Viajes a Grecia

Viajar a Grecia es algo más que viajar a la cuna de la cultura clásica, es conocer la península Balcánica con sus paisajes montañosos (su majestuoso monte Olimpo, morada de dioses, que domina imponente la inmensa llanura de Tesalia), su litoral recortado con profundos golfos y sus numerosos archipiélagos e islas: la bellísima Santorini en las Cicladas; Rodas, Patmos y Kos en el Dodecaneso; la legendaria isla de Creta, morada del Minotauro; ....
Viajar a Grecia es visitar sitios arqueológicos cargados de mitos y leyendas que evocan su historia milenaria: el magnífico Partenón, obra cumbre de la Acrópolis de Atenas, una de las maravillas del mundo antiguo; la ciudad-palacio de Knossos en la Creta minoica; Micenas y Tirinto en el Peloponeso, impresionantes testimonios de la arquitectura ciclópea de las ciudades fortificadas aqueas.
Viajar a Grecia es descubrir su riquísimo patrimonio bizantino a través de pequeñas iglesias y de impresionantes monasterios suspendidos en gigantescas rocas y recorrer las imponentes fortificaciones que venecianos y caballeros cruzados construyeron para defender a la Cristiandad y sus rutas comerciales del Imperio Otomano.

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Ciudades

ATENAS

    La ciudad de Atenas, de cuatro millones y medio de habitantes, está situada en plena región del Ática, al lado del mar Egeo y rodeada de montes y montañas que la hacen desembocar en el mar.
    Esta ciudad, testimonio de un pasado glorioso, muestra su esplendor en objetos y edificios de sorprendente belleza, algunos de ellos calificados por la UNESCO como patrimonio de la humanidad. Muchos pasajeros llegan en busca de la fascinación de los monumentos de la ciudad. En una de sus colinas se levanta altiva la Acrópolis, en otra, monumentos funerarios como el Pnix o un espléndido mirador como el de Lykabeto. El recinto de la Acrópolis incluye las ruinas del Teatro de Dionisos, donde se representaban las tragedias de Escilo, Sófocles, Eurípides y las comedias de Aristófanes, así como el parcialmente restaurado Odeónde Herodes Aticus. Aquí, actualmente, se hacen representaciones durante el verano. Otros recintos arqueológicos a visitar son el Agora Antigua, el Theseion, la Stoa de Ateos, el Aerópago, la colina del Filopapo, el Pnika, el Keramikon, el Arco de Adriano, la Linterna de Lisícrates y la Torre de los Vientos. Todo visitante de Grecia debe ir a visitar el Templo de Poseidón en Sounion, separado de Atenas por un corto viaje de 70 km a lo largo de la costa sudeste. Atenas posee más de 50 museos, privados o estatales. Uno de los más importantes es el Museo Arqueológico Nacional y el nuevo museo de la Acrópolis uno de los museos más importantes del mundo majestuoso e inigualable, con descubrimientos hechos de una civilización de más de 3.000 años de antigüedad, desde el Neolítico hasta los últimos años del poderío de Roma. El Museo Benaki, el Museo de Historia Natural, el Museo de Cerámica, el Museo Goulandris o de Arte Cicládico, el Museo Bizantino, el Museo de Arte Popular son de especial interés. Pero Atenas no sólo ofrece restos de su pasado. Quien busque objetos interesantes, curiosos o prácticos, joyas o camisetas, magníficos restaurantes, discotecas, viejas tabernas (restaurantes típicos griegos)llenas de flores, sol, música y mar pueden encontrar aquí sitios y lugares donde satisfacer sus gustos, paseando por las calles de Plaka, sentado en una de sus múltiples tabernas o ante el mar en el puerto del Pireo, saboreando la cocina típica del país.

Chania

    La segunda ciudad más importante de Creta y su antigua capital, se halla situada en la costa NO de la isla, a los pies de las Montañas Blancas. Su origen se halla en la colina Kastelli, donde se han encontrado restos de la antigua ciudad minoica de Kydonia, destruida en 1450 a. C. Reapareció siglos más tarde. Durante la Grecia Clásica fue una ciudad-estado floreciente y continuó prosperando bajo romanos y bizantinos. Bajo la ocupación árabe la ciudad vivió un periodo de decadencia. A mediados del siglo XIII pasó a poder de la Serenísima República de Venecia, cambiando su nombre a La Canea. Tras un breve paréntesis en poder genovés (1266 - 1290) fue reconquistada por los venecianos (1290 - 1645). La Canea volvió a florecer convirtiéndose en la "Venecia del Este". Los venecianos emplearon mucho tiempo, esfuerzo y dinero en fortificaciones para proteger la ciudad de piratas y turcos, sin embargo en 1645, la flota turca, tras un asedio de 55 días, tomó por asalto la ciudad. La ocupación turca duró hasta 1898.

    Museo Arqueológico. Fundado en 1963, se encuentra ubicado en la bella Iglesia veneciana de Agios Franquistos (San Francisco), obra del siglo XIV. La mayor de las veintitrés iglesias erigidas por los venecianos. El templo fue convertido en mezquita por Yusuf Pachá, que le añadió un alminar cuya base se puede admirar en el jardín. Custodia importantes hallazgos de los principales centro minoicos y micénicos del oeste de la isla. Los objetos expuestos: ídolos, estatuas, inscripciones, armas, cerámicas, sellos, monedas, joyas datan cronológicamente desde el neolítico hasta la época romana. Destacan las piezas procedentes de la civilización minoica, sobre todo la tablilla con escritura Lineal B hallada en las excavaciones de Kydonia, sarcófagos minoicos, y de la época romana, espléndidos mosaicos que adornaban la ciudad de Kydonia y vidrios procedentes de un taller localizado en Tara.

Rethymnon

    Su historia se remonta la periodo minoico tardío. Durante los siglos IV y III a. C. "Rithymna" fue una ciudad-estado de cierta relevancia que llegó a acuñar su propia moneda. Su importancia decreció durante la época romana y bizantina. Será bajo el dominio veneciano (de 1210 a 1645) cuando la ciudad prosperó, convirtiéndose en la tercera ciudad de la isla. Durante este periodo, conocido como "Renacimiento cretense" la ciudad, debido a la gran actividad de su puerto, se enriqueció, y atrajo a eruditos, escritores e importantes artistas, convirtiéndose en "la Nueva Atenas". Codiciada por piratas y turcos, sufrio a lo largo del siglo XVI sucesivos saqueos (Barbarroja en 1538, Oulouch Ali en 1567, turcos en 1571) por lo que los venecianos decidieron fortificarla. Rodearon la ciudad con un bastión amurallado y construyeron un enorme fuerte. Pese a todo, los turcos otomanos la conquistaron en 1646, permaneciendo bajo su poder hasta 1897, cuando la isla cayó bajo dominio ruso, tras la ocupación llevada a cabo por las grandes potencias.

    La Fortaleza construida por la Serenísima República de Venecia después de la batalla de Lepanto (1571) para defender la ciudad de los ataque de piratas y turcos. Por sus dimensiones se puede decir que es una de las fortificaciones más impresionantes de todas las realizadas por los venecianos en Creta. Estructurada alrededor de un patio interior, que seguramente sirviera como patio de armas, se instalaron en su interior: la sede del gobernador veneciano, los cuarteles, los almacenes y los depósitos de municiones. Pese a todo cuando en 1645 los ejércitos otomanos atacaron Rethymnon por mar y por tierra, las tropas venecianas no lograron contener la ofensiva y tuvieron que replegarse en el interior de la fortaleza, donde se unieron a la guarnición los habitantes de la ciudad (más de 8.500 personas) y tras un asedio de 23 días la fortaleza se rindió a los turcos. De aquella grandeza hoy sólo quedan las imponentes murallas, las cisternas y la iglesia de Hagios Nikolaos, que fue transformada en mezquita, la pequeña iglesia de Hagia Ekatherini (en su origen una cisterna) y la iglesia de Agii Theodori.


Civilización Minoica

Agia Triada

    La villa minoica de Hagia Triada, probablemente residencia de verano del soberano de Festos, data de 1600 a. C y fue destruida hacia 1450 a.C. Su planta tiene forma de "L" invertida. El lado mayor acogía las estancias destinadas a las actividades administrativas y estaba dominado por una gran plaza con una serie de almacenes con galería anterior por un lado y con humildes viviendas por el otro. Esta zona sufrió grandes modificaciones con reconstrucciones micénica, a finales del periodo minoico tardío (1200 - 1109 a.C).
    Un sencillo edificio rectangular, cuyos imponentes muros se pueden observan aún, construido sobre las ruinas de los almacenes, constituye el ejemplo más antiguo conocido de mégaron -característico de la Grecia micénica continental-.; el otro brazo acoge las estancias del palacio propiamente dicho. Junto a la villa minoica se halla la capilla bizantina de Agios Georgios Gálatas, obra del siglo XIV, de sencilla planta pero decorada con hermosos frescos.

Festos (Faistos)

    La ciudad de Festos, próspera y poderosa desde el II milenio a. C. fue construida en un lugar privilegiado en la cima de una colina dominando el fértil valle del Messará, articulado en varios niveles conectados por escaleras y pasajes. El palacio tenía la típica estructura minoica: un patio central en torno al cual se disponían los almacenes, talleres de artesanos y los apartamentos privados. El lugar estuvo habitado desde el Neolítico. Las excavaciones arqueológicas han descubierto edificios de distintas épocas. Los más antiguos pertenecen al Minoico Antiguo (3000 a. C).
    Durante el Minoico Medio (entre 2000 y 1900 a. C.) se construyó un primer palacio que fue derruido hacia 1700 a. C. por el catastrófico terremoto que asoló toda la isla. A finales de este período (1600 a. C.) se erigió un nuevo palacio mayor que el anterior que incorporó ciertos elementos del primitivo. Nuevamente un seísmo lo destruyó hacia 1450 a. C. Las ruinas de este palacio son las más importantes y mejor conservadas. Siglos más tarde los dorios fundaron en ella una ciudad-estado, probablemente en el siglo VIII a. C. que fue destruida en el siglo II a. C. durante una guerra contra la ciudad de Gortina.

Gournia

    Sobre una colina rocosa frente al mar, dominando el golfo de Mirabello se ubicó Gournia. La ciudad de unos 40.000 m2. creció, al parecer, en torno al Palacio ubicado en la cima, cuyo Gran Patio se convirtió en centro del palacio y de la ciudad, del que salen, de forma radial, calles enlosadas que descienden por las laderas. La ciudad creció alrededor del palacio con casas de planta cuadrada de unos 5 m de lado, de varios pisos, construidas en bloques. Las casas, casi todas más bien modestas, eran de caliza hasta una cierta altura y se completaban con ladrillo crudo. Los bloques de casas están divididos en seis grupos por dos calles principales y numerosas callejuelas enlosadas o en escaleras. Es precisamente el aspecto doméstico de las construcciones, que dan testimonio de la vida cotidiana minoica, el que confiere gran interés al yacimiento. Las excavaciones realizadas entre 1901 y 1904 bajo la dirección de Harriet Boyd-Hawes, revelaron que el lugar había sido ocupado desde principios del III milenio a. C., pero las ruinas que se pueden visitar datan del período de apogeo de la ciudad, que tuvo lugar hacia finales del Minoico Medio (1600 - 1550 a. C.). La ciudad, próspera, gracias a la agricultura, la ganadería y la artesanía subsistió hasta 1450 a. C, fecha en que, al parecer, fue derruida por un terremoto. Se supone que Gournia pudo haber sido colonizada nuevamente entre 1300 y 1200 a. C., pero sus habitantes se limitaron a ocupar las ruinas de la ciudad minoica. Gournia no sobrevivió a la Edad de Bronce y poco a poco fue cayendo en el olvido.

Gortina

    Sobre los restos minoicos de Gortys los dorios fundaron en el 500 a. C. la ciudad-estado de Gortina, pero el periodo de mayor esplendor coincide con la dominación romana. En el año 67 a. C. fue elegida capital de la provincia Cirenaica (que comprendía la Isla de Creta, parte de Egipto y de áfrica septentrional), llegando a tener una población de 30.000 personas. Tras la llegada de San Pablo en el año 59 y el nombramiento de Tito como obispo, se convirtió en centro propagandístico del cristianismo. La ciudad mantuvo su prestigio e importancia durante la época bizantina, en el año 824 tras ser saqueada y destruida por los musulmanes la ciudad quedó sumida en el olvido.

Knossos

    La ciudad-palacio de Knossos se construyó alrededor de 1900 a. C. Un violento terremoto la destruyó en 1700 a.C. y sobre él se edificó un segundo palacio siguiendo un diseño más amplio y sofisticado -cuyos restos podemos admirar hoy-. Hacia 1450 a. C. nuevamente el palacio quedó destruido, probablemente por la erupción del volcán Tera. La ciudad-palacio de Knossos (como todos los palacios cretenses) carecía de murallas exteriores. Contaba con cuatro propileos o pórticos de entrada, correspondientes a los cuatro puntos cardinales. El conjunto estaba pintado en negro, rojo y blanco. Su planta nada tiene de laberíntica ni de caótica, se trata por el contrario de una configuración urbana lógica y racional. Un inmenso patio central servía de punto de referencia a toda la distribución constructiva y a la actividad económica, administrativa y palatina. Todo se articula a su alrededor: almacenes, talleres, zonas residenciales, administrativas...
    En alzado se advierte el empleo de mampostería con sillares regulares y madera de ciprés y de olivo. El sistema constructivo era arquitrabado, utilizando como soporte la típica columna cretense. Pudo llegar a alcanzar cinco pisos de altura. En su interior una brillante decoración pictórica realizada al fresco, llena de color y vida dan testimonio, junto con sus patios de luces, el sistema de alcantarillado, etc. del lujoso modo de vivir y del grado de sofisticación que llegó a alcanzar la civilización minoica.

Lató

    Su fundación se remonta, al parecer, a la época de las invasiones dorias (s. VII a. C.). Fue una de las principales ciudades-estado de Creta. Alcanzó su esplendor bajo los períodos clásico y helenístico. Estratégicamente construida sobre dos colinas, disfrutaba de una fortificación natural, además su ubicación le permitía controlar el centro de la isla y la bahía de Mirabello. Por su tamaño y a la luz de los descubrimientos realizados, debió de tratarse de una ciudad floreciente, fortificada con murallas y torres defensivas, con un gran teatro, amplio ágora, dos acrópolis y un templo dedicado a Apolo, una zona teatral de gradas heredera de las antiguas estructuras minoicas. Debido a la fuerte pendiente, la ciudad tenía sólidos muros de contención reforzados por torres; detrás de estos, dispuestas en terrazas se extendían las casas, construidas en terrazas. Su nombre "Lató" parece ser que su proviene de la diosa Leto, que tras su unión con Zeus engendró a Artemisa y Apolo, aunque la diosa principal de la ciudades fue Llitia, quien aparece representada en varias monedas.

Malia

    Ubicado en la costa norte cretense, en el centro del golfo de Malia, se halla la imponente ciudad-palacio de Malia, dotada de puerto que llegó a ocupar una extensión de 7.500 m2. Sufrió los mismos avatares de destrucción y reconstrucción que Faistos y Knossos, pero no se volvió a ocupar después de la conquista micénica de la ciudad. El primer palacio se remonta a inicios del Minoico Medio (hacia 2000 - 1800 a. C.), y fue destruido por un violento terremoto que sacudió toda la isla. Sobre él se construyó un segundo palacio, hacia el 1650 a. C. respetando la planta original, -cuyos restos podemos admirar hoy-, destruido alrededor del año 1450 a.C. Siguiendo el esquema tradicional de los palacios minoicas, la ciudad-palacio de Malia carecía de muros defensivos y el palacio se articula alrededor de un gran patio central.

Tylissos

    Trabajos arqueológicos llevados a cabo a principios del siglo XX sacaron a la luz los restos de algunas viviendas modestas del periodo Minoico Antiguo (2800 - 2200/2000 a. C.) y tres lujosas villas, en un pueblo al Oeste de Heraklion. Las tres amplias residencia, construidas a los pies del Monte Ida son contemporáneas de los Segundo Palacios y vivieron su mayor esplendor entre 1800 - 1450 a.C., fecha en que fueron destruidas y más tarde reconstruidas. En época griega la ciudad fue aliada de Knossos y probablemente sus habitantes fueran una especie de vasallos, hasta el punto de que en el 450 a. C. se estipuló un tratado político entre las dos ciudades, con la mediación de Argos, la potente ciudad del Peloponeso como garante.



Islas y archipielagos griegos

Las islas Cícladas

    Desde tiempo inmemorial la historia de Grecia pasa a través de ellas. Desde la tranquilidad de Kea hasta la animada Mykonos, las playas de fina arena de Milos o las impresionantes cornisas volcánicas de Santorini, una veintena de islas se ofrecen al navegante. Las islas griegas Cicladas (Cicladas) son las siguientes: Kea, Kithnos, Serifos, Sifnos, Milos, Kimolos, Siros (Syros), Paros, Antiparos, Naxos, Andros, Tinos, Mykonos (Miconos o Mikonos), Delos (Dilos), Ios, Folegandros, Sikinos, Anafi, Amorgos, las pequeñas Cicladas (Donousa y Kufonisia), y Santorini (Thira o Fira).

Las Islas del Dodecaneso

    Entre las Cicladas y la costa turca una cadena de islas desciende a través del mar Egeo: El Dodecaneso.
    De una sorprendente variedad de paisajes entre los más bellos de todo el Mediterráneo, las islas del norte tienen una abundante vegetación que contrastan con los pueblos de pequeñas casas cúbicas resplandecientes de blancura. En Rodas sentirán la huella de las diferentes ocupaciones a lo largo de toda su historia: épocas greco-romana, bizantina, otomana y franca. Las islas griegas del Dodecaneso son: Rodas, Cárpatos, Kasos, Symi, Tilos, Nisiros, Astipalea, Kos, Kalimnos, Leros, Patmos y Kastelorizo (Castelorizo o Megistri).

Las Islas Jónicas

    De Corfu a Zante, serán seducidos por la variedad del paisaje.
    De una belleza sin par, estas fértiles y montañosas islas les ofrecen excelentes fondeos. El sur, más árido, presenta una costa más rasa bordeada de playas y de lagunas. Un clima muy clemente acompañado de vientos regulares y moderados, hace de esta región una de las más bellas zonas de Grecia. Las islas griegas del Jónico o Jónicas son: Corfu (Korfu, Kerkyra o Kerkira), Paxos, Anti Paxos, Lefkada (Lefkas o Leucade), Meganisi, Kefalonia (Cefalonia), ítaca (Itaka o Ithaki), Zakinthos (Zante o Zákinthos).

Las Islas del Golfo Sarónico

    De Atenas a Hydra, el Golfo Saronico está salpicado de lugares arqueológicos, de puertos y pueblos típicos. Encontrareis todos los tipos de paisajes marinos del país, altas montanas desplomándose sobre el mar, costas de bajo relieve cubiertas de arbolado o rocosas y áridas. Las islas del golfo Sarónico son: Hydra (Ydra, Hidra, Idra), Egina (Eguina, Aegina), Poros y Spetses (Speches o Spetsai).
    Al norte del Eubea, estas son unas islas excepcionales: Skiathos, Skopelos, Alonisos, Skiros. Contrastes sorprendentes entre las verdes y fértiles islas y su clima suave y templado. Lejos de los circuitos turísticos, les ofrecerán unas aguas cálidas y cristalinas, sus playas de fina y blanca arena están bordeadas de pinares y bosques de eucaliptos. Las islas griegas de Esporadas son: Skiathos (Skiatos), Escopelos (Skopelos), Alonisos (Alonissos), Skiros (Eskiros o Skyros).

Las Islas del Egeo Norte

    Esta agrupación de islas situadas en el mar Egeo norte y frente a la costa de Turquía, son de aquellos lugares muy especiales donde el turismo masivo aún no ha puesto su mira, y que por tanto mantienen toda su tradición, belleza, timidez y autenticidad. Aún sin gran infraestructura hotelera y con una comunicación por aire y mar fluida, ofrecen todos los ingredientes para unas excelentes vacaciones. Este archipiélago está formado por islas como Ikaria, pequeña isla montañosa famosa por el primer intento del hombre en volar, Lesvos o Mitilini isla de gran tamaño que ofrece buenas playas y paisajes rurales, la isla de Limnos que aunque árida propone mucho que ver, la isla de Samos una de las mejores y frente a Éfeso en Turquía y finalmente la isla de Chíos, una de sus joyas mas ocultas y aún por descubrir.

MYKONOS

    La árida y abrupta isla de Mykonos es una de las pequeñas de las Cicladas, con sólo 16 km de largo y 11 de ancho, sus dos picos más altos no llegan a los 360 m sobre el nivel del mar. Según la mitología, las rocas esparcidas por su árido paisaje son los restos solidificados de los gigantes muertos por Hércules. En la actualidad, Mykonos se ha convertido en una de las más populares islas del Egeo. La ciudad de Mykonos, de color blanco malvavisco, representa la arquetípica imagen de tarjeta postal, con los edificios en forma de terrón de azucar apilados en torno a las arracimadas viviendas de pescadores de la orilla, las 365 iglesias con el toque azul celeste de las puertas y las cúpulas, todo ello dentro de un laberinto de estrechas callejuelas, creadas para confundir a los piratas que asolaban la ciudad durante los siglos XVIII y XIX, y donde perderse es parte del encanto. La sofisticada vida nocturna es sencillamente frenética, en gran modo estimulada por la reputación de Mykonos como el centro de reunión de los homosexuales del Mediterráneo y uno de los puntos de encuentro de la jet set internacional.
    Lugares dignos de ser visitados son: el Museo Arqueológico (con excavaciones de la necrópolis de la isla de Rinea y alfarería de Delos); el Museo Folclórico (una mansión del siglo XVIII con una colección de objetos y curiosidades); la Iglesia de Paraportianí (una fascinante mezcla, cuatro capillas amalgamadas en una sola con muy poca simetría); la Fuente de Tria Pigadhia (que significa "Tres Pozos", donde bebiendo de los tres se podía encontrar marido); la catedral ortodoxa griega (con iconos pos-bizantinos; la catedral católica (del periodo veneciano); los molinos de viento (eco de una época en la que se usaba la energía del viento para moler el grano) y la "Pequeña Venecia" (distrito de moda lleno de galerías de arte, bares y discotecas). No se olviden de sacar una fotografía con el Pelicano, la mascota de Mykonos, Una pequeña embarcación sale por la mañana de Mykonos en dirección a la isla de Delos, un pequeño islote, sin apenas recursos naturales, pero que se convirtió en el centro religioso y político del Egeo ya en el año 1000 a.C. Se pueden visitar interesantes ruinas de templos, lugares sagrados y restos de diferentes civilizaciones como el Ágora de los Competaliastai, el Propileo, el Santuario de Apolo, la casa de los Naxios, el Santuario de los Toros, la Avenida de los Leones, el Gimnasio, el Santuario de Dionisos, etc. Una buena línea de autobuses recorre la isla continuadamente, existiendo también una línea de barcas que hacen el trayecto por mar desde la playa de Platis Gialos hasta la famosa playa de Paradise. Es aconsejable alojarse en cualquiera de los hoteles ofertados en una de sus múltiples playas en lugar de la ciudad ya que en esta no hay suficientes Hotels y los que hay no tienen una buena relación calidad / precio. Por otro lado la gente acude a la ciudad solamente a partir de las 10 de la noche, para cenar en uno de sus múltiples restaurantes o bien pasear por las estrechas y típicas callejuelas llenas de tiendas de suvenires, joyerías y tiendas de ropa de las más conocidas firmas internacionales. Muchos de los clubs y discotecas se encuentran también en el centro de la ciudad con lo que se hace más difícil el conseguir un sueño tranquilo.

    AGIOS GIANIS: o Playa de San Juan es una playa tranquila con pocos bares y restaurantes a solo 5 km al sureste de la ciudad de Mykonos. Esta situado justo enfrente de la isla sagrada de Delos y la más grande de Renia.

    PSARROU: Es una preciosa bahía justo al lado de Platys Gialos, un poco más cerrada y menos turística .Pocos hoteles, bares etc. Hay un centro de SCUBA DIVING. De aquí salen barcos que le llevaran a las famosas playas de PARADISE, SUPER PARADISE, AGRARI y ELIA.

    ORNOS: Era un antiguo pueblecito pesquero a lo largo de una playa de arena fina. Se encuentra a 4 Km al sur de Mykonos.

    KALAFATIS: Es una larga playa a 12 Km al este de la ciudad, en la que solo hay un gran complejo Hotelero, una taberna y buenas instalaciones de deportes acuáticos. A su alrededor se están construyendo villas y apartamentos y posiblemente en unos años se convertirá en otro centro turístico.

    AGIOS STEFANOS: A 4 Km norte de la ciudad de Mykonos, es una playa en la que en los últimos años se han construido algunos hoteles, apartamentos y habitaciones de alquiler. Se pueden encontrar alguna taberna sobre la playa, unos pocos bares e instalaciones de deportes acuáticos.

SANTORINI

    Santorini o Thira se puede considerar como la isla más extraordinaria del Egeo. Esbeltos y rocosos acantilados se levantan a un centenar de metros sobre el agua, sin plantas ni arbustos que suavicen la vista, siendo los únicos colores el marrón rojizo y el pardo rojizo de las grietas que parten la cara de las piedras. El paisaje presagia ya una historia tan dramática y turbulenta que la leyenda queda unida a él como algo inherente e inolvidable. Alrededor del año 3000 a.C. la isla constituía ya una de las más avanzadas civilizaciones minoicas, hasta que, alrededor del 1450 a.C. hubo una gran erupción volcánica, el corazón de la isla se hundió bajo el mar y los terremotos retumbaron a lo ancho del Egeo. Thira quedó destruida y se cree que la gran civilización minoica cayó con ella. La isla quedó ligada a la leyenda de la Atlántida, las "Islas Felices Sumergidas bajo el Mar". Fira, su capital, semi-construida después de un devastador terremoto en 1956, todavía parece balancearse al borde del acantilado. Es un lugar sorprendentemente atractivo, a 900 pies sobre el nivel del mar, a la que se accede a lomos de mulas, una especie de funicular o subiendo 506 escalones. En el Museo Arqueológico se puede visitar un curioso juego de figuras eróticas dionisíacas. Una vez fuera de Thira, el interior de Santorini descubre un suelo volcánico, sumamente fértil, con cultivos de trigo, tomates, pistachos y vid. Digno de ser visitado es Vourvoulos, pueblecito en el noroeste, el monasterio de Profitis Ilias, el punto más alto de Santorini; Pirgo, con sus casas medievales; las excavaciones de Acrotirio, la excursión a Nea Cameni con su volcán activo y humeante.

    IMEROVIGLI: Es la parte más alta de la caldera, a 3 Km de la ciudad de Fira y a 300 ms sobre el nivel del mar. Aquí solía estar el punto de vigilancia, acechando la llegada de los piratas que asolaban con frecuencia estas islas. Es el balcón de Santorini, con casas excavadas en la roca, y terrazas sobre el mar. Declarado por el Gobierno lugar de interés y preservados del influjo turístico, sus estrechas callejuelas y sus iglesias blancas coronadas por cúpulas azules como el mar, hacen de este pequeño pueblo un lugar de gran atractivo.

    KAMARI: Situado en la costa este y a 10 Km de la ciudad de Fira, este pueblo cuenta con la mejor playa aunque todas las playas de la isla son de arena negra volcánica. También es el lugar más desarrollado turísticamente y su larga avenida o paseo marítimos esta bordeado de hoteles, tabernas, restaurantes y tiendas de suvenires.

    IA o OIA: Es sin duda el pueblo más bonito, sofisticado y bien conservado de toda la isla. Es famoso mundialmente por sus maravillosas puestas de sol. El castillo de Lontza en la parte oeste al final del pueblo es el mejor puesto de observación para contemplar la puesta de sol. El tráfico es casi inexistente ya que hay solamente dos calles y una de ellas es peatonal alineada con sofisticadas tiendas y bares de reducido tamaño intentando evitar el turismo masivo. Las casas y hoteles están excavados en la roca, todos blancos y con sus puertas y ventanas en azul añil. Es un lugar recomendado para las personas que quieran pasar unas vacaciones relajadas y es por eso que la vida nocturna en el pueblo de Ia no es de las más animadas de la isla. Se encuentra a 11 km al norte de Fira y en el otro extremo de la isla.

    MEGALOHORI: Es un pueblo tradicional que conserva hasta el día de hoy su original carácter arquitectónico. Estrechas callejuelas pavimentadas con cantos rodados, casas neoclásicas con sus cúpulas tradicionales o casas-cuevas excavadas en la roca en perfecta armonía con sus iglesias blancas de cúpulas azules. Se halla a 6 km de la ciudad de Fira.

    MESARIA:: Es un pequeño pueblo, en una encrucijada de caminos, a 4 km al sureste de la ciudad de Fira. No tiene mucho desarrollo turístico y aun mantiene muchas de sus casas neoclásicas en buenas condiciones.

CRETA

    Las montañas peladas y de un azul grisáceo, cortadas por profundos barrancos y horadadas por un laberinto de cuevas, definen el paisaje y el modo de vida de Creta. En el sur y en el oeste de la isla, emergen del mar formando imponentes farallones; a lo largo de la costa norte, coronados de nieve buena parte del año, asoman como telón de fondo de largas playas de arena, viñedos y olivares. Es Creta la mayor de las islas griegas y la más abrupta. Se divide en cuatro municipalidades, Chania, Rethymnon, Heraklion y Lassithi.
    Por ser la cuna de la civilización europea, Creta ocupa un lugar especial en la historia. Los minoicos fundaron la primera cultura urbana de Europa en el tercer milenio antes de Cristo y su rico legado artístico y arquitectónico influyó poderosamente en la Grecia continental y en las islas del Egeo durante la edad de bronce. A partir del año 1900 a.C. los palacios minoicos de Knosos, Malia, Festo y otros lugares, concentraban el poder político, la autoridad religiosa y la actividad económica. Lo que distinguía a los minoicos del resto del mundo de la edad del bronce era su arte naturalista, que sobresalió en las técnicas miniaturistas. De las que ilustran sus frescos, jarrones de piedra, sellos y anillos, es posible trazar la imagen de una sociedad productiva y bien regulada.

    HERAKLIO: La región más grande y poblada de las cuatro que forman la isla de Creta, fue el centro de la civilización Minoica durante la antigüedad. En ella se encuentran los lugares arqueológicos más famosos de la isla, Knosos, Festos, Malia, Tilisos y Amnisos y los museos donde se guardan los restos encontrados en las excavaciones. A lo largo de la costa del Egeo y del Mar de Libia se hallan los resort turísticos más importantes de la isla, como Chersonisos y Amoudara. Los hoteles se caracterizan por su esmerado servicio así como por el diseño de sus edificios que pretenden no ser alojamientos masivos. La montana de Psiloriti es una visita obligada para los amantes de la escalada. Los estrechos y populosos callejones de Heraklion, capital de Creta, y sus gruesas murallas de piedra evocan los días en que soldados y mercaderes se acogían a la seguridad de un puerto fortificado. En la época minoica, éste era el puerto de Cnosos, el mayor palacio de la Creta prehistórica y su auténtico centro de poder. Actualmente digno de ver es la fuente veneciana Ta Leontaria del siglo XVII, la iglesia de Agios Marcos, la Loggia, la iglesia de Agios Titos, el fuerte y las murallas venecianas, la catedral Agios Minas, el Museo de Iconos, el Museo Histórico y Etnográfico y el Museo Arqueológico, donde todo hallazgo prehistórico o minoico de Creta está incluido en su fabulosa colección. A 5 km de Heraklion se encuentra Knossos, el primer palacio minoico descubierto y el único que está parcialmente reconstruido. Fue erigido hacia el 1660 a.C. sobre las ruinas de un palacio más antiguo y fue destruido por causa naturales hacia 1450 a.C. Sir Arthur Evans, arqueólogo inglés, lo descubrió basándose en escritos legendarios, especialmente los de Homero. La leyenda relata que el palacio perteneció al rey Minos, que guardaba en su laberinto subterráneo al Minotauro, fruto de la unión de la reina Pasifae, su esposa, con un toro. Teseo se introdujo en el laberinto, mato al Minotauro y consiguió salir gracias al hilo de Ariadna. Tanto Malia como Festos son palacios minoicos, de la misma época que Knossos, pero con una arquitectura y decoración menos elaborada.

    RETHYMNON: En esta región les recomendamos visitar las gargantas de Koxare y Kotsifou así como las cuevas de Sfevtoni y Lelidoni. También merece la pena una visita al Monasterio de Arkadiou, el centro de la resistencia contra los turcos. Rethymnon, la capital situada a 72 km de Heraklion y a 70 km de Chania, es un puerto importante, ciudad popular y comerciante con un verdadero encanto. Edificada alrededor del castillo veneciano la Foretsa cuyos restos se pueden ver en la parte antigua de la ciudad. Existen además muchos restos más de la arquitectura veneciana, como la Loggia y el puerto veneciano con un faro del siglo XIII. Los minaretes y algunas casas de la ciudad recuerdan también el pasado turco. Un paseo por las callejas estrechas de los barrios antiguos puede ser un momento delicioso.

    CHANIA: Una zona en la parte oeste de la isla donde la belleza natural y los lugares de interés arqueológico e histórico son abundantes, entre las playas dignas de mención se encuentran las de Sougia, Paleohoras y Tara en Aghia Roumeli, y para los amantes de la naturaleza los lugares a visitar son la llanura de Omalou y la garganta de Samaria, que se puede considerar sin exageración como uno de los mas maravillosos parques naturales de Europa. Hay muchas excursiones organizadas para recorrer la garganta y se puede hacer parte a pie y el regreso en autocar que les espera al otro extremo de la garganta. Los lugares históricos de más importancia son; Theriso, donde Eleftherios Venizelos declaró la revolución contra los turcos en 1905, Vamos, Maleme, Sfakia y Kastanos entre otros. Restos arqueológicos de interés hay en Aptera, Polirnia, Ippokoronio y Lissos. En Sfakia puede visitar una de las más bonitas iglesias Venecianas del siglo 14th así como los restos de la fortaleza de la misma época. A 25 millas náuticas al sur de Aghia Roumelli se encuentra la isla de Gavdos con sus 120 habitantes, situada en medio del mar de Libia. Sus magnificas playas y vistas panorámicas la han convertido en una atracción a la que se puede acceder con ferry desde Aghia Roumeli, Sfakia, Palaiohora y Sougia. La ciudad de Chania, con su puerto veneciano conservado en perfecto estado y su casco antiguo, es una de las ciudades más atractivas de Grecia. Posee un encanto tranquilo, un ritmo indolente y ofrece deliciosos paseos por sus barrios antiguos. En 1971 perdió su título de capital oficial de la isla, pero lo sigue siendo por su interés arquitectónico e histórico.

    LASSITHI - ELOUNDA: La región de Lassithi, situada al este de la isla, también cuenta con fantásticas playas así como algunos pueblos tradicionales como Ierapetra, Sitia y Neapolis. Elounda es de todos el que más visitantes atrae debido a su desarrollo turístico de alto nivel, pues cuenta con uno de los mejores hoteles del mundo, el Elounda Beach. Si quiere visitar algunos de los lugares con restos arqueológicos de la región deberá dirigirse a Gournia, Itanos y Zakros, mientras que si es un amante de la naturaleza deberá visitar el palmeral del Vai, que contiene más de 5.000 palmeras y la increíble llanura de Tzermiado con sus 7.000 molinos. La capital es Agios Nikolaos, un moderno puerto y una ciudad cosmopolita que tiene una agitada vida nocturna y algunos complejos hoteleros de gran calidad.

RODAS

    La isla de Rodas (1,400 km cuadrados) es, después de Creta, Eubea y Lesbos, la mayor de las islas griegas. Pertenece al grupo de islas del Dodecaneso (12 islas) junto con Kos, Patmos, Kalymnos, Karpathos, Symi, Leros, Tilos, Nissyros, Kastelorizo, Astypalea y Kassos. Es una isla en la que el visitante encontrará un poco de todo; magnificas playas, abundante vegetación y una rica cultura de la que quedan suficientes restos. Situada justo a mitad de camino entre El Pireo y Chipre, a 18 km de la costa de Asia Menor, fue considerada durante mucho tiempo puente entre Europa y Oriente. Una cordillera central, cubierta por un tupido manto de pinos y cipreses, se extiende a lo largo de su mitad occidental en sentido noreste-suroeste. Su clima es extremadamente benigno. Rodas recibió sucesivas oleadas de asentamientos: dorios griegos, griegos, romanos, árabes, bizantinos, venecianos, genoveses, los Caballeros de la Orden de San Juan, turcos hasta 1912 e italianos. En 1947, después de la II Guerra Mundial, Rodas se unió formalmente a Grecia. En la ciudad vieja con sus fortificaciones destaca el Palacio de los Grandes Maestres, Odhos Ippoton (o Calle de los Caballeros), el Museo Arqueológico, la mezquita de Solimán, la Casa de Baños y la Sinagoga. Las murallas de Rodas constituyen uno de los grandes monumentos medievales del Mediterráneo.

    IXIA: Es una larga franja costera de 15 Km de largo en el camino entre el aeropuerto y la ciudad de Rodas. No cuenta con las mejores playas ya que son pequeñas, estrechas y de piedras pero el desarrollo turístico de la zona es más exclusivo ya que allí se encuentran algunos de los hoteles mejores de la isla. Hay algunos restaurantes, bares y tiendas para surtir al visitante.

    FALIRAKI: Es un pueblo organizado en torno a un turismo masivo, con muy buenas playas y complejos hoteleros con playas privadas, pistas de tenis, deportes acuáticos y todo lo que el turista pueda desear, desde tiendas de suvenires, restaurantes, bares, supermercados, discotecas, cafés y parques de atracciones. Esta situado a 16 Km al sureste de la ciudad de Rodas.

    KALLITHEA: Se encuentra a 3 Km al oeste de Faliraki y 19 Km al sur de la ciudad de Rodas. Este pueblo era conocido desde la antigüedad por sus aguas termales terapéuticas aunque actualmente se han secado. La bahía de Kallithea es uno de los mejores lugares para nadar y hacer prácticas de submarinismo en sus pequeñas grutas. Este casi unido a Faliraki y los hoteles que se encuentran allí son también grandes complejos hoteleros.

    LINDOS: A 60 km de Rodas ciudad se encuentra Lindos, pueblo escondido entre dos puertos. Las calles, por su estrechez y trazado sinuoso, tienen un aire medieval. El tortuoso sendero pasa entre mujeres que tienden sus encajes y bordados sobre las piedras, como ropa recién lavada. El último tramo es una escalera que franquea la puerta principal del castillo de los cruzados. En Lindos además se puede admirar la Iglesia Bizantina cubierta de frescos del siglo VIII y la antigua Acrópolis con su dórico Templo de Atenea. Sin duda el pueblo más pintoresco de la isla y el más conocido turísticamente. A la entrada del pueblo uno se encuentra directamente en la plaza principal con su centenario árbol cubriendo la antigua fuente y sus inscripciones árabes grabadas en el mármol. Tras cruzar la playa se accede a un laberinto de estrechas callejuelas que son el atractivo principal de este pueblo. Estas callejuelas conducen al castillo que parece, desde lejos, suspendido encima del conglomerado de casitas blancas. Los restos del Castillo de los Caballeros o Acrópolis de Lindos, aparte de su interés histórico y arquitectural ofrecen una maravillosa vista de la Bahía de San Pablo que se extiende a sus pies. Tras la fatigosa subida a la Acrópolis de Lindos uno puede bajar hacia la playa de fina arena blanca que está situada a las afueras del pueblo. Allí podrá asimismo comer pescado fresco en alguna de las tabernas situadas en la playa. Hay pocos hoteles y están situados en las afueras de la ciudad sobre la playa.

    IALISOS: A 10 Km al suroeste de la ciudad de Rodas, Ialisos se extiende sobre una verde llanura a los pies de la antigua Acrópolis. Ialyssos (Trianta) es una de las zonas turísticas más importantes de la isla con más de 20.000 camas hoteleras, que se extienden a lo largo de los 10 Km de playa en enormes complejos hoteleros. Su brisa constante durante el verano convirtió esta zona ya en años pasados, un destino vacacional para los Rodios, como puede atestiguar la cantidad de casas neoclásicas y villas construidas.



MONASTERIOS

Meteora

    Los Meteoros se levantan en el lugar en que el río Peneo surge de los profundos cañones del Pindo y comienza su lento viaje a través de la llanura de Tesalia. Son gigantescas rocas de formas diversas, completamente aisladas del mundo que las circunda. Estas enormes "estalagmitas" que se elevan al cielo parecen haber sido creadas especialmente para morada de ascetas. Los monasterios de Meteora, encaramados de forma precaria al borde del abismo, coronan las cimas de estas formidables rocas y junto con campos y bosque que se extienden a sus pies componen uno de los paisajes más fascinantes del mundo. La historia de Los Meteoros se remonta al siglo XI, cuando anacoretas y eremitas Vivian en barrancos y grutas que albergaban también algunas capillas, pero la fundación de los monasterios hemos de buscarlo a partir del siglo XIV. Entre 1356 y 1372 el cenobita Atanasio fundo sobre la "Platys Lithos" (roca ancha) el Gran Meteoro, que habría de convertirse en el más importante de todos los monasterios. En el año 1388 su discípulo Juan Uresis, nieto del rey Estéfono de Servia, se hizo monje, y gracias a su influencia el Gran Meteoro adquirió riquezas y privilegios y ocupó muy pronto el lugar preponderante entre las comunidades religiosas de la región. El número de monasterios se multiplicó a lo largo de los siglos, llegando a veinticuatro. Hoy, tan solo cuatro están habitados: El Gran Meteoro, Varlaam, Agis Trias (Santa Trinidad) y Agios Stéfanos (San Esteban).

Moni Arkadi

    En las laderas del Macizo montañoso más importante de Creta, el Monte Ida, se halla el Monasterio de Arkadi. Data del siglo XVI. Fue uno de los más grandes y ricos complejos monásticos de la isla. Tras sus gruesos muros que le confieren aspecto de fortaleza: celdas, oratorios, un amplio refectorio destinado también a recibir a los peregrinos y en su patio central una impresionante iglesia, obra de 1587, que constituye un espléndido ejemplo del estilo renacentista cretense, con su magnífica fachada coronada por una esbelta espadaña. Es riquísimo también su interior, con preciosos iconostasios y objetos sagrados de madera finamente tallada, enriquecidos con una gran variedad de iconos, algunos de los cuales son verdaderas obras maestras de la famosa escuela de pintura cretense. Contaba también con una nutrida biblioteca, en la que se reproducían antiguos manuscritos griegos, que fue destruida. En 1886 durante la Guerra de Independencia fue escenario de un valiente acto de sacrifico en el que se inmolaron más de mil personas en nombre de la libertad, durante un asedio otomano, convirtiéndose en símbolo de resistencia contra los turcos.

Moni Gouvernetou

    El Monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles es obra del siglo XVI. El aspecto de fortaleza se impone al refinamiento que se concentra en la fachada de la iglesia, típica del renacimiento italiano Fundado en el siglo XVI fue objeto de continuos ataque turcos, sufriendo por ello reformas continuas. En el centro del complejo monástico se levanta la iglesia dedicada a la Señora de los Ángeles que posee una extraordinaria fachada con esculturas y cabezas de monstruos esculpidas en el más puro estilo veneciano.

Moni Hagia Triada

    El Monasterio de Santa Trinidad es uno de los complejos monásticos más bonitos e importantes de Creta, obra del siglo XVII. Fundado por dos hermanos, monjes venecianos, Jeremías y Laurencio Giancaroli en 1608. El monasterio, cuya distribución gira en torno a la iglesia, consagrada en 1632, está formado por un conjunto de edificios monásticos, ofreciéndose a los ojos del visitante como un imponente bastión de superficie plana en la cual se abren hileras de ventanas, las más bajas de dimensiones reducidas para una mejor defensa. Conserva una interesante iglesia cuya fachada delata una fuerte influencia del Renacimiento veneciano.

Moni Préveli

    En una posición privilegiada desde la que se domina la costa y se goza de una vista impresionante del mar de Libia se halla el Monasterio de Préveli, obra de los siglos XVI y XVII. Está formado por un conjunto de edificios destinados a alojar a los miembros de la orden monástica y a los peregrinos que llegaban a pie o por mar, pera venerar las reliquias custodiadas en su pequeña iglesia, centro de la vida monástica. Consta de dos sencillas naves, cubiertas con bóveda de cañón que terminan en ábsides. En su bellísimo interior: un coro, un púlpito, iconos, piezas de orfebrería y un magnífico iconostasis, y cientos de exvotos. Protegido de forma natural por las rocas y rodeado de altas murallas, parece una auténtica fortaleza. Por su posición aislada desempeñó un papel importante en las sublevaciones cretenses contra la ocupación turca, convirtiéndose en un centro activo de resistencia.



MONUMENTOS

Acrópolis de Atenas

    La colina rocosa que hoy domina Atenas estuvo habitada desde el Neolítico. Los aqueos construyeron sobre ella una ciudad de murallas ciclópeas. Siglos más tarde, al principio del periodo griego, fue transformada en santuario dedicado a la diosa Atenea, patrona de la ciudad. En el 480 a.C. Atenas y su santuario fueron arrasados y saqueados por el ejército persa al mando de Jerjes I durante la II Guerra Médica y mediados del siglo V a.C. Pericles, el más grande de los dirigentes atenienses, convenció a los atenienses para llegar a cabo un ambicioso programa de reconstrucción de la Acrópolis. No reparó en gastos; empleó los mejores materiales, arquitectos, escultores y artistas, transformando la Acrópolis en una ciudad de templos considerada el máximo exponente del arte clásico.
    La roca, revestida de paredes de mármoles, era accesible por el Oeste, a través de la vía Sacra -a lo largo de la cual discurría la procesión de las Panateneas- se llegaba a los Propileos, la entrada monumental al lugar sagrado, obra de Mnesicles. En su interior el Templo de Atenea Nike Aptera, pequeño templo de orden jónico construido para conmemorar la victorias atenienses contra los persas, diseñado por Calicrates, edificado en mármol pentélico; el Erecteion, que ocupa el lugar más sagrado de la Acrópolis, construido en diferentes niveles, obra de Calícrates, y famoso por su elegante y monumental arquitectura jonica y por su pórtico de cariátides; y su monumentos cumbre: el Partenón, diseñado por los arquitectos Ictinos y Calicrates para albergar una impresionante estatua de Atenea Partenos esculpida por Fidias. Bajo el Imperio Romano, la Acrópolis y sus laderas fueron objeto de embellecimiento arquitectónico y nuevas construcciones. El paso del tiempo ha causado estragos en los monumentos que han sobrevivido. El año 1687 fue especialmente nefasto, un ataque veneciano contra los turcos incendió la Acrópolis y causó una explosión en el Partenón, empleado como polvorín por los otomanos. La Acrópolis ardió durante dos días y las llamas dañaron todos los edificios. Más tarde el saqueo de los ocupantes extranjeros, el expolio de los arqueólogos foráneos, la ineptitud en las labores de restauración llevadas a cabo tras la independencia de Grecia, los terremotos que a lo largo de los siglos han asolado el Ática y la amenaza actual de la lluvia ácida, derivada de la contaminación y del tráfico, que disuelve el mármol de los monumentos está causando estragos.

Delfos

    Delfos.- El famoso Santuario de Apolo se construyó a finales del siglo IX a. C. sobre el solar de un anterior asentamiento micénico que según parece ya era un importante lugar de culto en el que se adoraba a la diosa Tierra (Gea). Según la mitología griega, Apolo habría vencido y matado a Pithón, la serpiente-dragón (hija de Gea) y guardián de una oquedad rocosa desde la que Gea desprendía vapores que otorgaban facultades proféticas, convirtiéndose en Señor del Santuario. Delfos, el mítico "ombligo del mundo" se convirtió en uno de los máximos epicentros políticos de la antigüedad y su nivel excepcional de riquezas -procedente de donaciones- es evidente desde el siglo VII a.C.

Micenas

    El lugar arqueológico más importante de la civilización micénica, surgida a finales de la Edad de Bronce (1700 - 1100 a.C.) que floreció en el Peloponeso, se caracteriza por la arquitectura ciclópea de sus ciudades fortificadas, los palacios reales distribuidos alrededor del "megaron" y sus tumbas de falsa cúpula "tholos". Micenas, una ciudad a caballo entre el mito y la historia. Considerada durante siglos producto de la imaginación de Homero, rapsoda griego (s.VIII a.C.) Hasta el siglo XIX sus poemas épicos la Iliada y la Odisea sólo eran leyendas de gran belleza y fuerza, sin embargo Heinrich Schliemann (1822 - 1890), millonario alemán obsesionado con los relatos épicos de la Iliada y la Odisea, financió sus excavaciones y tras descubrir Troya y demostrar la base real del relato homérico, se dirigió al Peloponeso y empezó a excavar, hallando en 1870, la hasta entonces la mítica ciudad de Micenas, fundada por Perseo, hijo de Danae y Zeus.

Santuario de Olimpia

    Los orígenes de Olimpia se remontan a la época micénica (milenio II a. C.). La Gran Diosa identificada con Rea era adorada en este lugar durante el primer milenio antes de Cristo, pero en la era clásica fue sustituida por Zeus. Este centro de culto tuvo la doble faceta de santuario no oracular y punto de convergencia de toda la Hélade en la fiesta cuatrienal de las Olimpiadas, celebrada en honor de Zeus, a la que correspondía una tregua sacra durante la cual se buscaba solución a los conflictos y diferencias entre las polis. Olimpia se convirtió en uno de los mayores epicentros de manifestaciones artísticas de la Hélade, vigente hasta finales del siglo IV d.C., cuando el emperador romano Teodosio I prohibió los cultos paganos y los juegos. En el año 426 Teodosio II decretó la demolición de los templos de Olimpia, y los posteriores terremotos que sacudieron la zona y aluviones devastadores completaron la obra, destruyendo o sumergiendo el santurario bajo una espesa capa de fango. De los magníficos edificios de la antigua Olimpia hoy queda muy poco, pero aún así recorrer las diferentes construcciones del Santuario sigue siendo sumamente interesante: el "gymnasium" (obra del siglo III a. C.), la "palaestra" (escuela de lucha libre) restaurada parcialmente, el "theokoleon" (casa del sacerdote), el taller en el que Fidias hizo la impresionante escultura de Zeus en oro y marfil, una de las siete maravillas del mundo antiguo, el "leonidaion" (una compleja estructura en la que se alojaban los dignatarios), el inmenso Templo de Zeus, construido en el siglo V a.C. en estilo dórico, en cuyo interior se hallaba la estatua de Fidias de 12 m de altura, el "bouleuterion" donde los competidores juraban obedecer las normas decretadas por el Senado olímpico. El "stadium" con capacidad para 30.000 espectadores (sólo hombres), del que se conservan las líneas de inicio y fin de la pista de 120 m, al igual que los asientos de los jueces, el hipódromo para las carretas de carros, el templo de Hera, también dórico que es la estructura mejor conservada, los doce tesoros (pequeños templos) que cada ciudad-estado construía, las termas romanas con suelo de mosaico, llamadas las "Termas de Cladios", de época de Trajano,...

Santuario de Poseidón en el Cabo Sunion

    En el extremo meridional del Atica se encuentra el Cabo Sunion abierto al mar Egeo. Una acrópolis natural en el que los atenienses desde el periodo Geométrico adoraron a Poseidón. El antiguo "demos" ático de Sunion se levantó alrededor de un antiquísimo lugar de culto del dios del mar, en cuyo témenos hubo unos enormes kouroi del último cuarto del siglo VII a. C. (expuestos hoy en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas). Con murallas y torreones modificadas varias veces desde finales del siglo V a. C. y mediados del III a. C. accesibles por medio de una puerta en el noroeste y reforzada por un bastión en medio del lado Este de la acrópolis natural, Sunion albergaba el Santuario de Poseidon en el punto mas alto, en el interior de un recinto sagrado delimitado por un salón de banquetes sagrados y por un pórtico doble en el lado norte y otro sencillo en el lado oeste. El acceso lo formaba un doble propilon colocado en medio del lado norte. El edificio de culto, dórico, períptero, hexastilo, en mármol blanco azulado de Agriléza se levantó en el 444 - 440 a.C. en sustitución del primero fundado hacia el 490 a.C., destruido por los persas. Las medidas, el arquitrabe, el friso continuo de mármol de Paros que abarcaba el frontal y los laterales del pronaos y el opistodomos (con los temas de la Gigantomaquia, la Centauromaquia y las empresas de Teseo), las proporciones buscando esbeltez y elegancia, hacen pensar en la obra de un artista de origen jónico.

Templo de Atenea Afaya

    Sobre una colina cubierta de pinos, con unas vistas imponentes del golfo Sarónico que alcanzan hasta el cabo Sunion, lugar de culto desde tiempos prehelénicos, se alza un espléndido y bien conservado templo, dedicado a la diosa Atenea. Construido alrededor del 510 - 500 a. C. en caliza local estucada rodeado por una perístasis de 6 por 11 columnas, con un santuario dividido en tres naves de dos filas de columnas dóricas en dos niveles; la pronaos y el opostodomo tenían dos columnas. A primera vista se observan las proporciones armónicas del edificio que ya anuncia el equilibrio de los futuros ejemplos de la época clásica. Los frontores decorados con escenas de tamaño un poco menor del natural, en mármol insular, contaban la Guerra de Troya; la mayor parte desaparecieron en el siglos XIX para ir a parar en manos de Luis I. Actualmente se encuentran en la Gliptoteca de Munich. La decoración escultórica de los frontones tiene una enorme importancia en la historia del arte griego porque en el cuarto de siglo (510 - 485 a.C.) que separó la ejecución del frontón oeste, de la restauración del frontón este (deteriorado quizás por un seísmo), se pasó del estilo final arcaico al protoclásico. Pero el templo es impresionante aun sin las esculturas.

Teatro de Epidauro

    Diseñado por Policleto el Joven hacia el 350 a. C. y construido en piedra caliza, es famoso por su perfecta acústica y su extraordinario estado de conservación. Cuenta con una orquesta circular que se conserva de la antigüedad, aunque el altar que albergaba en el centro ha desaparecido Los actores accedían al escenario por dos pasillos laterales o (paradoi) cada uno con una entrada monumental cuyos pilares se han vuelto a erigir recientemente. Detrás de la orquesta y de cara al auditorio están los restos de la escena, el vestíbulo principal y el proscenio que los actores utilizaban como extensión del escenario. Rodeando la orquesta, la cavea (graderio), con capacidad para albergar entre 12.000 y 15.000 espectadores; las primeras 34 filas son originales, mientras que las últimas 21 filas las añadieron los romanos.

Templo de Zeus Olímpico

    Atenas la ciudad del mundo más amada por Trajano fue objeto bajo su mandato de una transformación urbana y de una serie de obras de embellecimiento entre 125 y 138. En el año 132 se completó e inauguró uno de sus más antiguos edificios de culto, el colosal Teatro de Zeus Olímpico. Iniciado en el siglo VI a.C., se volvió a proyectar en estilo corintio con planta diptera y dimensiones aún más grandiosas bajo Antioco IV (en el s. II a.C.), pero será finalmente bajo el emperador romano Adriano quién decida retomar el proyecto, levantando el mayor templo corintio del mundo antiguo. Del "bosque" de altísimas columnas quedan sólo 15, pero dan una idea de las originares dimensiones y elegancia del templo.

 
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