandes vigas apoyadas sobre enormes canes o sobre arcos de descarga, y hasta las puertas se hicieron de lajas de basalto Por otra parte Umm al Yimal carece de plano ortogonal, de los espacios p√ļblicos y de los grandes edificios que caracterizan a las urbes romanas. Ello ha llevado a pensar a ciertos historiadores que Umm al Yimal mantuvo una posici√≥n secundaria entre las ciudades de la Dec√°polis, sin embargo su traza urban√≠stica y su sistema arquitect√≥nico es com√ļn a otras ciudades de El Haur√°n, de igual cronolog√≠a, habitadas por beduinos.
    Fue durante el periodo bizantino cuando Umm al Yimal pasó a convertirse en una típica ciudad rural. A lo largo del siglo VI la ciudad prosperó como centro agrícola y comercial. Probablemente sirvió como estación de paso para las caravanas que atravesaban la región y, lo que es más importantes, se convirtió en un centro de comercio de los productos agrícolas que se cultivaban en la región. Se construyeron numerosas iglesias (15) y se calcula que su población llegara a alcanzar los 3.000 habitantes. A juzgar por las inscripciones halladas los habitantes hablaban indistintamente griego y nabateo lo que hace pensar que estuvo habitada por tribus árabes locales
    Durante el periodo omeya Umm al Yimal mantuvo su importancia, e incluso conserv√≥ su comunidad cristiana. Fue el devastador terremoto del a√Īo 749, que dej√≥ en ruinas la mayor parte de las ciudades de la regi√≥n, el que afect√≥ gravemente a la ciudad. Esto unido al descenso del comercio, motivado por los cambios las rutas caravaneras y el traslado de la capital a Bagdad fueron la causa de su abandono.
    El lugar permaneci√≥ desierto durante m√°s de un milenio, hasta llagada en la d√©cada de 1920 de una comunidad drusa que huyendo de las convulsiones pol√≠ticas de Siria, convirtieron sus ruinas en su refugio durante treinta a√Īos.

UMM QAIS (GADARA)

    En el extremo NO de Jordania, enclavada en el √°ngulo fronterizo formado por Jordania, Israel y los Altos del Gol√°n se encuentra la antigua ciudad de Gadara, hoy junto a Umm Qais, un pintoresco pueblo colgado del borde de la altiplanicie Transjordana, rodeado de olivos e higueras.
    El inter√©s de Gadara -en otro tiempo centro de las artes y de la cultura, famosa en toda la cuenca mediterr√°nea por sus poetas, fil√≥sofos y ret√≥ricos- no s√≥lo reside en sus extensas y atrayentes ruinas que combinan el basalto negro con la piedra caliza blanca, sino tambi√©n en su privilegiada ubicaci√≥n, al estar encaramada a lo alto de una colina gozando de una envidiable posici√≥n estrat√©gica y unas fabulosas vistas del Lago Tiberiades y los Altos del Gol√°n. Seg√ļn los Evangelios, Jes√ļs visit√≥ Gadara y cur√≥ a dos hombres pose√≠dos por demonios (Mateo 8:28-34).
    Fue fundada en el siglo IV a.C por los veteranos del ej√©rcito macedonio de Alejandro Magno. Tras su muerte en el 323 a.C. su Imperio se dividi√≥ entre sus generales, quedando Gadara integrada en el reino de Ptolomeo, en el l√≠mite con las tierra de los Sel√©ucidas, en el Norte. La primera menci√≥n hist√≥rica se debe a Polibio, en el a√Īo 218 a.C. quien se refiere a ella como ‚Äúla m√°s fuerte de las plazas de aquella regi√≥n‚ÄĚ.
    Antioco III, el Grande, soberano sel√©ucida desde el 223 a.C al 187 a. C. arrebat√≥ Siria y Palestina a los Ptolomeos, puso sitio a Gadara, que no tard√≥ en capitular (hecho acaecido en 218 a. C. o seg√ļn otras fuentes en el 198 a. C. pasando a formar parte de su reino.
    Durante la √©poca helen√≠stica, Gadara al igual que otras ciudades del Este del Jord√°n, como Gerasa, Pella y Abila fue reorganizada de acuerdo con el sistema urbano hipod√°mico, y se convirti√≥ como aquellas en un importante centro comercial, adoptando el griego como idioma oficial y el pante√≥n pagano. Para los jud√≠os ortodoxos, la helenizaci√≥n de las ciudades en las que viv√≠an constituy√≥ una agresi√≥n a sus tradiciones religiosas, y finalmente en el a√Īo 167 a. C, durante el reinado de Antioco IV estall√≥ una violenta revuelta jud√≠a liderada por el Sumo Sacerdote Matatias y sus hijos (llamados Macabeos); Gadara fue arrasada y Judea qued√≥ en sus manos.
    Gadara recuper√≥ su independencia cuando el general romano Pompeyo conquist√≥ Oriente en el a√Īo 63 a. C. Fue entonces cuando Pompeyo para complacer a Demetrio (gadariano), uno de sus liberados favoritos reconstruy√≥ la ciudad. Como resultado, Gadara obtuvo cierto grado de autonom√≠a y se convirti√≥ en una urbe destacada e la Dec√°polis. Esto supuso el inicio de una nueva era de esplendor para Gadara. El a√Īo 30 a. C. Augusto cedi√≥ la ciudad a Herodes el Grande y tras su muerte paso a formar parte de la provincia romana de Siria.
    Roma, en especial despu√©s de la anexi√≥n del reino nabateo bajo el emperador Trajano en el a√Īo 106 d.C. trajo estabilidad y prosperidad a la Dec√°polis. Al igual que sucediera en Gerasa, Gadara vivi√≥ en el siglo II su Edad de Oro. Se acometieron obras p√ļblicas a gran escala: calles embellecidas con columnas, bas√≠licas, teatro, ninfeo, hip√≥drimo, termas y a pocos kil√≥metros, en el valle del r√≠o Jord√°n los ba√Īos termales o Hamman de Gadar (hoy en suelo israel√≠), impresionante complejo de piscinas y ba√Īos con sus tres manantiales de agua caliente; ampliados y modificados varias veces hasta el siglo VIII.
    Las fuentes literarias de la √©poca describen a Gadara como una ciudad de gran vitalidad cultural, un centro para el desarrollo de la filosof√≠a, la poes√≠a y las artes esc√©nicas, a la que acud√≠an romanos deseosos de placer de todos los rincones del Imperio, y sus ba√Īos termales concebidos como una combinaci√≥n de grandiosidad y lujo, considerados el segundo establecimiento termal m√°s grande el Imperio.
    Bajo el reinado de Constantino el Grande, el cristianismo se convirtió en religión oficial y Gadara se transformó en Obispado (325 d.C.) y siguió siéndolo hasta el siglo VII. Su proximidad a las decisivas batallas de Yarmuk y Pella cuando las tropas musulmanas derrotaron al Imperio Bizantino, dando lugar al establecimiento del dominio árabe afectaron negativamente a la zona. Durante el periodo Omeya la ciudad redujo sus dimensiones, pero su Hamman siguió operativo y sus famosos vinos fueron celebrados por los poetas árabes. Durante este período una serie de terremotos, en especial el del 749 destruyeron gran parte de la infraestructura de la ciudad, iniciándose un rápido declive.
    Durante la Edad Media el nombre sem√≠tico de Gadara (que significa ‚Äúfortificaci√≥n‚ÄĚ) fue sustituido por el de Umm Qais, posiblemente procedente del vocablo √°rabe ‚Äúmkes‚ÄĚ (espacio fronterizo) o ‚Äúmacss‚ÄĚ (cruce). Parece ser que fue abandonada en el siglo IX.
    Durante los siglos XVIII y XIX los otomanos construyeron en la acr√≥polis, un peque√Īo poblado. En 1806 el viajero alem√°n Ulrich Sesteen identific√≥ las ruinas como las de Gadara, y desde entonces se han sucedido lentamente los trabajos de excavaci√≥n y restauraci√≥n, aunque nunca han recibido ni la atenci√≥n ni los fondos que Jerash.


Qasr

    Bajo el atrayente pero err√≥neo termino ‚Äúcastillos del desierto‚ÄĚ se agrupan una serie de palacios construidos por los califas omeyas. El termino ‚Äúqasr‚ÄĚ deriva del lat√≠n ‚Äúcastrum‚ÄĚ, de ah√≠ que se traduzca com√ļnmente por ‚Äúcastillo‚ÄĚ, sin embargo, se cree que los ‚Äúqasr‚ÄĚ eran residencias de recreo y descanso edificadas por los califas omeyas para disfrutar de la caza y los banquetes, es decir, actividades l√ļdicas. La mayor√≠a de estos palacios contaba con jardines, ba√Īos y mezquita, y todos estaban alejados de los centros urbanos, en zonas subdes√©rticas.
    Con la ca√≠da de la dinast√≠a omeya estos ‚Äúoasis fortificados‚ÄĚ fueron abandonados, estas zonas perdieron su papel de regiones privilegiadas, pues la nueva dinast√≠a abasida, con capiital en Bagdad dio prioridad a loa parte oriental de su imperio y especialmente a Mesopotamia. Su existencia fue fugaz, pero su importancia es destacable pues constituyen el primer ejemplo conocido de arquitectura isl√°mica dentro del mundo isl√°mico.

Qasr al-Jarrana (Qasr Hraneh)

    Esta imponente construcci√≥n, situada en el centro de una inmensa llanura, es el √ļnico de los ‚Äúcastillos del desierto‚ÄĚ que todav√≠a conserva parte de su esplendor y encanto original. Es el mejor conservado y el m√°s enigm√°tico de los palacios omeyas. Se desconoce la fecha exacta de su construcci√≥n, pero los hallazgos arqueol√≥gicos indican que se llev√≥ a cabo a finales del siglo VII o comienzos del VIII, en √©poca de Walid I. La presencia de piedras con inscripciones en griego en la entrada principal y restos de cer√°mica bizantina sugieren que fue construido en el emplazamiento de un edificio bizantino, que posiblemente se tratara de una residencia privada.
    A pesar de su apariencia de fortaleza ‚Äďplanta cuadrada, s√≥lidos y gruesos muros, torres redondas en las esquinas, saeteras en el muro y una √ļnica entrada defendible- no se utiliz√≥ con fines militares. Posee dos plantas cuyas habitaciones, dispuestas en torno a un peque√Īo patio est√°n divididas en ‚Äúbayts‚ÄĚ (unidades independientes que constan de una gran sala central con muchas salas m√°s peque√Īas que se comunican con ella); los distintos modelos de cubiertas abovedadas y la rica decoraci√≥n de estuco de los muros que a√ļn conservan algunas salas son testigos del pasado esplendor del lugar.
    El propósito de la construcción de este qasr omeya ha sido muy discutido. Se piensa que pudo ser utilizado como lugar de encuentro ocasional entre los califas omeyas y los líderes de las tribus locales del desierto, y también es posible que actuara como enclave comercial caravanero.

Qusayr Amra (Qasr Amra)

    Qusayr Amra que en √°rabe significa ‚Äúpeque√Īo palacio rojo‚ÄĚ es un precioso conjunto arquitect√≥nico, relativamente peque√Īo y bien conservado, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Fue construido durante el reinado del califa Walid I, a principios del siglo VIII, quien tambi√©n erigiera la mezquita omeya de Damasco, bajo cuyo mandato el Imperio Omeya alcanz√≥ su c√©nit.
    Est√° formado por una sala de Audiencias y unas termas o ba√Īos (‚Äúhamman‚ÄĚ), con sus diferentes salas: apodyrerium (vestuario) abovedado en medio ca√Ī√≥n; tepidarium (sala templada) cubierta con una b√≥veda de crucer√≠a y con el suelo elevado para permitir la circulaci√≥n del aire caliente; y caldarium (sala caliente) cubierta con una c√ļpula sobre pechinas con cuatro ventanas. Alberga en sus paredes y techos 350 m2 de deslumbrantes frescos de variada tem√°tica figurativa: escenas de caza, escenas de la vida cotidiana (carpinteros, herreros, etc.), mujeres ba√Ī√°ndose, m√ļsicos y bailarines junto a p√°jaros y plantas, alegor√≠as de las artes, constelaciones, el famoso ‚Äúfresco de los Seis Reyes‚ÄĚ y un largo etc√©tera.
    La influencia helenística presente en muchas de estos frescos se pueden reconocer, tanto en sus temas como en el hecho de que algunas llevan inscripciones en griego. Estas pinturas que cubren gran parte de los paredes y de los techos son los mayores frescos que se conservan en edificios civiles anteriores al románico.
    Qusayr Amra fue una de las residencia de los califas omeyas, quienes gustaban de tener lugares de solaz, descanso y placer, cerca de Damasco, pero aislados de los centros urbanos. En opini√≥n de sus restauradores (Almagro, Caballero y Zozaya) la planta y la funci√≥n del edificio coinciden exactamente con los ba√Īos tardorromanos y bizantinos, donde una gran sala preced√≠a a los ba√Īos, usada para reuniones de car√°cter social. El boato de los califas omeyas hizo de esta costumbre social un ritual cortesano.

Qal¬īat al-Azraq

    Azraq (termino √°rabe que significa ‚Äúazul‚ÄĚ) ha sido el oasis m√°s importante de Oriente Pr√≥ximo despu√©s de Palmira (en Siria) y durante milenios encrucijada de las rutas procedentes de Arab√≠a, Iraq y Siria. Las fuentes arqueol√≥gicas indican que el lugar fue ocupado de manera continuada bajo los periodos: nabateo, romano, bizantino, omeya, ayub√≠, mameluco y otomano.
    En este oasis, sobre el emplazamiento que hoy ocupa el ‚Äúqasr‚ÄĚ los romanos construyeron en el siglo III un fuerte de grandes dimensiones, con piedra negra de basalto, planta cuadrada y gruesos muros con torres saliente en las esquinas. Continu√≥ en uso bajo el periodo bizantino, durante el cual fue renovado construy√©ndose una iglesia. Bajo control √°rabe, durante el periodo final de Califato Omeya (744) sirvi√≥ de refugio al califa Walid II. Siglos m√°s tarde el gobernador ayub√≠: Azz ad-Din Abu el Mansur Aybak lo reconstruy√≥ en el a√Īo 1237, cincuenta a√Īos despu√©s de que su lider Sal√°h ad-Din (Saladino) expulsara del este del Jord√°n a los Cruzados; fue entonces cuando fue construida una mezquita en el centro del patio, sobre las ruinas de la iglesia bizantina. Continu√≥ activo bajo los mamelucos y los otomanos, los cuales se instalran en √©l en el siglo XVI.
    Su fama se debe a que Lawrende ‚Äúde Arabia‚ÄĚ, el famoso coronel brit√°nico, y Hussein ben Ali, sherif de La Meca, instalaran en √©l su cuartel general, permanecien o all√≠ durante el invierno de 1917, mientras ten√≠a lugar la Revuelta Arabe contra los turcos. Desde all√≠ se lanz√≥ el ataque final sobre Damasco, que provoc√≥ la ca√≠da del poder otomano. Despu√©s de la Primera Guerra Mundial los drusos, procedentes del sur de Siria, ocuparon el castillo durante un tiempo. Pocos a√Īos despu√©s llegarian los chechenos, como consecuencia de la persecuci√≥n religiosa rusa en su tierra natal del C√°ucaso y en la d√©cada de 1950 llegar√≠an palestinos y sirios.

Qasr al-Hallabat y Hamman as-Sarah

    Qasr al-Hallabat es unos de los ‚Äúcastillos del desierto‚ÄĚ m√°s elaborados. Bajo el Imperio Romano, en el siglo II durante el mandato de emperador Caracalla (198-217) fue construido sobre el lugar que hoy ocupa el ‚Äúqasr‚ÄĚ un fuerte de basalto negro para proteger el camino del oasis de Araq y adem√°s servir de defensa contra las incursiones de las tribus del desierto; formaba parte de una cadena de construcciones similares erigidas al este de la Via Nova Trajana. Hay evidencias de que Trajano estableci√≥ aqu√≠ con anterioridad un enclave militar sobre en su asentamiento nabateo. El fuerte continu√≥ existiendo durante la √©poca bizantina, dado que bajo el emperador Justiniano (siglo VI) fue restaurado por orden de la autoridad militar de la provincia (el dux Flavio Anastario). Cuando la defensa del ‚Äúlimes‚ÄĚ se confi√≥ a tribus √°rabes cristianizadas que no necesitaban acuartelamientos, Hallabat perdi√≥ su car√°cter militar convirti√©ndose en un monasterio, abandonado en tiempos de la invasi√≥n de los persas sas√°nidas, a principios del siglo VII. Unos cien a√Īos m√°s tarde los omeyas reforzaron el fuerte, y finalmente el califa Walid II lo convirti√≥ en palacio.
    El palacio de recreo del califa omeya Walid II est√° formado por un conjunto de unidades independientes: palacio (‚Äúqasr‚ÄĚ), mezquita, ba√Īos (Hamman al-Sarah) y un recinto agr√≠cola con un sofisticado sistema de riego.
    Este ‚Äúqars‚ÄĚ o palacio, de planta cuadrada con torres en sus esquinas, est√° siendo objeto de una profunda reconstrucci√≥n que nos permite apreciar su distribuci√≥n interna, su pavimento original y algunos fragmentos de la elaborada decoraci√≥n de estuco y frescos que lo embellecieron.
    A dos kil√≥metros se encuentran los ba√Īos ‚ÄúHamman al-Sarah", un peque√Īo conjunto que form√≥ parte del complejo de Qasr al-Hallabat. Presenta la misma planta que Qusayr Amra, y al igual que aquel est√° formado por tres elementos principales: instalaciones hidr√°ulicas, sala de audiencias y ba√Īos, y presenta la misma planta. Estos ba√Īos de gran belleza, aunque carentes hoy de la decoraci√≥n pict√≥rica de sus muros y de los mosaicos de sus pavimentos, nos permiten apreciar en cada una de sus salas (apodyterium, tepidarium y caldarium) sus diferentes tipos de cubierta y el hipocausto.
    Tras el terremoto del a√Īo 749 y la llegada al poder de los abasidas, el lugar se abandon√≥ definitivamente.

Qasr al-Qastal

    Este asentamiento omeya, hoy en ruinas e inserto en el tejido urbano, ha sido identificado como uno de los más antiguos complejos residenciales omeyas de toda Jordania. Se piensa que pudo ser erigido por el califa Abd al Malik ibn Marwan (685-705), uno de los mayores constructores del Islam, que ordenó también la edificación de la mezquita de La Roca en Jerusalén.
    Est√° formado por un palacio, una mezquita, termas, cementerio y un √°rea dom√©stica con sistemas hidr√°ulicos, responde al esquema t√≠pico de planta cuadrada con torres circulares en las esquinas y muros articulados por torres semicirculares. En el lienzo oriental abre una puerta flanqueada por torres, que da acceso a un patio central (con cisternas subterr√°neas), en torno al cual se disponen seis ‚Äúbayts‚ÄĚ (unidades aut√≥nomas), cada una de ellas consta de cuatro habitaciones con suelos cubiertos por mosaicos y un patio abierto. Sobre la entrada, en la segunda planta, se encontraba la sala de recepci√≥n (diwan) muy decorada y con un dise√Īo similar al de la Ciudadela de Amm√°n.
    Todo el qars debió estar profusamente decorado, a juzgar por los relieves de estuco, mosaicos y piedras talladas que ornamentan las habitaciones, la torre del este y la sala de audiencias.
    Alrededor del complejo residencial hay restos de otras estructuras, en su mayor√≠a de car√°cter hidr√°ulico. Un kil√≥metro al este se encuentra una presa que pod√≠a almacenar dos millones de metros c√ļbicos de agua de lluvia; tambi√©n hay dos estanques o dep√≥sitos y un centenar de cisternas de diversos tama√Īos ubicadas en un √°rea menor de dos kil√≥metros cuadrados alrededor del palacio que tambi√©n formaban parte del suministro de agua. Junto a uno de estos estanque se ha encontrado un nuevo edificio con magn√≠ficos mosaicos cubriendo el suelo, que podr√≠a tratarse de los Ba√Īos de al-Qastal. En la √©poca abasida sigui√≥ en uso y tras un periodo de abandono, fue reutilizado como lugar de residencia por ayubies y mamelucos. De hecho, la mayor parte de los muros que se mantienen en pie en el interior del patio central corresponden a esta √©poca.
    Gran parte del conjunto se ha visto afectada por la construcción de autopista y la edificación de una gran casa moderna que ha destruido parte del complejo. Las tareas de limpieza, excavación y restauración de importante monumento han comenzado recientemente.

Qasr al-Mashatta

    Qasr al-Mshata significa en √°rabe ‚Äúpalacio de invierno‚ÄĚ. Este extenso complejo pertenece al √ļltimo periodo omeya y fue construido probablemente por el califa Walid II (743-744), quedando tras su muerte acaecida poco antes de la desaparici√≥n del Califato Omeya y del ascenso al poder de los Abasidas, sin terminar.
    Qasr al-Mushatya hubiera sido el m√°s grande y esplendido de todos los palacios omeyas, pero nunca lleg√≥ a terminarse, y adem√°s varios terremotos a lo largo de su historia lo han arrasado. Los muros exteriores a√ļn se mantienen en pie hasta una altura de 3 a 5,5 metros, mientras que una parte importante de la fachada sur con bell√≠simos e intrincados bajorrelieves fue trasladada a Berl√≠n a principios del siglo XX. Afortunadamente se ha conservado lo suficiente en el lugar como testimonio del esplendor original de este ambicioso monumento.
    Este grandioso palacio es el mayor de los palacios omeyas de Jordania, pertenece a la fase final de la intensa actividad constructora de la dinastía omeya.
    La construcci√≥n mantiene el aspecto del ‚Äúqasr‚ÄĚ omeya. Sus dimensiones lo convierte en el mayor de los palacios omeyas de Jordania. Los muros exteriores est√°n articulados por 21 torres semicirculares y 4 torres de esquina casi circulares. Aunque las torres otorgan al conjunto la apariencia de un palacio fortificado, no fueros destinadas con fines defensivos, pues cuatro de ellas eran letrinas y el resto son macizas. Se cree que estaba destinado a alojar a un gran n√ļmero de personas, tal vez a la corte omeya en pleno. Entre sus funciones se inclu√≠a la celebraci√≥n de grandiosas ceremonias, como lo evidencia la sala del Trono y la sala basilical.
    El conjunto está dividido en tres secciones orientadas a lo largo de un eje norte-sur. Sólo se completó la parte central, que está dividida a su vez en tres espacios: un patio central, una sección norte y otra sección al sur. La sección sur constituye la zona de entrada formada por estancias residenciales y una mezquita; la sección norte podría haber sido la residencia del califa y alberga la Sala del Trono, precedida por una sala basilical.
    La planificación, los métodos constructivos y los detalles arquitectónicos del conjunto muestran una combinación de influencia bizantina y persa sasánida. Su planta muestra una compleja distribución, anuncio de los grandes palacios abasidas.

Qasr al-Tuba

    Situado en medio de desierto, es uno de los ‚Äúqasr‚ÄĚ menos conocidos y m√°s impresionantes. Es el m√°s aislado y todav√≠a conserva parte de su esplendor y encanto original.
    Parece que se comenz√≥ a construir durante el califato de Walid II en el a√Īo 743, y al igual que ocurriera con Mshatta, tras su asesinato no se reiniciaron las obras.
    En su construcci√≥n se emple√≥ el ladrillo sobre una base de piedra. Sin embargo, los ladrillos son de barro endurecido al sol, √ļnicos en los ‚Äúqasr del desierto‚ÄĚ. Similares al qasr de Mshata son las habitaciones: rectangulares y cubiertas con b√≥veda de ca√Ī√≥n.
    En su origen fue planificado como dos castillos id√©nticos de 70 m2, unidos por un pasillo, pero s√≥lo se finaliz√≥ el complejo norte, del resto del edificio √ļnicamente se pusieron los cimientos.
    Es posible que estuviera destinado a ser un caravasar de la ruta caravanera que un√≠a Siria y Amm√°n con el norte de Arabia. En un radio de varios kil√≥metros al norte, a lo largo del lecho seco del wadi, se pueden observan todav√≠a los restos del antiguo sistema de suministro de agua al palacio: ruedas de molino junto a albercas que mantienen a√ļn parte del enlucido, y estructuras circulares utilizadas para elevar el agua.

 
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